Gatos literarios

 veces aparecen en la literatura, con mayor o menor protagonismo, algunos personajes que pertenecen al reino animal. Los gatos, por ejemplo, aparecen en cierto número de cuentos o novelas y se hicieron famosos.
Sabemos que los gatos adquirieron, por alguna estúpida razón, mala fama durante la edad media, pero a pesar de eso se han hecho querer debido a sus muy especiales características, se les considera sigilosos y astutos y se les atribuye una cierta habilidad para sobrevivir (con siete vidas) pero son son sensibles al cariño. Hay quienes afirman que los gatos tienen sentido del humor.
En los personajes de la literatura aparece reflejada su felina condición.

El primero es el Señor Gato, que aparece en el cuento de Perrault El gato con botas. No es muy bien tratado este gato, se le reprocha su evidente inmoralidad, puesto que todo lo consigue a través del engaño, con una bolsa y un par de botas.

El gato, que escuchaba estas palabras, pero se hacía el desentendido, le dijo en tono serio y pausado:
—No debéis afligiros, mi señor, no tenéis más que proporcionarme una bolsa y un par de botas para andar por entre los matorrales, y veréis que vuestra herencia no es tan pobre como pensáis.
(Charles Perrault, El gato con botas)

Aunque en versiones corregidas del cuento el gato persuade a los campesinos con promesas de liberación, para que declaren que trabajan para el Marqués de Carabás, en el cuento original los amenaza, algo reprobable, que no se debe enseñar a los niños, dicen.

—Buenos segadores, si no decís al rey que el prado que estáis segando es del marqués de Carabás, os haré picadillo. (Ibid)

La cuestión es que el gato se sale con la suya, sobrevive y lleva a su amo a una mejora sustancial de su condición de vida.

En el libro Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carroll, se destaca un personaje muy interesante, el Gato de Cheshire. Alicia llega a un lugar en que todo funciona de una manera ilógica. El gato le dice a Alicia que todos allí, incuído él, están locos, pero al parecer el gato no pertenece realmente al país de las maravillas, da la impresión de que lo observa desde arriba, puesto que es el único que conversa con Alicia en un plano que parece racional.

Aquí todos estamos locos.

–Oh, eso no lo puedes evitar –repuso el Gato–. Aquí todos estamos locos. 
Yo estoy loco. Tú estás loca.
–¿Cómo sabes que yo estoy loca? –preguntó Alicia.
–Tienes que estarlo –afirmó el Gato–, o no habrías venido aquí.
(Lewis Carroll, Alicia en el país de las maravillas)

De todos modos, el Gato de Cheshire muestra uno de los rasgos gatunos, es despreciativo con lo que no le gusta y así lo hace saber, sin vacilar.

–Es un amigo mío… un Gato de Cheshire –dijo Alicia–. Permita que se lo presente.
–No me gusta ni pizca su aspecto –aseguró el Rey–. Sin embargo, puede besar mi mano si así lo desea.
–Prefiero no hacerlo –confesó el Gato. (Ibid)

Otro gato, pero algo diferente es Popota (Begemot) un gato negro que pertenece al séquito de Woland en la novela de Mijail Bulgakov El maestro y Margarita. Este sí que es un gato que responde a la imagen oscura, la medieval, la del animal que sirve al demonio de la mitología cristiana.

Behemot está representado en esta escultura,
en la que aparece con su compañero Koroviev.

Había un tercero en el grupo: un gato surgido de no se sabe dónde. El gato era enorme, grande como un cerdo, negro como el hollín o como un grajo, y con un bigote desafiante como el de los militares de caballería. Los tres se dirigían hacia la calle y el gato andaba sobre las patas traseras.
(Mijail Bulgakov, El maestro y Margarita)

Popota es bastante sarcástico y se burla de todos, pero en la jerarquía del séquito está en el último lugar, no es muy respetado, ante una de sus bromas pesadas Margarita lo amenaza y el gato se da por enterado de la reprimenda y ya no la vuelve a molestar.

—Majestad —rechinó de pronto el gato desde abajo—, permítame que le haga una pregunta: ¿qué tiene que ver el dueño del café? ¡Él no ahogó en el bosque a ningún niño!
Sin dejar de sonreír y de saludar con la mano derecha Margarita agarró la oreja de Popota con la mano izquierda, clavándole sus uñas afiladas. Susurró:
—Granuja, si te permites otra vez intervenir en la conversación…
(Ibid)

Por ahí hay una referencia al cuento de Perrault.

—Los gatos no usan pantalones, messere —respondió muy digno el gato—. ¿No querrá que me ponga botas? El gato con botas existe sólo en los cuentos, messere. (Ibid)

Hay un libro que fue escrito para niños, muy famoso y conocido en Holanda (el país natal de la autora) y también en Europa. Se trata de Minoes, la historia de una gata que, debido a un accidente con un producto químico, adquiere la forma humana y como tal debe adaptarse a su nueva vida con Tibbe, un tímido periodista que la acoge en su casa.

Minoes, trepada a un árbol.

Aunque tiene forma humana Minoes sigue sintiéndose gata, como lo demuestra su reacción a la vista de un perro.

–Ven, baja –dijo Tibbe.
–No puedo, es demasiado alto –respondió Minoes– subí demasiado. 
–No temas, que yo te ayudaré –la tranquilizó Tibbe.
–Lo siento, pero cada vez que veo un perro me subo a un árbol –repuso Minoes, 
(Annie M.G. Schmidt, Minoes)

También prefiere los alimentos que se supone típicos de los gatos, como el pescado.

–Se terminó el pescado –repuso Tibbe– pero te puedo hacer un sandwich. –¿Uno de sardinas?, –dijo con entusiasmo Minoes–  ¡sí, gracias! (Ibid)

La historia es simpática y fue llevada al cine con gran éxito en Los Países Bajos y en Alemania.

En la ciencia ficción aparecen también los gatos, Robert A. Heinlein les da protagonismo en su El gato que atraviesa las paredes y en Puerta al verano. En esta última el protagonista tiene como compañero a su gato, llamado Petronio el árbitro, cuya importancia en su vida destaca en las primeras líneas.

Es decir hasta hace poco. Ahora estaba retirado, tanto si me gustaba como sino (no me gustaba): en vez de estar en mi luna de miel me encontraba en un bar de segunda clase; en vez de mujer tenía un gato con muchas cicatrices y un gusto morboso por la ginger ale;
(Robert. A. Heinlein, Puerta al verano)

Acompaña a Dan, el protagonista, a todo lugar a que va, viajando en un maletín de mano. Como normalmente no se aceptan mascotas en los restaurantes, Dan y Pet van a los locales que sirven en el automóvil.

