Juan Fernández

Se estableció, por fijar una fecha, que el 22 de noviembre de 1574 es el día en que el marino español Juan Fernández descubrió un grupo de islas situadas en el Océano Pacífico, a 600 km al oeste de la costa de Chile.
Si las encontró fue porque buscaba la manera de navegar al sur, sin tener que hacerlo contra la corriente que se desplaza de sur a norte en forma paralela a la costa (y que después se llamaría corriente de Humboldt).
Una vez descubiertas, sirvieron de refugio y sitio de abastecimiento de agua a los navegantes que se aventuraban por el Pacífico Sur, piratas o corsarios, según el punto desde el que se mire.

Cuando el marino Alexander Selkirk, del Cinque Ports, discutió con su capitán acerca del estado del barco, este decidió abandonarlo en la isla llamada actualmente Robinson Crusoe, en la que estuvo desde 1704 hasta 1709, cuando fue rescatado.
A su regreso a Inglaterra su aventura se hizo conocida y se publicó en un libro y en un periódico.

Robinson Crusoe

En el año 1719 el escritor Daniel Defoe publicó su obra La vida y las sorprendentes aventuras de Robinson Crusoe, en la que el protagonista es abandonado en una isla durante 28 años. Aunque en la novela la isla está situada en el Caribe en lugar del Pacífico, está muy claro que Selkirk sirvió de modelo al personaje de Defoe.

En 1741 los maltratados barcos de George Anson llegaron a la isla en busca de refugio. El estado en que se encontraba la tripulación se deduce del hecho que, aunque la isla abundaba en vegetales comestibles, el primer día se alimentaron, con entusiasmo, de lo que primero que encontraron, focas y pasto fresco. Después se encontraron con las cabras, dejadas ahí por los bucaneros que utilizaban la isla, y una abundante pesca.

Los barcos de Anson

Mientras se encontraba en las islas Anson tuvo una buena idea:

La excelencia del clima y lo fértil del suelo hacen este lugar muy adecuado para todo tipo de vegetación, donde quiera que aparezca el suelo, es inmediatamente cubierto con nabos y rábanos sicilianos. El Sr. Anson que tenía con él semillas de todo tipo, y carozos de diferentes tipos de frutas, para favorecer a sus compatriotas que en adelante debieran tocar aquí, hizo sembrar dos lechugas, zanahorias y otras plantas, y en el bosque una gran variedad de ciruelas, albaricoques y melocotones.
(Richard Walter, El viaje de Anson alrededor del mundo)

Richard H. Dana estuvo en las islas durante su viaje por el Pacífico en 1835, las islas pertenecían ahora a la República de Chile, que mantenía allí a un cierto número de presidiarios. Pero seguían siendo un refugio para los navegantes, un paraíso para los marinos que llevan meses comiendo alimentos deteriorados y con el agua racionada.

El suelo es muy suelto y fértil, y dondequiera que rompe surgen los rábanos, nabos, papas y otros productos de la huerta. Las cabras, nos dijeron, no eran abundantes y no vimos ninguna, aunque se dijo que podríamos haberlas visto si hubiéramos entrado en el interior. 
. . .
La papas, melones, uvas, fresas de un tamaño enorme, y las cerezas abundan aquí. Estas últimas se dice que fue plantadas por Lord Anson. 
(Richard H. Dana, Dos años bajo el mástil)

La historia abandona las islas durante casi un siglo, hasta que en 1915 el crucero alemán Dresden fue hundido por su tripulación al ser atacados por una escuadra inglesa.

El archipiélago conserva su valor estratégico, pero su actividad económica se limita a la pesca de la langosta y la población está disminuyendo debido al aislamiento y la falta de perspectivas.

Muy atrás quedó su pasado de leyenda, de marinos abandonados, piratas, corsarios, y prisioneros añorando su tierra lejana.

Moby Dick

El 20 de noviembre de 1820 el barco ballenero Essex fue atacado y hundido por un cachalote en el océano Pacífico, a 2.000 millas de la costa sudamericana.
Solo ocho tripulantes pudieron sobrevivir finalmente al naufragio para ser rescatados después de una terrible ordalía.

