Orient Express

El 5 de junio de 1883 salió de París, con destino a Viena, el tren Express d’Orient. En 1891 el servicio fue rebautizado como el Orient Express (Expreso de Oriente).
El servicio comenzó a extenderse hasta Estambul, pero el viaje se completaba mediante trasbordos en ferry y eventualmente con una etapa en barco. No fue sino hasta 1889 que se realizó el primer viaje directo de Paris a Estambul.
Originalmente el Expreso era un servicio de pasajeros común y corriente, pero después adquirió su fama de tren de lujo, cuando en 1930 alcanzó su máximo esplendor, con cómodos cohces cama y un servicio de restaurante de alta calidad.

El servicio solo fue interrumpido durante las dos guerras mundiales, pero la cortina de hierro presentó dificultades al servicio y, finalmente, la aparición de los trenes rápidos terminó con el famoso tren, del que sobreviven actualmente solo pequeños tramos.

Además de su fama de lujoso, el Expreso de Oriente adquirió un halo de intriga y romanticismo, son varias las obras literarias en las que aparece, ya en 1897 vemos como Jonathan Harker viaja en el Expreso:

15 de octubre, en Varna. Salimos de Charing Cross por la mañana del día doce, llegamos a París durante la misma noche y ocupamos las plazas que habíamos reservado en el Orient Express. Viajamos día y noche y llegamos aquí aproximadamente a las cinco. 
(Bram Stoker, Drácula)

Pero tal vez la obra más famosa, cuya acción tiene lugar en el tren, siendo este la escena del crimen, es Asesinato en el Expreso de Oriente, una de las aventuras del detective Hércules Poirot, cuya solución del crimen es considerada por los admiradores de Agatha Christie como brillante y por sus detractores como “milagrosa” y altamente improbable. Poirot viaja en la variante Simplon Orient Express.

Hubo un violento tirón. Los dos hombres se acodaron en las ventanillas para contemplar el largo e iluminado andén, que fue desfilando lentamente ante ellos.
El Orient Express iniciaba su viaje de tres días a través de Europa. 
(Agatha Christie, Asesinato en el Orient Express)

En el cuento En el Expreso, al Norte, una enfermera cura a un fantasma, pasajero del tren.

Fue en el Expreso de Oriente que se dirigía al norte desde Venecia hasta Calais, pasando por París, donde la anciana advirtió la presencia de un fantasmagórico pasajero. Obviamente era un viajero que agonizaba por causa de alguna terrible enfermedad.
Ocupaba el compartimiento 22 del tercer vagón contando desde atrás, se hacía servir la comida allí y sólo a la hora del crepúsculo se levantaba para sentarse en el coche comedor rodeado de luces eléctricas y el sonido de los cristales y las risas de las mujeres.
(Ray Bradbury, En el Expreso, al Norte)

En una de sus misiones, el agente británico James Bond viaja en el Orient Express con la agente rusa Tatiana Romanova, esto sucede a comienzos de la década de los ’50.

—No sea tonto. —A Tatiana le habían advertido que en esta parte de su papel habría algunas cosas difíciles—. Tomaremos el tren. El Orient Express. Sale a las nueve de esta noche. ¿Piensa que no he estado reflexionando sobre eso? No permaneceré en Estambul un minuto más de lo estrictamente necesario. 
(Ian Fleming, Desde Rusia con amor)

Graham Greene también nos lleva de viaje en el Tren a Estambul y en Viajes con mi tía. En esta última el muy gris Henry Pulling, viaja con su septuagenaria y excéntrica tía Augusta.

He reservado dos camas para dentro de una semana en el Orient Express.
La miré perplejo:
—¿Adónde piensas ir? —pregunté.
—A Estambul, desde luego.
—Pero el viaje lleva días…
—Tres noches, para ser exactos.
—Si quieres ir a Estambul, ¿no sería más fácil y menos caro tomar un avión?
—Sólo tomo aviones cuando no hay otro modo de viajar.
(Graham Greene, Viajes con mi tía)

El Orient Express ya no une Paris con Estambul, hay medios mucho más rápidos y eficientes que ese antiguo
tren, claro que los medios modernos ya no tienen esa aureola de romanticismo de los antiguos, la gente de ahora quiere rapidez, no aventuras, pero podemos seguir viajando, los románticos sin remedio, si leemos un libro en el que el tren sirva, tanto como medio de comunicación, como de camino al mundo de la fantasía.

—Ningún problema. Estambul está lleno de gente anónima —el hombre alargó la mano para rascar la barbilla de su rana—. ¿Supongo que han venido en el Express?
Alek asintió. El Orient Express iba directamente desde Munich a Constantinopla y no podía admitir que habían llegado en una aeronave.
(Scott Westerfeld, Behemoth)

Anuncios

6 comentarios en “Orient Express

  1. Ooooh, mi comentario también se borró…

    Me ha gustado mucho rememorar los textos, recuerdo la película basada en la novela de Agatha Christie, la he visto un montón de veces.

    Qué bonita entrada, Jenofonte. Gracias.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s