Así que buscamos restaurante, pedí pollo asado para mí y un bistec ruso y un poco de leche para Pet, al que saqué a dar una vuelta mientras preparaban la comida. Pet y yo comíamos a menudo en los restaurantes porque así no tenía que meterlo de contrabando. (Ibid)

Seguramente hay más gatos por ahí, pero he puesto aquí los que conozco y creo que, de todas maneras, son buenos representantes de los domésticos felinos.

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¡Ah!, la censura.

nteresante  pero complicado asunto es el de la censura. A muchos nos molesta que nos digan que podemos y que no podemos ver, escuchar o leer, olvidando que nosotros también somos censores, de nosotros mismos y de los demás.

Qué es lo que está permitido y qué es lo que no lo está es muy relativo y tiene que ver con la época, la cultura, el medio social, la edad, la formación y algunas otras cosas que se me escapan. Así, lo que estuvo permitido en una determinada época, no lo está en otra. Lo que se puede hacer en un determinado país, está mal visto en otro o estrictamente prohibido una frontera más allá.

Pero aquí se trata de dar una mirada a los comics, que siendo un arte visual, es decir destinado a recrear la vista, muchas veces la recrea más de lo debido, según algunos.

En los EE.UU. el libro La seducción del inocente juzgó y condenó al comic, acusado de ser el causante de una buena cantidad de males, incluida la delincuencia juvenil, a causa de las imágenes de violencia e inmoralidad que suministraba a los jóvenes inocentes. Tuvo como consecuencia que los comics fueran censurados, principalmente en lo que se refiere a la indumentaria femenina, su brevedad  o a su ausencia.

 

En este caso se elimina la transparencia y de paso de corrige el tamaño…

En otros lugares, como España, la censura, sin necesidad siquiera del libro,  fue aun más lejos en su afán de purificar los comics de toda imagen perturbadora, capaz de enviar al inocente lector directamente al infierno.

Lo más divertido de la censura en los comics es ¡que no nos dábamos cuenta!, claro, uno lee la historieta y queda convencido que estamos viendo lo que el dibujante quiso que viéramos. Es después, eventualmente, cuando pasado el tiempo nos encontramos la misma historieta, pero de otra procedencia, que nos damos cuenta de que alguien, vaya uno a saber quien, nos había pasado gato por liebre, cubriendo la piel de alguna de los personajes femeninos.

La Pantera Rubia se cambia la ropa.

La Pantera Rubia, selvática mujer, usa un bikini que supongo es adecuado para la temperatura del lugar en que habita, pero en bien de la moral, alguien la vistió con falda y blusa. Como se las arreglaba la Pantera para trepar a un árbol o a un elefante con esa falda es algo que sería digno de verse.


La reina Desira de Tropica, que lucía un traje bastante liviano, tuvo que vestirse también.




A Modesty Blaise hubo que subirle un poco la sábana para cubrir lo demasiado que mostraba y, aunque la espalda siguió mostrándose desnuda, recibió un pequeño retoque ¿por qué estaría mal que se noten los homóplatos? no le encuentro explicación.

Luego, la ropa interior no puede mostrarse, aunque la que usa es bastante normal, si se quiere decir de esa manera.

Pero ropa interior es ropa interior…

Es mucho más lo que en cuanto a imágenes de este tipo podría mostrarse, es decir las de la ropa, pero hay otras que sí que entran en lo ridículo. 

El texto del original dice: Con un último y desesperado tirón, Flash queda libre. ¡Con gran estruendo, la roca golpeó el lugar que Flash ocupaba hacía unos momentos!. Sollozando de alegría y alivio, Dale lo estrecha entre sus brazos. 

El texto de la derecha dice: Un último tirón, y Flas (sic) está salvado. Con un terrible estrépito la piedra cae, Sollozando de alegría, Dale se abraza a Flas.

Una vez pasado el terrible momento, la reacción de Dale Arden es muy natural, pero alguien pensó que el contacto físico era excesivo y le negó la posibilidad de dar un abrazo, en el dibujo, porque en el texto lo del abrazo se olvidaron de sacarlo.

Hay otras ocasiones en que la cuestión se pasa de castaño oscuro:

El muy católico dibujante hizo un trabajo completo, separó a la pareja aunque están casados (pero no por la iglesia, seguramente), abrigó a la princesa Aleta para que no se le viera el hombro y, para más ignominia, le cambió el rostro (no pudo imitar a Foster…).Otro ridículo es el que se observa en el cuadro en que Marla acaricia el rostro de Flash Gordon, eso no se puede hacer, por lo que el dibujante ¡le borró el brazo completo a Marla! aprovechando de ponerle un vestido cerrado hasta el cuello.

Marla pierde un brazo

En otras ocasiones un personaje que está cometiendo un evidente atentado contra la moral es, mágicamente, borrado del dibujo, así de simple.

La dama se desvanece…
Tanbién hay grados de censura, y la ropa puede variar desde lo inexistente, pasando por lo levemente translúcido, a lo definitivamente opaco.

flash

Con frecuencia la censura se convierte en un crimen, porque si alguien quiere censurar debido a una supuesta pureza moral, que lo haga, pero darle el trabajo a un pésimo dibujante es realmente criminal. 

censored

Recopilar imágenes de comics censurados tiene sus dificultades, hay que buscar mucho, pero puede resultar muy instructivo,  y eso que estamos viendo tan solo la censura de las imágenes femeninas, y en un par de comics. Existe también la censura de los textos, pero eso sí que sería largo de explicar y documentar pero seguramente hay por ahí algún libro acerca del tema, cuestión de buscarlo…

Tarzán

ijo Rudyard Kipling: Y, mientras puedan, tomen con calma a los imitadores. Mi Libro de la selva dio lugar a auténticos zoos derivados de él. Pero el genio más genio de todos fue uno que escribió una serie titulada Tarzán de los monos. La leí, aunque lamento no haberla visto en el cine, donde sí que es el último grito. Se puso a hacer improvisaciones de jazz sobre el tema de El libro de la selva y espero que se lo pasara muy bien. Dicen que declaró que quería averiguar cómo hacer un libro malo, el peor que pudiera, y sacarle todo el provecho posible, una aspiración legítima.    
(Rudyard Kipling, Algo de mí mismo)

El libro original

¿De quién hablaba este gran escritor? Pues nada menos que del prolífico escritor Edgar Rice Burroughs, autor de Tarzán de los monos, una novela cuyo protagonista es un niño que, al quedar huérfano y desvalido en la selva africana, es adoptado por los Mangani, una tribu de grandes monos de una especie desconocida. Lo interesante es que el libro no tuvo buena crítica, pero al público le gustó el personaje y muy pronto se hizo popular, tanto que al final se transformó en una serie de 24 libros, una innumerable cantidad de comics y una buena cantidad de películas.