«¡Dios mío! Señor Chase, –me preguntó el capitán,– ¿qué pasa? Yo contesté: Nos ha desfondado una ballena.»
(Relato de Owen Chase, Primer Oficial del Essex, 1821)

Cuando en 1841 el joven Herman Melville navegaba en el ballenero Acushnet, conoció al hijo de Owen Chase, quien había sido el Primer Oficial del Essex. Chase le prestó el relato de su padre y, leyéndolo, comprendió que una ballena, normalmente una presa, puede también actuar violenta y deliberadamente en contra de sus cazadores. Tiempo después Melville conoció en Nantucket al capitán del Essex, George Pollard, a quién consideró un hombre extraordinario, y que seguramente le relató la historia.

Inspirándose en los relatos de Chase y Pollard, y contando con su experiencia en un barco ballenero, Melville comenzó a escribir, en 1847, una novela de aventuras acerca de la caza de ballenas, novela que después evolucionó hasta convertirse en la monumental y profunda Moby Dick, la ballena, publicada en noviembre de 1851.

Pero lo extraordinario es que el 20 de agosto de 1851, es decir algunos meses antes de que Moby Dick saliera publicada, un cachalote atacó y hundió, también en el Pacífico del Sur, al barco ballenero Ann Alexander. El ataque fue similar, el cachalote golpeó el casco del barco por debajo de la línea de flotación, produciendo vías de agua que lo llevaron a su hundimiento.

Mientras pasaba los días en el bosque, ocupado con el hacha, la cuña y el mazo, la Ballena me había dejado casi por completo (y estaba contento por ello) cuando ¡Crash! la misma Moby Dick (como usted bien lo dice) vino a recordarme que la había tenido encima durante un año o dos. Es en verdad una sorprendente coincidencia –por decir lo menos. No hay duda de que es la misma Moby Dick, porque no hay noticias de su captura después de la triste suerte del Pequod hace catorce años. Me asombra que mi pobre arte haya creado a este monstruo.
(Carta a Evert Duyckinck, en respuesta a la noticia del hundimiento de un barco ballenero por una ballena, 7 de noviembre 1851)

Son muchas las novelas cuya acción tiene lugar en el mar, y varias también las que tratan de la caza de ballenas, pero Melville pensaba que había que ir más allá del simple relato de una navegación o de sangrientos motines, que había que mostrar a los balleneros en toda su dimensión. Al final la novela va mucho más allá que eso, y el autor embarca a toda la humanidad, con sus amores y sus odios, sus esperanzas y decepciones, en un viaje en busca de su destino, en la historia que comienza con Llamadme Ismael…

Traducciones

Algunas inquietudes acerca de las traducciones.

A menos que seamos políglotas, tendríamos que limitarnos exclusivamente las obras escritas en nuestro idioma materno si no queremos depender de los traductores, por lo tanto, estos son indispensables si gustamos de la lectura y acceder a las obras de la literatura universal.
Desgraciadamente la expresión italiana Traduttore, tradittore, de ser algo aplicable a unos pocos a pasado a ser algo generalizado.
¿De qué se trata? El problema es que cuando leemos una traducción estamos en condición, y no siempre, solo de captar los errores evidentes, pero habrá muchos que se nos pasarán por alto y solo los descubriremos, eventualmente, si algún día leemos una traducción diferente o podemos acceder al libro en su idioma original, lo que puede ser muy difícil.

Para muestra, un párrafo de la novela Ivanhoe de Walter Scott. El original dice:

“It is but too true doctrine, friend Wamba, however it got into thy fool’s pate.“Nay, I can tell you more,” said Wamba, in the same tone; there is old Alderman Ox continues to hold his Saxon epithet, while he is under the charge of serfs and bondsmen such as thou, but becomes Beef, a fiery French gallant, when he arrives before the worshipful jaws that are destined to consume him. Mynheer Calf, too, becomes Monsieur de Veau in the like manner; he is Saxon when he requires tendance, and takes a Norman name when he becomes matter of enjoyment.”
“By St Dunstan,” answered Gurth, “thou speakest but sad truths; little is left to us but the air we breathe.

