Venus

El 19 de mayo de 1961 la sonda espacial Venera 1 (En ruso Venus 1) pasó cerca del planeta Venus como parte del programa Venus de la Unión Soviética. Fue el primer artefacto en acercarse a Venus y, aunque el contacto de radio se perdió, marcó el comienzo de una larga serie de sondas destinadas a explorar el segundo planeta de nuestro Sistema Solar.

Venus ha llamado la atención de la gente desde muy temprano, porque es el segundo objeto más brillante en el cielo si no se cuenta el sol. El hecho de que Venus aparezca en ciertos períodos como estrella matutina y en otros como estrella vespertina, causó que en un principio se consideraran dos objetos distintos. Los babilonios sabían ya en el año 1581 a. de C. que se trataba de un solo objeto al que llamaron “La reina brillante del cielo“, pero los griegos no lo entendieron así hasta el siglo VI a. de C. Los astrónomos egipcios también creían que las estrella de la mañana y de la tarde eran dos planetas distintos, así es que sería interesante saber que fue lo que llevó a los babilonios al convencimiento de que las dos eran un solo cuerpo.

El planeta Venus presenta muchas similitudes con la Tierra, ya que tiene parecido tamaño, gravedad y composición, por lo que fue gran fuente de inspiración para los escritores de ciencia ficción, que veían en él un planeta ideal para ser colonizado.

Las atractivas venusianas de la película
Viaje al planeta de las mujeres prehistóricas (1968)

Faltaban los detalles, pero yo conocía mi trabajo. Venus tenía que ser colonizado por nosotros. Para realizar esta empresa necesitábamos tres cosas. Colonizadores, un vehículo para llevarlos a Venus, y algo en qué ocuparlos cuando estuvieran allí.
Lo primero era fácil, gracias a la publicidad. Los programas televisados de Schocken eran un modelo perfecto. Bastaba imitarlos. Es muy fácil convencer a un cliente de que el pasto que no ve es el más verde. Planeé rápidamente una campaña de prueba de un costo algo inferior a un millón. Más hubiese sido extravagante.
(Frederik Pohl-Cyril Kornbluth, Mercaderes del espacio)

La densa capa de nubes impidió que se conociera ni siquiera cercanamente las condiciones de la atmósfera y la superficie venusiana. Eso permitió que los escritores pudieran dar rienda suelta a su imaginación, la que casi siempre describía el planeta con una gran abundancia de agua.

El teniente abrió los ojos. Tenía una cara que alguna vez había sido morena. La lluvia la había blanqueado. La lluvia la había quitado el color de los ojos. Tenía los ojos blancos, blancos como los dientes, blancos como el pelo. El teniente era todo blanco. Hasta eI uniforme se le estaba volviendo blanco, y quiza también un poco verde, a causa de los hongos.
El teniente sintió la lluvia en las mejillas.
-¿Cuándo habrá dejado de llover en Venus? Hace muchos años quizá.
-No desvaríe -dijo otro de los hombres-. En Venus nunca deja de llover. Llueve y llueve. He vivido
aquí durante diez años, y no ha habido un minuto, ni siquiera un segundo, sin estos chaparrones.
(Ray Bradbury, La lluvia)

Escena del segmento La larga lluvia de la película El hombre ilustrado (1968)

La gran desilusión vino cuando se lanzaron las sondas, de las que las Venera rusas son las más numerosas e importantes y llegaron hasta la Venera 16. Para mejorar el conocimiento del planeta se necesitan naves construídas de manera que puedan  sobrevivir en medio de las agresivas condiciones del planeta, una presión atmosférica de 92 veces la de la Tierra y temperaturas de 450°C, suficientes para fundir el plomo.

El océano de Venus en la imaginación
de Edgar Rice Burroughs

Por fortuna, la densísima vegetación que estaba a la vista no era espesura, sino algas. La superficie de Venus no estaba formada por suelo y rocas, sino por agua: era un océano que rodeaba y cubría completamente a Venus.
La nave, pese a ello, penetró en el océano con tremendo ímpetu, destrozó un enjambre de algas filamentosas, y se sumergió hacia las profundidades abisales.
(Isaac Asimov, Los océanos de Venus)

Las condiciones climáticas existentes en la superficie, además de las nubes de ácido sulfúrico que flotan en la atmósfera, han alejado casi por completo el sueño de colonizar el planeta, por más que su cercanía a la Tierra hiciera pensar que sería más fácil y rápido establecerse en Venus que en cualquier otro planeta del Sistema Solar, ha quedado demostrado que cualquier sueño respecto de Venus es un sueño imposible.