Debe ser muy poca la gente que leyó los libros de Burroughs y, dependiendo de la generación a la que se pertenezca, puede ser conocido por las novelas, los comics, las películas de cine o televisión o, finalmente por las películas animadas.

La larga lista de películas fue protagonizada por diferentes actores y actrices (en el papel de Jane Porter).
Elmo Lincoln, Gene Pollar, Frank Merrill, James Pierce, Denny Miller, Gordon Scott, Glenn Morris, Steve Hawkes, Dara Singh, Mike Henry, Johnny Weissmuller, Lex Barker, Ron Ely, Buster Crabbe, David Carpenter, Steve Hawkes, Jock Mahoney, Gordon Scott, Tamer Balci, Christopher Lambert y Miles O’Keeffe, son los actores que alguna vez interpretaron al personaje. De ellos tal vez el más famoso sea Johnny Weissmuller, seguido por Lex Barker y Gordon Scott. A más de alguno tal vez le sorprenda encontrar nombres absolutamente desconocidos como Dara Singh y Tamer Balci, pero corresponden a las versiones India y Turca respectivamente.

Johnny Weissmuller – Maureen O’Sullivan                  Eve Brent – Gordon Scott               Lex Barker – Virginia Huston

La imagen de la pareja Weissmuller-O’Sullivan es de antes que a Jane la descubriera la censura, como se ve, las Janes posteriores están más vestidas. Johnny Weismuller sigue siendo, de todas maneras, el Tarzán por definición.

La primera tira animada de Foster

Las historietas de Tarzán tuvieron también su época dorada. Al comienzo apareció en los periódicos una tira animada dibujada por el gran Hal Foster, le siguió una historieta dominical por Rex Maxon. Las historietas, dibujadas después por un cierto número de artistas como Burne Hogarth, Russ Manning, and Mike Grell, se mantuvieron por decenios. Actualmente se siguen reimprimiendo (para coleccionistas, supongo).

Dibujado por Hogarth

Después vinieron las animaciones, una serie de los años 1977-78, luego la más famosa, la de Disney en el ’99 y finalmente una
alemana del 2013.

Tarzán según Disney

Como todo personaje famoso, fue muy pronto imitado sin piedad, y aparecieron entonces algunos como Kwa, Ka-Zar, Ki-Gor y Akim, sin que faltaran tampoco las parodias como la japonesa Ta-Chan.

También se escribieron basándose en Tarzán una obra de teatro y un musical, además de una serie radial que duró algunos años.

En resumen, Tarzán de los monos ha demostrado ser un personaje inmortal, un verdadero clásico que ha perdurado por generaciones. Aunque si alguien quiere criticar al personaje puede encontrar mil maneras. La obra está llena de estereotipos, hay una cierta dosis de violencia y los africanos no son muy bien tratados, de una manera que hace un siglo era lo normal en la literatura pero que actualmente sería tildada de feroz racismo. Tampoco a las feministas les gusta el papel que representa Jane. Pero Tarzán sigue vivo y al parecer sin demasiadas dificultades hasta hoy, en pleno siglo XXI, tal vez por la sensación de independencia y libertad que transmite.

Con toda su amorosa ternura, Kala crió al huerfanito, sin dejar de sorprenderse en silencio al observar que no desarrollaba la misma agilidad y fuerza física con que los monos de las otras madres se veían agraciados. Había transcurrido cerca de un año desde que el cachorro cayó en su poder y apenas podía caminar solo, y en cuanto a trepar… ¡qué torpe era, el pobre!
(Edgar Rice Burroughs, Tarzán de los monos)

Extraterrestres

Los selenitas luchando contra los heliotas

n los comics cuya acción se desarrolla en el espacio, o por lo menos tiene relación con él, tienen que estar presentes los seres extraterrestres, como no, si hombre siempre ha soñado, o ha temido, el encuentro con otros seres que tendrían que vivir en este mismo universo. Los seres tienen, claro la forma y la condición que los autores imaginen, aunque normalmente son extrañamente humanos, humanoides o por lo menos antropomorfos.

Pero esto no es nuevo, ya Luciano de Samosata, en sus Historias Verdaderas describe un viaje a la Luna encontrándose con que esta, no solo está habitada, sino que además sus habitantes, los selenitas, se encuentran en guerra con los heliotas, los habitantes del Sol. Tienen los selenitas algunas extraordinarias características “En primer lugar, no nacen de mujeres, sino de hombres: se casan con hombres, y ni siquiera conocen la palabra «mujer». Hasta los veinticinco años actúan como esposas y, a partir de esa edad, como maridos.”[1]

En Las mil y una noches, uno de esos personajes viajeros por excelencia, Bulukiya, se encuentra con que, “detrás de la montaña Kaf hay cuarenta mundos, cada uno de ellos con un tamaño cuarenta veces la de la Tierra, algunos de oro y algunos de plata y otros de cornalina . Cada uno de estos mundos tiene su propio color, y Alá les ha poblado de ángeles, que no conocen a Eva ni Adán ni de noche ni de día.[2]

Se encuentra también con la Reina de las Serpientes, seres extraordinarios que no solo hablan sino que también glorifican a Alá, el Único.

Undina de Coralia, en Mongo

Tal vez el más famoso de los héroes espaciales sea Flash Gordon. En sus aventuras en el planeta Mongo, se encuentra con que está habitado por una multitud de razas de diferente condición, algunas son claramente humanas, como los habitantes de Arboria, Frigia o Tropica. Otros, los habitantes de Coralia son humanos exteriormente, pero tienen la capacidad de respirar en el agua aunque no tenga ningún signo exterior que lo haga suponer una adaptación al medio acuático.
Otras razas presentan evidentes modificaciones anatómicas, como los Hombres-León, los Hombres-Halcón, los Hombres-Lagarto y los Hombres-Tiburón.

Seres de Mongo: Hombre-Halcón, Hombre-León, Hombre-Lagarto y Hombre-Tiburón

Alura de Marte
Hombres-Tigre

Otro héroe espacial, Buck Rogers, que es transportado al siglo XXV, encuentra en Marte a una princesa evidentemente humana, Alura. Pero también, en el mismo planeta, a la raza de los Hombres-Tigre.

En otros planetas encuentra a los Depth-Men de Júpiter, los habitantes del planeta Thor y los Zot Mog de Vulcan.

          Depth Men de Júpiter                                                      Habitante de Thor                               Zot-Mog de Vulcan

En las aventuras de Brick Bradford aparecen también algunos seres extraterrestres, además de Sadie de Saturno, que tiene un aspecto algo peculiar pero no demasiado, se encuentra con algunos extrañísimos seres.
 

