El motín del Bounty

Réplica del Bounty

En 1787 la Royal Navy compró un barco mercante, el Bethia, lo reacondicionó y lo armó con cuatro
cañones de 4 libras con el objeto de utilizarlo en una misión botánica, traer desde Tahití hasta las Indias Occidentales, una gran cantidad de árboles del pan en un experimento destinado a probar la factibilidad de que sirvieran como una alternativa económica para alimentar a los esclavos.

El barco, renombrado Bounty, fue puesto al mando del teniente William Bligh, experto navegante que había servido bajo las órdenes del famoso capitán James Cook y conocía bien esas regiones del Pacífico.

William Bligh

La misión nunca se completó porque el 28 de abril de 1789 parte de la tripulación se amotinó, abandonó en el mar al capitán Bligh y parte de los marineros que le permanecieron leales y se establecieron en la isla de Pitcairn, quemando el Bounty.
Hay varias teorías que explican la causa del motín, la más socorrida es la supuesta arbitrariedad y crueldad del capitán Bligh, pero es posible que una mejor explicación sea que los amotinados, habiéndose acostumbrado a la vida casi idílica de las islas, en una sociedad muy permisiva en lo sexual desde el punto de vista de los europeos, no quisieran volver a la pesada vida de a bordo.

Tanita en el papel de Maimiti (1962)

Su apego a Maimiti era de lo más tierno, y yo sabía cómo debía temer la separación definitiva de ella. De los guardiamarinas, Stewart estaba tan profundamente apegado a su novia de la India como el mismo Christian. Young estaba constantemente en compañía de una chica llamada Taurua, el nombre indio de la estrella de la tarde.
(C. Nordhoff y J. N. Hall, El Motín del Bounty)

Las mujeres de Otaheite son hermosas, de suaves maneras y alegre conversación, poseen una gran sensibilidad y son lo suficientemente delicadas como para ser admiradas y queridas.
(William Bligh, Narración del motín a bordo del barco de su majestad Bounty)

El motín del Bounty entró en la historia y, como suele suceder, también en la leyenda, no siempre respetando la verdad de lo sucedido. El capitán Bligh pasó a convertirse en la cultura popular en el arquetipo del comandante brutal y despiadado que no hizo sino merecer el motín del que fue víctima.
Sin embargo se sabe que Bligh era un marino culto, con cierta afición a la ciencia y cuidadoso del bienestar de su tripulación. Se sabe también por el libro de Bitácora del Bounty que el capitán Bligh, aunque era de carácter susceptible, Bligh prefería amonestar antes que azotar y azotar en lugar de ahorcar, como era costumbre en esa época de castigos severos que hacían que la vida a bordo fuera especialmente dura.

El Pacífico es ancho, y todavía tan desconocido que nunca necesitaríamos tratar de dominarlo excepto como resultado de nuestra propia locura. En nuestra situación un líder es esencial, uno cuya voluntad debe ser obedecida sin rechistar. Debería ser innecesario decir a los marineros británicos que ningún barco, ya sea tripulado por amotinados o no, se puede manejar sin disciplina. Si estoy al mando de la Bounty debo ser obedecido. no habrá injusticia aquí. no voy a castigar a nadie sin una buena razón, pero no permitiré a ningún hombre cuestionar mi autoridad.
(C. Nordhoff y J. N. Hall, El Motín del Bounty)

Fruto del árbol del pan

El Bounty trató de alcanzar Tahití pasando por el cabo de Hornos, pero al serle imposible, tuvo que dar la vuelta y navegar hacia el Este. Esto causó que el barco llegara a Tahití con retraso, pasada la época en que podían recogerse el arbol del pan. Debido a eso, El Bounty debió permanecer en las islas durante cinco meses, durante los cuales la tripulación desembarcó y socializó con los nativos llegando incluso algunos marineros a casarse con mujeres nativas.
Cuando llegó el tiempo en que se hizo necesario zarpar con las mil plantas recolectadas, parte de la tripulación liderada por el primer oficial Fletcher Christian, quien se había casado en Tahití con la nativa Maimiti.
De la tripulación de 42 hombres 22 se amotinaron, dos no tomaron partido y 18 permanecieron leales al capitán. Bligh y los leales fueron embarcados en una lancha de 7 metros, en el que realizaron un increíble viaje de 6.500 kilómetros hasta alcanzar sanos y salvos el puerto de Coupang, en una verdadera hazaña de navegación y de resistencia.