La traducción es la siguiente:

-Que es la pura verdad, tal como ha pasado por tu cabeza de loco. Sí; es una triste verdad.
¡Por San Dustán, que esto es ya insufrible! Apenas nos queda otra cosa que el aire que respiramos,

No es necesario saber inglés para darse cuenta de que siete líneas en ese idioma se transformaron en dos en la traducción castellana. Alguien podrá decir que las líneas que faltan, las que están resaltadas en inglés, no son relevantes. Puede ser, pero eso debe juzgarlo el lector, además que si el autor las escribió tiene que ser por algo.
Entonces, nos dan una versión abreviada de la novela, ya sea porque al traductor le pidieron que la abreviara para ahorrar papel y tinta o porque él lo decidió por su cuenta, para ahorrarse trabajo.
Ahora, yo no estoy en contra de las ediciones abreviadas, habrá quienes prefieren leer menos, pero debiera advertirse al lector de la situación y no venderle, podría decirse maliciosamente, kilógramos de novecientos gramos, o menos.

Aquí, en este trocito de Los miserables de Victor Hugo, son varios los gramos que faltan en la traducción, es decir que si proyectamos el problema al libro completo, los editores vendieron kilos de menos:

L’écroulement de l’ancienne société française, la chute de sa propre famille, les tragiques spectacles de 93, plus effrayants encore peut-être pour les émigrés qui les voyaient de loin avec le grossissement de l’épouvante, firent-ils germer en lui des idées de renoncement et de solitude ? Fut-il, au milieu d’une de es distractions et de ces affections qui occupaient sa vie, subitement atteint d’un de ces coups mystérieux et terribles qui viennent quelquefois renverser, en le frappant au coeur, l’homme que les catastrophes publiques n’ébranleraient pas en le frappant dans son existence et dans sa fortune ? Nul n’aurait pu le dire ; tout ce qu’on savait, c’est que, lorsqu’il revint d’Italie, il était prêtre.

Traducción:

El hundimiento de la antigua sociedad francesa, la caída de su propia familia, los trágicos espectáculos del 93, ¿hicieron germinar tal vez en su alma ideas de retiro y de soledad? Nadie hubiera podido decirlo; sólo se sabía que a su vuelta de Italia era sacerdote.

Hay otros casos en que la traducción al castellano sirve de censura, es decir que se recortan los párrafos que, a juicio del censor, no pueden llegar a los inocentes ojos de los lectores. También puede ser que traductor y/o editor hayan realizado censura previa poniéndose el parche antes de la herida, como en este caso de Los viajes de Gulliver, en el que nos evitan una nauseabunda descripción:

I must confess no object ever disgusted me so much as the sight of her monstrous breast, which I cannot tell what to compare with, so as to give the curious reader an idea of its bulk, shape, and colour. It stood prominent six feet, and could not be less than sixteen in circumference. The nipple was about half the bigness of my head, and the hue both of that and the dug, so varied with spots, pimples, and freckles, that nothing could appear more nauseous: for I had a near sight of her, she sitting down, the more conveniently to give suck, and I standing on the table.

Traducción:

Debo confesar que nada me causó nunca tan mala impresión como ver su pecho monstruoso, que no encuentro con qué comparar para que el lector pueda formarse una idea de su tamaño, forma y color. La veía yo de cerca, pues se había sentado cómodamente para dar de mamar, y yo estaba sobre la mesa.

De todos modos, como sea, es algo que siempre me ha disgustado, porque, como el que avisa no es traidor, debiera dejarse claro que tipo de libro es el que se está vendiendo, de manera que el lector sepa si se encuentra frente a una edición adaptada, condensada, expurgada o, por la misericordia de Alá, completa.
Ahora, ¿cuantas veces nos han pasado gato por liebre? mejor no intentar saberlo, ojos que no ven, corazón que no siente, dicen. Menos mal que las grandes obras, de puro grandes que son, siguen siendo buenas aunque las hayan podado librándolas, a juicio de no-quiero-ni-saber-quién, de “párrafos sin importancia” o “descripciones obcenas”, cosas que además se supone debemos agradecer, miren lo que son las cosas.