Sadie de Saturno                                                                      Algunos extraños personajes extraterrestres

Luc Orient y sus compañeros de aventuras, el profesor Kala y su ayudante Lora, entran en contacto con seres extraterrestres cuando estos llegan a la Tierra, los primeros son los palidísimos habitantes de Terango. Cuando viajan a ese planeta tienen la oportunidad de de conocer a otras dos razas, los Hombre-Dragón y los Hombres Alados, pero los hombres pálidos son la raza dominante.

Habitantes del planeta Terango

Dartz

Después se encuentran con unos seres algo distintos pero no demasiado tampoco, aunque lejos más avanzados tecnologicamente, los Dartz, del planeta Annatha. Estos seres se mueven en una nave-continente con capacidad para 3 millones de pasajeros.

Aunque después el cine haga que el hombre se encuentre con especies extraterrestres con formas distintas, que buscan más bien provocar terror en los espectadores, en los antiguos comics la regla general era la del antropomorfismo, tal vez porque el hombre preferiría, para su propia tranquilidad, encontrarse con seres más o menos parecidos, sabemos que la diversidad produce rechazo.
En cuanto a los Hombres-Algo, puede ser que el hombre, sintiéndose superior a los demás miembros del reino animal, reafirme su superioridad dándole a los extraterrestres los rasgos de los animales irracionales, puede ser.

[1] Luciano de Samosata, Viajes Verdaderos
[2] Las mil y una noches

Pintoras (siglos XVI y XVII)

urante la época del Renacimiento los pintores se iniciaban con unos cuatro o cinco años como aprendices en el taller de un pintor. Como la situación presentaba evidentes dificultades, tenemos la mala experiencia de Artemisia Gentileschi, las mujeres pintoras resultan normalmente ser hijas de pintores y que por lo tanto podían hacer su aprendizaje en el taller familiar. Después, su calidad debía ser superior, para poder destacar en un mundo eminentemente masculino.

San Sebastián, por Irene di Spilimbergo

Irene di Spilimbergo (1540-1559)
Poeta y pintora del Renacimiento Italiano, estudió con el Tiziano. Su muerte fue muy temprana y se conserva muy poco de su obra

Artemisia Gentileschi, La casta Susana

Artemisia Gentileschi (1593-1656)
Pintora italiana del Barroco, el tema de sus pinturas es el de mujeres de la Biblia.

De Elisabetta Sirani, Virgen con el Niño

Elisabetta Sirani (1638-1665)
Pintora italiana del Barroco, hija del pintor Giovanni Andrea Sirani. Se estableció como pintora independiente a los 19 años especializándose  en pinturas de tema religioso.

Catalina de Alejandría, pintura de
Barbara Longhi que se presume autoretrato

Barbara Longhi (1552-1638)
Pintora italiana. El exigente Vasari dijo de ella que “dibuja muy bien y colorea con gracia”. A sus 18 años ya era alabada por los entendidos debido a la calidad de sus retratos.

Retrato de Isabella Ruini,
por Lavinia Fontana




Lavinia Fontana (1552-1614)
Pintora italiana, hija del pintor Prospero Fontana de la Escuela de Bolonia. Perteneció a la Academia de San Lucas, en Roma.

Retrato de una dama, de Caterina van Hemessen

Caterina van Hemessen (1528-1587)
Pintora flamenca del Renacimiento, hija del pintor Jan van Hemessen.  Es de las primeras pintoras flamencas con obras reconocidas. Trabajó realizando retratos.

De Johanna Vergouwen
Dos niños disfrazados de caballeros

Johanna Vergouwen (1630-1714)
Pintora flamenca del Barroco. Perteneció a una familia de pintores y estudió con van der Bossche y con van Uden.


El juego de ajedrez, Sofonisba Anguissola





Sofonisba Anguissola (1532-1625)
Pintora italiana del Renacimiento nacida en Cremona. Presentada a Miguel Ángel este reconoció su talento. Pintó retratos y escenas religiosas. También fue bien considerada por Giorgio Vasari.

Todas las pinturas son hermosas pero las que más me gustan son la de Caterina van Hemessen y la de Barbara Longhi. La de esta última tiene un aire muy moderno.

Amores eternos

Seguíamos en las novelas las aventuras de los protagonistas, héroes, guerreros, piratas o caballeros. Nos identificábamos con ellos, compartiendo sus cualidades, corriendo sus riesgos, sufriendo sus angustias ¿cómo no compartir también el amor de sus mujeres?

Las había de toda clase, orgullosas y humildes, débiles y poderosas, pacientes y luchadoras, dueñas de riquezas o sin ellas, pero todas, cada una a su manera, eran encantadoras.

Ana Elliot es la protagonista de Persuasion, de Jane Austen. Cuando la novela comienza ella está ya en lo que era la pre-vejez en esa época, está resignada a quedarse sola, la imagen que de ella se presenta no es la mejor, pero sin embargo, una vez avanzada la lectura, comenzamos a conocerla mejor.

Pocos años antes, Ana Elliot había sido una muchacha muy hermosa, pero su frescura se marchitó temprano. Su padre, que ni siquiera cuando estaba en su apogeo encontraba nada que admirar en ella (pues sus delicadas facciones y sus suaves y oscuros ojos eran totalmente distintos de los de él), menos le encontrará entonces, que estaba delgada y consumida.
(Jane Austen, Persuasion)

Una mujer que no tiene un real protagonismo en la novela Ivanhoe, de Walter Scott, salvo que está destinada por su tutor a ser un instrumento en la política de la naciente Inglaterra, es Rowena, una dama de la más noble estirpe sajona.
Por pretender su amor Wilfredo de Ivanhoe es repudiado por su padre y marcha a las cruzadas, tal vez tratando de olvidar.

–No, Cedric no es padre de Rowena: es pariente, y no muy cercano. En la actualidad es su tutor, según creo, y ama con tal extremo a la pupila, que no tendría más cariñosa deferencia con ella si fuera hija propia. Pero es aún más ilustre la sangre de Rowena; y en cuanto a su hermosura, pronto juzgaréis por vista de ojos. Yo os aseguro que si la belleza de Rowena y la blanda y majestuosa expresión de sus suaves y hermosos ojos azules no aventajan a las beldades de Palestina, consiento en que jamás deis crédito a mis palabras. (Walter Scott, Ivanhoe)

Una mujer de lo más silenciosa, de bajo perfil, diríamos ahora, en la novela El conde de Montecristo de Alejandro Dumas, es Haydée, la esclava griega del conde, hija de Ali Pashá. Es sin embargo quién logra redimir al conde una vez cumplida su auto impuesta misión de venganza.