Modelo a escala de la lancha del
Bounty con los 19 hombres a bordo.

Por la noche serví un octavo de litro de agua y 15 gramos de pan, para la cena. Por la mañana, un octavo de litro de leche de coco y un poco de pan podrido, para el desayuno; y para la cena, dividí entre todos la carne de cuatro cocos secos, y el resto del pan podrido, que sólo era comestible para personas con dificultades como las nuestras.
(William Bligh, Narración del motín a bordo del barco de su majestad Bounty)

La historia del motín ha servido de base para novelas y películas. Entre las novelas se puede nombrar la Trilogía del Bounty escrita por C. Nordhoff y J. N. Hall, el cuento Los amotinados de la Bounty de Julio Verne, la revisión histórica La Bounty de la autora Caroline Alexander y la mediocre novela Motín en la Bounty, del escritor John Boyne.

Mientras que los amotinados con sus irónicas expresiones despedían al capitán Bligh y a sus infelices compañeros, Christian, apoyado en la borda, no podía quitar los ojos de la chalupa que se alejaba. Este bravo oficial, de conducta, hasta entonces fiel y franca, había merecido los elogios de todos los capitanes a los cuales había servido y ahora se había convertido en el jefe de una banda de piratas. 
(Julio Verne, Los amotinados del Bounty)

Entre las películas están En la estela del Bounty (1933) con Mayne Lynton y Errol Flynn, El motín del Bounty (1935) con Charles Laughton y Clark Gable, Rebelión a bordo (1962) con Trevor Howard y Marlon Brando y La Bounty (1984) con Anthony Hopkins y Mel Gibson.

No hay ni que decir que las películas han contribuído a construir y aumentar la leyenda negra del capitán William Bligh como símbolo de crueldad en el mar. Lo más posible es que se atribuyera erroneamente a Bligh la notoria crueldad de Edward Edwars, el despiadado capitán del Pandora, barco que fue enviado por la Royal Navy a buscar a los amotinados con el objeto de someterlos a juicio.

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12 comentarios en “El motín del Bounty

  1. Hola Genofonte, gracias por entrar en mi blog y dejar constancia de ello.
    Escribo este mensaje desde mi telefono móvil, y las letras son tan pequeñas que bailan mientras la miro.
    Te prometo que cuando esté en mi vivienda habitual, leeré tu blog.
    Saludos

  2. Hola Jenofonte!!!!!

    Realmente he tardado varios días en venir a leerte, pero es que ando con escasez de tiempo (por una buena causa, que conste así que tengo excusa) y pasa que cuando vengo, me gusta leerte con calma y tranquilidad porque todos tus aportes son siempre muy interesantes, al menos a mí me lo parecen.

    Feliz fin de semana!

  3. Muy interesante el tema, las películas las conocía y las he visto, solamente la última , que no veré porque me parece una aberración haber unidos a esos dos actores, y por mí a Gibson lo podrían encerrar, mientras que Hopkins es un verdadero actor y excelente persona. Los textos, una belleza como siempre.

    Mira el texto del sexto parágrafo, hay un error con una MV…

    Un abrazo.

  4. En su tiempo Errol Flynn y Clark Gable eran lo máximo entre el público femenino, también Marlon Brando, ¿Mel Gibson?, no, no se quién lo eligió para el papel…

    (Gracias por avisarme del error, tendré que conversar seriamente con el autor, el tipógrafo y el corrector de pruebas)

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