La venusiana Aliena
(personaje de Aquaman)

El mar (la venusiana esposa de Rory McLaren lo llamaba el mar de los Ópalos de la Mañana) se extendía tranquilo, negro, surcado de fosforescencias. El cielo, cubierto por el manto de nubes de Venus, hacía que el Sol pareciera una leyenda medio recordada a los exiliados de la Tierra. Luces móviles ardían en la penumbra azul, formando una línea.
. . .
Harker descubrió a Rory McLaren junto a él; con un brazo rodeaba a Viki, su esposa. Viki era una de las venusianas que se habían casado con hombres de la colonia terrestre. Tenía la piel de un blanco lechoso, el cabello era plateado brillante, y sus labios vividamente rojos. Sus ojos se parecían al mar, cambiantes, llenos de vida oculta. Ahora tenían ese brillo especial que los ojos de las mujeres adoptan cuando piensan en la creación.
(Leigh Brackett, Los venusianos evanescentes)

Pero lejos de dejarse vencer, el hombre insiste en conquistar lo imposible y viajar siempre más allá, el proyecto Venera D está previsto para el 2016 y se espera que pueda, desde una órbita, enviar más y más información que permita en un futuro hipotético, llegar al agresivo planeta.

La superficie de Venus en una fotografía enviada por el Venera 14

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12 comentarios en “Venus

  1. interesante tu historia amigo leal visitante de otros blogs tal si fueran planetas. Te volveré a visitar y espero especialmente el año 2016 para ver que es lo que pasará entre la Tierra y Venus…. un abrazo cordial!

  2. Aunque mi lugar de residencia es la Luna, también visito otros planetas, amigo. ¿Qué debiera importarnos lo que hay o no hay en Venus?, nada, la verdad, pero la curiosidad humana no tiene límites y busca satisfacerla como sea…

  3. 🙂 Bueno, muy interesante tu escrito. Sinceramente, me gusta más la tierra porque hay sol y estrellas. Si estuviera todo tiempo lloviendo como en Venus me volvería loca. Yo soy de claridades, me encanta la luz solar. Y el agua me gusta pero a pequeñas dosis. Que empape la tierra y también me encanta cuando me cae bajo la ducha sin que se me quede pegada la ropa como a esos hombres. Supongo que tal vez vives en la Luna de Valencia 🙂 O tal vez Luna se llame la calle donde vives. En la luna no puedes vivir tanto tiempo e intuyo que ya tienes una edad, vamos que estas muy crecidito y en la Luna los hombres vives poco tiempo.
    Saludos

  4. Lo bueno de la imaginación es eso, que aunque no exista en Venus una sola gota de agua, podamos surcar sus mares, y que aunque la Luna parezca inhóspita, algunos sigamos viviendo en ella…

  5. Los vestidos de las chicas de Venus son mortales, jajajaja! Qué productiva es la imaginación!

    Qué bonita foto la de Venus, ha sido una sorpresa, y los datos también y los textos… siempre conociendo cosas nuevas contigo, un placer!

  6. Se nota que el propósito primero es atraer al público masculino, no mostrar una idea del planeta Venus (¿quien querría ver venusianas con aspecto de cangrejos?), y los vestidos solo existen para evitar la censura, porque lo ideal habría sido que las venusianas anduvieran desnudas…

  7. Venus ha sido la más grande desilusión, ya se sabia que Marte es árido, pero de alguna manera se podría vivir allí, pero Venus, soñado con anchos mares y selvática vegetación, nos sacó del ensueño con su temperatura de horno, su atmósfera de prensa hidráulica y sus corrosivas nubes…

  8. Creo eso de atraer al publico masculino funcionaba. Hubiera sido idea que estuvieran desnudas pero no falta alguno que denuncia por tal cosa o tal otra.
    Menciono el cuento Expreso cósmico de Jack Willianson. Un escritor de novelas de aventuras y su esposa, escritora de poemas sobre la naturaleza, desean alejarse del confort futurista para vivir una aventura. Lo consiguen, transportandose a Venus, presentado como un planeta humedo y salvaje. Inmediatamente, descubren que extrañan el confort,

    Bueno, Venus no es así. Pero quien sabe si no podría ser posible con terraformación.

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