Eran las doce del día, el conde se había reservado una hora para subir al cuarto de Haydée. Hubiérase dicho que la alegría no podía entrar de pronto en aquella alma llagada por tanto tiempo, y que necesitaba prepararse para las emociones dulces, como las otras almas necesitan prepararse para las emociones violentas.
La joven griega estaba, como hemos dicho, en una habitación completamente separada de la del conde. Su mobiliario era oriental, es decir, los suelos estaban cubiertos de espesas alfombras de Turquía, inmensas cortinas de brocado cubrían las paredes, y en cada pieza había alrededor un ancho diván con almohadones movibles de ricas telas de Persia. 
(Alejandro Dumas, El conde de Montecristo)

De los tantos y tantos personajes que se mueven en la monumental La guerra y la paz de León Tolstoi, me gustó, a pesar de que no es uno de los personajes principales, María Bolkonskaya, la hija del terrible príncipe Bolskonski. No tiene ni la belleza ni el encanto chispeante de Natasha Rostov, pero es inteligente, dulce y generosa.

Los ojos de la Princesa María, grandes, profundos, a veces fulgurantes como si proyectasen rayos de un ardiente resplandor, eran tan bellos que, frecuentemente, a pesar de la fealdad de toda su cara, sus ojos eran mucho más atractivos que cualquier otra belleza. No obstante, la Princesa no había visto nunca la expresión de sus ojos, la expresión que adquirían cuando no pensaba en sí misma.”
(León Tolstoi, La guerra y la paz)

Alejandra “Olenka” Billevich es la sufrida prometida de Andrés Kmita, noble polaco metido de lleno en los avatares políticos y bélicos de Polonia, inmersa en una guerra con Suecia. Olenka, prometida desde su niñez, debe esperar a que, moviéndose entre alianzas y traiciones, Andrés pueda reunirse con ella algún día. Esto es en la novela El diluvio, de Henryk Sienkiewicz.

—¡Dios mío! ¡Cuán bella sois! —exclamó Kmita—. Quiero hacer decir cien misas por mi bienhechor por haberos prometido a mí. ¿Cuándo nos casamos?—No corre eso tanta prisa —contestó Olenka. —No pienso así yo —replicó el joven—. Como hay Dios, suponía que erais bella, pero no tanto. Ahora veo que el pintor que os retrató tuvo la mano torpe, pues no supo reproducir toda vuestra belleza. Merece cien azotes ese mal artista. ¡Que vaya mejor a pintar estufas, pero no a retratar bellezas que fascinan! Creed que me considero el hombre más feliz de la tierra.
(Henryk Sienkiewicz, El diluvio)

Arabella Bishop es la hija del abusivo coronel Bishop en la novela El capitán Blood, de Rafael Sabatini. Arabella no es una mujer fácil de manejar, les habla de igual a igual a los hombres y es capaz de tomar rápidas decisiones, como cuando compra al esclavo Peter Blood.

Creo que le conozco, señor,” dijo ella. Su voz era fresca y juvenil, y había algo de juvenil también en sus maneras –si se puede aplicar el término a tan delicada dama. Surgía tal vez de la facilidad, la franqueza, con que desdeñaba los artificios de su sexo, dejándola en buenos términos con todo el mundo. A esto puede deberse que la señorita Arabella había llegado a la edad de veinticinco, no solamente soltera sino que ni siquiera pretendida. Ella usaba con todos los hombres una franqueza fraternal que por sí misma ponía distancia, lo que hacía difícil para cualquier hombre pretender enamorarla. El desconocido se detuvo al ser abordado. “Una mujer debe conocer lo que es de su propiedad”, dijo él. (Rafael Sabatini, El Capitán Blood)
*
*
El pirata Sandokan había escuchado hablar de la Perla de Labuán, pero cuando la conoció ya no pudo vivir tranquilo nunca más. La Perla de Labuán era nada menos que lady Mariana Guillonk, sobrina de James Guillonk, uno de los enemigos ingleses contra los que luchaba el pirata malayo, todo un amor imposible y el único de Sandokan, personaje de las novelas de Emilio Salgari.
Aquel hombre tan fiero, tan sanguinario, se sintió fascinado, por primera vez en su vida, ante aquella flor que surgía bajo los bosques de Labuán. Su corazón ardía y le pareció que corría fuego por sus venas.
—¿Se siente mal? —le preguntó el lord. 
—¡No! ¡No! —contestó vivamente el pirata. 
—Entonces, permítame que le presente a mi sobrina, lady Mariana Guillonk. —¡Mariana Guillonk! —repitió Sandokán, con voz sorda. —¿Qué le halla de extraño a mi nombre? —le preguntó sonriendo la joven-. ¡Cualquiera diría que le ha sorprendido!” (Emilio Salgari, Sandokan)

Simone Celzani es un oficinista debilucho y tímido, lo que podría llamarse un anti deportista, que se enamora perdidamente de una atlética profesora de gimnasia en la novela El amor y la gimnasia de Edmundo De Amicis. Primero tiene que luchar para mostrar que existe siquiera, antes de intentar acercarse a la saludable y animosa profesora María Pedani.

Ahora había encontrado ese ideal en la maestra Pedani, una lombarda llegada hacía tres meses, al comenzar diciembre, a vivir con su colega Zibelli en un pequeño apartamento en el tercer piso de la casa en frente de la puerta del maestro Fassiil, quien la había ubicado allí para asegurarse así de su valiosa colaboración en la revista “Nueva Competencia”. 
Aquella alta y robusta muchacha de veintisiete años, de «anchos hombros y cintura estrecha», modelada como una estatua y que respiraba con todo su cuerpo salud y fuerza, y que sería bellísima   si no tuviese una nariz algo larga y una expresión y una manera de caminar algo varonil, le había hecho sentir, al verla por primera vez, que era la persona a quién tanto había deseado y esperado.
(Edmundo de Amicis, El amor y la gimnasia)
*
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El hada Pari-Banú uno de los personajes de una de las historias contenidas en Las mil y una noches. Por alguna extraña razón es que se enamora del príncipe Ahmed y decide atraerlo a su lado para convertirlo en su esposo. No cabe duda que al príncipe no le cuesta demasiado aceptar la situación, pero la verdad es que mucho remedio no le queda, Pari-Banú es una hada poderosa y capaz de hacer su voluntad sin tener que preguntarle a nadie.

