Dagoberto Godoy

En 1918 el gobierno de Gran Bretaña envió a Chile, como parte de las compensaciones por el material requisado al comienzo de la guerra, un cierto número de aviones. Entre ellos se encontraban los monoplanos Bristol M.1C con motor Le Rhone de 110 HP. También en ese año se contrató al capitán británico Victor Huston para reorganizar los servicios de aviación de la naciente Fuerza Aérea Nacional.

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Dagoberto Godoy

Los modernos Bristol podían volar a 5 mil o 6 mil metros de altura, por lo que el teniente Dagoberto Godoy, que ya había probado los aviones disponibles pensando en la posibilidad de cruzar los Andes, pero sin encontrarlos satisfactorios, 

tomó un día al mayor Huston del brazo, lo llevó a la cancha, le mostró el macizo andino y le preguntó a boca de jarro: –¿Cree Ud. que “eso” se puede cruzar? Huston sonrió afirmativamente. [1]

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Volcán Tupungato








Teniendo en alta consideración los méritos del teniente Godoy, el mayor Huston respaldó la idea de cruzar los Andes en el Bristol, por lo que la Superioridad ordenó que el piloto pasara a ser oficial de planta de la Escuela de Aeronáutica, dejando el Regimiento de Ferrocarrileros al que pertenecía.

El vuelo se programó para el 8 de diciembre de 1918, pero debido a problemas administrativos, puesto que no se habían conseguido todos los permisos necesarios, fue postergado para el día 12. 

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Dagoberto Godoy en Lagunillas


A las 3 de la mañana de ese día, comenzaron las actividades y, a las 5:05, el piloto alzó el vuelo ascendiendo a 4 mil metros antes de tomar rumbo al Este. Pasó por el sur del volcán Tupungato y después de solucionar algunos problemas con la bomba de combustible, tomó tierra en Lagunillas, cerca de Mendoza, a las 6:35, en el límite de la autonomía del avión. A las 7, se recibió en la Escuela de Aeronáutica el primer telegrama comunicando la noticia.

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Busto de Dagoberto Godoy
en Temuco


Actualmente un vuelo comercial demora 15 minutos entre Santiago y Mendoza, Godoy demoró 90 minutos y realizó el vuelo en un avión que, aunque moderno en ese momento, estaba construído de madera y tela y era de cabina abierta, por lo que el piloto, que alcanzó los 6.300 metros y no llevaba oxígeno, tuvo que soportar además temperaturas de entre 15 y 20 grados bajo cero.
Dagoberto Godoy, que tenía 25 años, se convirtió inmediatamente en héroe nacional, siendo objeto de los mayores reconocimientos, para pasar seguidamente al oscuro limbo al que Chile destina sus ciudadanos meritorios.


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Bristol M.1C

[1] Enrique Florez Álvarez, Historia de la Aviación en Chile
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2 comentarios en “Dagoberto Godoy

  1. Cuando uno lee acerca de hechos como este, cuesta apreciarlos en su real magnitud. Porque si se puede cruzar la cordillera en un avión que demora solo 15 minutos, y en el que se viaja comodamente sentado en una cabina climatizada y tal vez con una bebida en la mano, ¿como imaginar a una persona sentada durante 1 hora y media, en un cubículo estrecho, abierto al viento y al frío y sin posibilidad alguna de comunicarse con nadie? Eso es lo admirable, el valor que se necesita para emprender un viaje tan incómodo y riesgoso. Creo que jóvenes como él son más dignos de admiración que, por ejemplo, los modernos jugadores de fútbol.

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