¡Ah!, la censura.

nteresante  pero complicado asunto es el de la censura. A muchos nos molesta que nos digan que podemos y que no podemos ver, escuchar o leer, olvidando que nosotros también somos censores, de nosotros mismos y de los demás.

Qué es lo que está permitido y qué es lo que no lo está es muy relativo y tiene que ver con la época, la cultura, el medio social, la edad, la formación y algunas otras cosas que se me escapan. Así, lo que estuvo permitido en una determinada época, no lo está en otra. Lo que se puede hacer en un determinado país, está mal visto en otro o estrictamente prohibido una frontera más allá.
Pero aquí se trata de dar una mirada a los comics, que siendo un arte visual, es decir destinado a recrear la vista, muchas veces la recrea más de lo debido, según algunos.
En los EE.UU. el libro La seducción del inocente juzgó y condenó al comic, acusado de ser el causante de una buena cantidad de males, incluida la delincuencia juvenil, a causa de las imágenes de violencia e inmoralidad que suministraba a los jóvenes inocentes. Tuvo como consecuencia que los comics fueran censurados, principalmente en lo que se refiere a la indumentaria femenina, su brevedad  o a su ausencia.
En este caso se elimina la transparencia y de paso de corrige el tamaño…
En otros lugares, como España, la censura, sin necesidad siquiera del libro,  fue aun más lejos en su afán de purificar los comics de toda imagen perturbadora, capaz de enviar al inocente lector directamente al infierno.
Lo más divertido de la censura en los comics es ¡que no nos dábamos cuenta!, claro, uno lee la historieta y queda convencido que estamos viendo lo que el dibujante quiso que viéramos. Es después, eventualmente, cuando pasado el tiempo nos encontramos la misma historieta, pero de otra procedencia, que nos damos cuenta de que alguien, vaya uno a saber quien, nos había pasado gato por liebre, cubriendo la piel de alguna de los personajes femeninos.
La Pantera Rubia se cambia la ropa.
La Pantera Rubia, selvática mujer, usa un bikini que supongo es adecuado para la temperatura del lugar en que habita, pero en bien de la moral, alguien la vistió con falda y blusa. Como se las arreglaba la Pantera para trepar a un árbol o a un elefante con esa falda es algo que sería digno de verse.

La reina Desira de Tropica, que lucía un traje bastante liviano, tuvo que vestirse también.



A Modesty Blaise hubo que subirle un poco la sábana para cubrir lo demasiado que mostraba y, aunque la espalda siguió mostrándose desnuda, recibió un pequeño retoque ¿por qué estaría mal que se noten los homóplatos? no le encuentro explicación.
Luego, la ropa interior no puede mostrarse, aunque la que usa es bastante normal, si se quiere decir de esa manera.
Pero ropa interior es ropa interior…

Es mucho más lo que en cuanto a imágenes de este tipo podría mostrarse, es decir las de la ropa, pero hay otras que sí que entran en lo ridículo. 

El texto del original dice: Con un último y desesperado tirón, Flash queda libre. ¡Con gran estruendo, la roca golpeó el lugar que Flash ocupaba hacía unos momentos!. Sollozando de alegría y alivio, Dale lo estrecha entre sus brazos. 

El texto de la derecha dice: Un último tirón, y Flas está salvado. Con un terrible estrépito la piedra cae, Sollozando de alegría, Dale se abraza a Flas.

Una vez pasado el terrible momento, la reacción de Dale Arden es muy natural, pero alguien pensó que el contacto físico era excesivo y le negó la posibilidad de dar un abrazo, en el dibujo, porque en el texto lo del abrazo se olvidaron de sacarlo.

Hay otras ocasiones en que la cuestión se pasa de castaño oscuro:

El muy católico dibujante hizo un trabajo completo, separó a la pareja aunque están casados (pero no por la iglesia, seguramente), abrigó a la princesa Aleta para que no se le viera el hombro y, para más ignominia, le cambió el rostro (no pudo imitar a Foster…).

Otro ridículo es el que se observa en el cuadro en que Marla acaricia el rostro de Flash Gordon, eso no se puede hacer, por lo que el dibujante ¡le borró el brazo completo a Marla! aprovechando de ponerle un vestido cerrado hasta el cuello.

Marla pierde un brazo

En otras ocasiones un personaje que está cometiendo un evidente atentado contra la moral es, mágicamente, borrado del dibujo, así de simple.

La dama se desvanece…
Recopilar imágenes de comics censurados tiene sus dificultades, hay que buscar mucho, pero puede resultar muy instructivo,  y eso que estamos viendo tan solo la censura de las imágenes femeninas, y en un par de comics. Existe también la censura de los textos, pero eso sí que sería largo de explicar y documentar pero seguramente hay por ahí algún libro acerca del tema, cuestión de buscarlo…
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9 comentarios en “¡Ah!, la censura.

  1. Jenofonte, mi efusiva enhorabuena por este excelente trabajo de investigación que va más allá de lo literario y nos adentra en el terreno de la censura, de la imposición de una moral, en un intento de uniformizar el pensamiento, creando modelos de conducta y roles sociales elaborados desde el Poder, casi siempre de las jerarquías religiosas.
    Además de instructiva, esta entrada es amena y vistosa, a pesar del fondo oscurantista y autoritario que nos muestra.
    Genil, no puedo decir menos.
    Un abrazo.

  2. ¡Ay, Fany! hay cosas que se podrían entender, como que la excesiva exposición de la piel femenina puede ser innecesaria. Pero censurar una muestra de cariño como es el abrazo o la caricia es una estupidez.
    Richelieu dijo: “Denme seis líneas escritas por la mano del hombre más honesto, y yo encontraré algo como para mandarlo ahorcar.” Yo creo que un censor de comics diría: “denme un dibujo cualquiera y le encontraré el pecado…”

  3. A pesar de ser una cosa conocida la de la censura, me ha gustado leer esta entrada y me ha interesado mucho todo lo que dices, en los ejemplos que pones se ve claramente la causa de la censura y cómo variaba la cosa después de aplicarla.
    ¡Qué infelices éramos!, al menos yo que ni me daba cuenta,porque quien iba a pensar que un comic la padecería.

  4. Bueno, entendiste que quise decir ¡¡Genial”, aun comiéndome la “a”.
    Los censores empeñaban sus ojos y su retorcida mente, en buscar “pecados” para ejercer su autoridad destrozando personas y literatura.

  5. Realmente sí, hay que decir que uno no se da cuenta de que dan gato por liebre hasta que una ve esas diferencias y desde luego son más que notables diferencias. Esto nos demuestra cuanto puede llegar a ocultar aquel que tiene el poder en sus manos y decide a su libre albedrío qué puede dejar pasar y que no, siempre evidentemente, según su criterio porque lo que sí es cierto es que tales “censuradores” veían y a saber qué harían con todo lo que luego pasaban por la tijera, o enterraban bajo la tinta de una pintura más nueva y “recatada”

    Muy buena tu entrada. (Todas lo son, que quede claro)

  6. Hay tantas cosas en este mundo que pueden ser recogidas, Recomenzi, una piedra de colores, una pluma, una flor, una sonrisa, un pequeño blog… Gracias por visitarme.

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