Primero te revelaré quien soy. En los Textos Sagrados has leído que este mundo es la morada no sólo de los hombres, sino también de la raza superior de los Genios, cuya forma es parecida a la de los mortales. Yo soy la única hija de un jefe Jinn de la estirpe más noble y mi nombre es Peri-Banu. Así que no debes maravillarte de oirme decir quién eres tú, quién es tu padre el rey y quién es Nur al-Nihar, la hija de tu tío. Conozco perfectamente todo lo concerniente a ti mismo, tus parientes y tus amigos. Tu eres uno de los tres hermanos que se entontecieron por el amor de la princesa Nur al-Nihar y que lucharon uno contra el otro por conquistarla y convertirla en su esposa. (Las mil y una noches)


Gladia Delmarre
es el personaje femenino de la novela El sol desnudo, de Isaac Asimov. Usada como instrumento en la complicada política solariana, Gladia se convierte involuntariamente en la asesina de su esposo. El policía Elijah Baley sabe que técnicamente es culpable, pero la deja ir porque entiende que fue el instrumento de una conspiración y, que además, padece de algún trastorno sicológico que la hace incapaz de adaptarse a la vida en su propio planeta.

Los bloques de luz se alzaban sobre sendos pedestales. Eran una geometría viva, líneas y curvas de color, que se entremezclaban formando un conjunto coalescente, pero manteniendo una distinta identidad. No había dos ejemplares que se pareciesen ni remotamente. Baley trató de hallar las palabras adecuadas, y se limitó a preguntar: —¿Tiene algún significado? Gladia rió con su agradable voz de contralto. —Significa todo lo que usted quiera. No son más que formas luminosas que pueden despertar su ira, su alegría, su curiosidad o el sentimiento que sea, y que yo experimentaba al crearlas.  (Isaac Asimov, El sol desnudo)

No, no son todas, solo unas pocas que sirven, de todas maneras, para demostrar que no solo los protagonistas de las novelas pueden enamorarse, los lectores también, y a veces más, para toda la vida.

Nota: Las actrices en las fotografías son: Amanda Root (Ana), Ines Sastre (Haydée), Lysette Anthony (Rowena), Malgorzata Braunek (Olenka), Carole André (Mariana), Valentina Cervi (Maria) y Valérie Jeannet (Isabella)

Mujeres en la Jungla, Reinas, Princesas, Diosas.

acer un listado de las mujeres que se mueven en la jungla como en su casa, combatiendo a las tribus salvajes, a los esclavistas, a los cazadores, a los inescrupulosos buscadores de tesoros, en fin, a cualquiera que amenazara la normal vida selvática, puede ser una tarea larga.
Pero es suficiente con encontrar algunas, muchas conocidas y algunas de las que no tenía idea de su existencia, pero todas compartiendo muchas características. Todas hermosas y todas (o casi todas) van brevemente vestidas, pueden ser reinas, princesas, diosas o hasta una emperatriz de la jungla, algunas veces son simplemente girls.
Una de las primeras fue Sheena, Reina de la Jungla, una huérfana que aprendió a sobrevivir en la jungla, criada por animales salvajes, posee habilidad para comunicarse con los animales y maneja muy bien el cuchillo, la lanza y el arco. Después vienen las demás (y faltan):

Camilla, Reina del Imperio Perdido

Camila, Reina del Imperio Perdido
Jann de la Jungla
Judy de la Jungla
Jun-Gal
Jungle Lil
Kara, Princesa de la Jungla

Marga, la mujer pantera

Lorna, Reina de la Jungla
Marga, la mujer pantera
Mawa
Nyla, la Niña de la Selva
Nyoka, Jungle Girl
Pantera Rubia
Pantha
Panther Girl
Phara, Diosa Viviente
Rima, Jungle Girl

Rulah, Diosa de la Jungla
Saari, Diosa de la Jungla
Shanna
Taanda, Princesa Blanca de la Jungla
Tara
Tiger Girl
Vooda
Zara de la Jungla
Zegra, emperatriz de la Jungla

Jann de la Jungla                        Judy de la Jungla                               Jun-Gal                                  Jungle Li

Las mujeres provienen de diversos orígenes, pueden ser niñas abandonadas en la selva y criadas por sus habitantes, humanos o animales, o mujeres civilizadas que llegaron a la selva por alguna razón y se quedaron para cumplir un papel activo en la defensa de la naturaleza. Los animales salvajes pueden ser sus aliados o sus enemigos, dependiendo de la historia.
En cuanto a las armas, las preferidas son el cuchillo y la lanza, después de todo se mueven en un medio que está dominado por los colmillos y las garras.  Las damas son muy capaces de defenderse solas, incluso de los enemigos de su propia raza, la humana.

Kara                                    Kazanda                                          Lorna                                              Mawa

Respecto del atuendo, este puede variar, una pieza, dos piezas o completo. El material es usualmente de piel de leopardo, aunque también se usa el tigre. Algunas cambian la piel por cuero o tela, porque algunos animales comenzaban a estar en peligro de extinción y usar la piel se veía politicamente incorrecto.  También hay blusas y pantalones cortos. Vooda, que es de los Mares del Sur, usa indistintamente un bikini o un vestido corto de tela floreada.

Nyla                                     Nyoka                                           Pantera Rubia                                      Pantha

En muchos casos los encargados de determinar la moda de la jungla fueron los censores, que,  preocupados porque los jóvenes lectores podían perder su inocencia, se encargaron de que las reinas de la jungla dejaran el bikini por el traje de una pieza

Panther Girl                                   Phara                                                Rima                                            Rulah

Los animales están siempre presente, ya sea como amigos o como enemigos, pero las heroínas tienen características felinas, agilidad y cierta ferocidad también.

          Saari                                            Taanda                                                 Tara                                            Tiger Girl

Normalmente viven en la selva africana, pero también se las encuentra en Asia y en Sudamérica, aunque no siempre se puede explicar la presencia de tigres en África, por ejemplo.

Vooda                                                                           Zara                                                                Zegra

La mujeres en la jungla siempre son bellas y esbeltas, sus oponentes son siempre malvados, ya sean humanos, fieras o grandes monos. Se les critica a los comics su tendencia a mostrar a los habitantes nativos de manera racista, pero eso es consecuencia del pensamiento de la época en que fueron creados, si lo vemos bien, la literatura europea siempre tendió al racismo.
Pero las mujeres son hermosas, que es lo que le importa a los lectores masculinos, y las aventuras entretenidas, que era lo que se buscaba, los detalles nunca importaron demasiado.

El Nautilus

Gran parte de la fama de las novelas de Julio Verne estriba en la “anticipación”, en como crea en sus obras elementos tecnológicos que comunmente asociamos al siglo XX. Así, mucha gente le considera “inventor” de elementos tales como el helicóptero, el submarino o los viajes especiales.Sin embargo, poniendo como ejemplo el sumergible, este vehículo ya existía cuando Verne escribió su famosa novela Veinte mil leguas de viaje submarino. El Nautilus, según el diseño de Fulton fue construído en 1800, un submarino construído por Halsey realizó un ataque (frustrado) a un navío ya en 1812; Durante la Guerra Civil Norteamericana, ambos bandos tuvieron naves sumergibles, por la Unión se puede nombrar el Alligator, y por los Confederados, el Pioneer.

El primer ataque exitoso lo realizó el Hunley, al hundir al USS Housatonic. Por último, hay que destacar que en 1867 Monturiol construyó el Ictineo II, un submarino con motores diferenciados, máquina de vapor para navegar en superficie y por generación de óxígeno a presión para navegar sumergido.
Todo esto antes de 1870, fecha en que Verne publicó su famosa novela Veinte mil leguas de viaje submarino. Además, Julio Verne pudo conocer, en la Exposición Universal de 1867, el sumergible francés Plongeur, que ya había demostrado su capacidad de navegar sumergido.

¿En qué consiste entonces el genio de Verne?, en haber creído en el potencial del submarino y en la posibilidad de un posterior desarrollo que lo sacaría del estado rudimentario, como un artefacto sumamente inseguro (y en que casi nadie creía), en que se encontraba a mediados del siglo XIX.

Julio Verne no fue el único en imaginar un sumergible, unos años antes de la publicación de Veinte mil leguas de viaje submarino había salido un libro escrito por Aristide Roger, Viaje bajo las olas, en la que el capitán Trinitus construía y utilizaba su barco submarino, el Relámpago. La obra describe así la nave sumergible:

 

El “Relámpago” de Trinitus

Una enorme máquina de cobre pulido, tan voluminosa como un vagón, ocupaba el centro de la habitación ocupándola en parte. Tenía la forma de un enorme huevo ligeramente achatado en su parte inferio
r y en los costados. En sus costados tenía cuatro ventanas formadas por placas de vidrio de un gran espesor y una extrema transparencia. Varias paletas grandes con forma de aletas, salian de sus costados y, bajo el timón ubicado en su parte posterior, había ins
talada una hélice adaptada a este original aparato.

(Aristide Roger, Viaje bajo las olas)

De todos modos, aunque no se puede acusar a Verne de plagio, puesto que había comenzado a escribir su libro con anticipación a la aparición de la novela de Roger, está claro que si esta última no prosperó y en cambio la de Verne se convirtió en un clásico, se debe a la gran calidad de escritor que tenía este último.

Si los personajes principales de Veinte mil leguas de viaje submarino son el capitán Nemo y el profesor Aronnax, el centro de la acción corresponde al submarino, el Nautilus.
La nave es descrita con cierto detalle por el capitán Nemo:

He aquí, señor Aronnax, las diferentes dimensiones del barco en que se halla. Como ve, es un cilindro muy alargado, de extremos cónicos. Tiene, pues, la forma de un cigarro, la misma que ha sido ya adoptada en Londres en varias construcciones del mismo género. La longitud de este cilindro, de extremo a extremo, es de setenta metros, y su bao, en su mayor anchura, es de ocho metros.

Modelo del Nautilus basado en la descripción del libro (John Dutton)

El sistema de gobierno es explicado también:
Para gobernar este barco a estribor o a babor, para moverlo, en una palabra, en un plano horizontal,
me sirvo de un timón ordinario de ancha pala, fijado a la trasera del codaste, que es accionado por una rueda y un sistema de poleas. Pero puedo también mover al Nautilus de abajo arriba y de arriba abajo, es decir, en un plano vertical, por medio de dos planos inclinados unidos a sus flancos sobre su centro de flotación. Se trata de unos planos móviles capaces de adoptar todas las posiciones y que son maniobrados desde el interior por medio de poderosas palancas.

El timonel está alojado en una cabina de vidrio con cristales lenticulares, que sobresale de la parte superior del casco del Nautilus.

La edición original del libro no era ilustrada, posteriormente recibió imágenes gracias al trabajo de Neuville y Riou. Posteriormente el submarino ha sido dibujado innumerables veces, tanto en ediciones ilustradas como en adaptaciones a la historieta, a la que se deben añadir también las versiones fílmicas.

Es por eso que el Nautilus tiene tantas versiones diferentes como imaginación y mayor o menor apego al texto de Verne hayan tenido los dibujantes.

Modelo utilizado en la película de Disney (1954)

 

Modelo para  la película con Michael Caine (1997)

En cuanto a las ilustraciones, son tan numerosas como el número de libros se han publicado y de cuantas historietas basadas en la novela se hayan dibujado, desde la primera versión de Neville hasta el día de hoy.

A la izquierda la ilustración de Neville para la primera edición ilustrada de la novela. Arriba, el Nautilus según Clásicos Ilustrados.


A la derecha, como aparece el Nautilus en otra adaptación a la historieta.

Aun hoy, en pleno siglo XXI, después de 150 años de escrita la novela, el capitán Nemo sigue navegando en el Nautilus, tal vez porque aunque el hombre ha explorado casi por completo su planeta, ha llegado a la Luna y enviado sondas de exploración hacia los planetas exteriores del Sistema Solar, no ha logrado aun conquistar el fondo marino, que guarda todavía una buena parte de su misterio.

Nota: Las citas corresponden a Veinte mil leguas de viaje submarino, de Julio Verne, a menos que se indique otra cosa.

John Silver, "el largo"



Si los cuentos de los marineros, acerca de tormentas y aventuras, de éxitos y fracasos, si goletas, islas y náufragos, y bucaneros, y tesoros enterrados, y todos esos viejos relatos, contados como antes se hacía, pueden agradar, como a mí en mi tiempo, a los inteligentes jóvenes de hoy:
-¡Que así sea, y vengan acá! Si no, si la estudiosa juventud ya perdió el gusto por los libros de antes, de Kingston, o Ballantyne el valiente, o Cooper de los bosques y los mares: Que así sea! ¡Pero que pueda yo y todos mis piratas compartir la tumba donde ellos y sus aventuras descansan!

(Robert Louis Stevenson, La Isla del Tesoro)

a novela de Robert Louis Stevenson, La Isla del Tesoro, es una novela apasionante y entretenida de leer. Una vez comenzada la lectura es casi imposible dejarla, como imposible hubiera sido desembarcar de la Hispaniola durante su viaje a la isla marcada en el mapa del viejo Billy Bones.

Pero de los personajes de la novela, Jim Hawkins, el Squire Trelawney, el doctor Livesey, el capitán Smollett, el loco Ben Gunn y John Silver, lejos se destaca la avasallante personalidad de este último, que al final resulta ser el verdadero protagonista de la historia.

John Silver “el largo” es uno de los personajes más interesantes de las novelas de aventuras. Es astuto, codicioso, desleal, embustero, cruel, muy capaz de matar a sangre fría. Pero también sabe ser simpático y es un gran conversador. A pesar de su deficiencia física, puesto que le falta una pierna, es capaz de moverse con inesperada agilidad con el apoyo de su muleta.

Mientras estaba allí, un hombre salió de una habitación lateral, y en cuanto lo vi estuve seguro de que se trataba del propio John «el Largo». Su pierna izquierda estaba amputada casi por la cadera y bajo el brazo sujetaba una muleta que movía a las mil maravillas, saltando de aquí para allá como un pájaro. Era muy alto y daba impresión de gran fortaleza, su cara parecía un jamón, y, a pesar de su palidez y cierta fealdad, desprendía un extraño aire agradable.

Posee una gran fuerza de carácter, se nota que es un hombre acostumbrado a hacerse obedecer y es capaz de mantener el liderazgo sobre los amotinados aún en condiciones muy difíciles.
A pesar de su ruda apariencia puede ser muy amable y cortés, mostrando que tal vez tuvo una buena educación y un origen de cierta calidad, logra de inspirar confianza incluso al Capitán Smollett, que se supone tiene experiencia en el trato con marineros, y al Dr. Livesey.
El squire Trelawney es el primero en ser cautivado por el carisma del viejo marinero:

Me ha conmovido -lo mismo os hubiera pasado- y, apiadándome de él, allí mismo lo contraté para cocinero de nuestro barco. Se llama John Silver —el Largo—, y le falta una pierna; pero esa mutilación es la mejor garantía, puesto que la ha perdido en defensa de su patria sirviendo a las órdenes del inmortal Hawke. Y no percibe ningún retiro. ¡En qué abominables tiempos vivimos, Livesey! 



En su relación con el Dr. Livesey, confía en su palabra como confiaría un caballero con su igual, lo que hace pensar en un pasado de cierta nobleza.
Siente por Jim Hawkins un afecto sincero y le habla con mucho cariño aunque Jim es solo un joven grumete.
Jim corresponde ampliamente el afecto de John, como lo demuestran las palabras finales de la novela.

De todos los villanos de las novelas, John Silver «el Largo» es tal vez el más simpático, y no estaría nada de mal pasar algunas horas de conversación con él, escuchándole contar sus viejas historias, como lo hizo Jim. 
John Silver “el largo” se convirtió en el arquetipo del pirata, con una sola pierna y un loro (el Capitán Flint) en el hombro.
En nuestro corto paseo por los muelles la compañía de Silver resultó fascinante para mí, pues me fue dando toda clase de explicaciones sobre los diferentes navíos que veíamos, sobre sus aparejos, desplazamientos y nacionalidades y qué maniobras estaban realizándose en cada uno de ellos: en éste, descargando; abasteciendo aquél; un tercero aparejaba para zarpar- Y de cuando en cuando me contaba algún sucedido en la mar, historias de barcos y marineros, o me enseñaba algún refrán, que me hizo repetir hasta aprenderlo de memoria. Yo no tenía dudas de que Silver era el mejor compañero que yo podía desear. 

Al final uno se alegra de que el viejo John haya salido bien parado de la aventura, y compartimos los deseos de Jim de que pase tranquilo sus últimos años, en compañía de su mujer, de sus ahorros y de las trescientas o cuatrocientas guineas que se llevó del tesoro y, que al fin y al cabo, le correspondían, como antiguo contramaestre que fue del despiadado pirata Flint.

«Quince hombres tras el cofre del muerto,  
¡Ho! ¡Ho! ¡Ho! ; Y una botella de ron!
El ron y el diablo se llevaron al resto.
¡Ho! Ho! ¡Ho! ; Y una botella de ron!»


Regreso a Titán

a sonda Huygens, perteneciente a la Misión Huygens-Cassini entró a la atmósfera de Titán, uno de los satélites de Saturno, el 14 de enero del 2005, y después de un descenso de dos horas y media aterrizó (¿titanizó?) en tierra firme.
Fotografía de Titán (2004)
se observan claramente sus nubes

Según algunos Titán es uno de los más claros candidatos a la colonización humana, su presión atmosférica es la mitad que la de la Tierra y su gravedad es similar a la de la Luna. La temperatura en la superficie es de 180°C bajo cero. Su atmósfera contiene nitrógeno y metano, y bajo su superficie hay agua, de la que sería posible extraer oxígeno. También hay grandes cantidades de amonio, el que podría usarse en hipotéticos cultivos.

Hay quienes manifiestan algunas dudas, como el peligro que supondría la mezcla del metano con el oxígeno necesario para el hombre y que este produciría.
En cuanto a las posibilidades de encontrar vida, las opiniones están divididas, algunos creen que es imposible mientras otros sostienen que podría encontrarse en los mares subterráneos formados por agua. En todo caso, de encontrarse, la vida sería diferente a la de la Tierra, no tendría por qué ser similar.

Superficie de Titán

Pero, lo que hace atractivo a Titán para los humanos, por lo menos subjetivamente hablando, es la similitud de su superficie con la de la Tierra. El paisaje es muy parecido, se observaron cauces de ríos (secos), hay flujos de lava y dunas de arena. También hay lagos, algunos secos y otros de metano líquido. También hay rocas formadas por hielo.

De todos modos, antes de que se tuviera la posibilidad de llegar a Titán, este satélite ya había sido considerado por la literatura de ciencia ficción y aparece en un buen número de novelas como Los amos de las marionetas, de Robert Heinlein, Las sirenas de Titán, de Kurt Vonnegut, Torneo Mortal, de Philip K. Dick, Regreso a Titán, de  Arthur C. Clarke, Titán, de Stephen Baxter y Titán, de Ben Bova, por nombrar algunas de una larga lista.

—Titán tiene algo más que buen clima —dijo Rumfoord—. Las mujeres, por ejemplo, son las criaturas más hermosas que existen entre el Sol y Betelgeuse.                                      (Kurt Vonnegut, Las sirenas de Titán)


Malcolm Makenzie había sido el hombre adecuado en el momento adecuado. Otros, antes que él, habían mirado codiciosos a Titán; pero él había sido el primero en inventar todos los detalles de ingeniería y en concebir el sistema completo de colectores, compresores y depósitos baratos y que no volvían a usarse, capaces de conservar el hidrógeno líquido con un mínimo de pérdida en su ruta hacia el Sol.
(Arthur C. Clarke, Regreso a Titán)


Visión artística del descenso de la Sonda Huygens en la superficie de Titán.