Gaugamela

El 1º de octubre del año 331 a. de C. se libró en Gaugamela, cerca de Babilonia, la batalla final entre las fuerzas de Alejandro el Grande de Macedonia y Darío III, rey del Imperio Persa.

Ilustración que imagina al Ejército Persa antes de la batalla

Con estas fuerzas Darius había acampado en Gaugamela, cerca del río Bumodus, a unos 600 estadios de distancia de la ciudad de Arbela, en un distrito con distintos niveles; donde quiera que el terreno no estaba nivelado y no era apto para las evoluciones de la caballería, había sido nivelado por los persas para que sirviera para el desplazamiento de los carros y los caballos al galope. desnivelado y no apto para las evoluciones de la caballería, había mucho antes de haber nivelado por los persas, y hechos aptos para el fácil rodadura de los carros y para el galope de los caballos. Porque algunos habían persuadido a Darío que en verdad lo peor de la batalla librada en Issos, fue la estrechez del campo de batalla; y de esto fue inducido fácilmente a creer.
(Arriano, Anábasis de Alejandro)

Carga de los carros falcados persas, según André Castaigne

El ejército de Alejandro, en número de 40 mil a 50 mil, estaba compuesto en su mayoría por macedonios, griegos y cretenses. Por su parte, el ejército persa, entre 40 mil y cien mil hombres, estaba formado por persas, bactrianos y mercenarios griegos, contando también con carros falcados y 15 elefantes de guerra.
Aunque las fuerzas persas eran mayores en número y su caballería puso en dificultades las alas macedonias, el centro del dispositivo persa no pudo resistir el empuje de la falange sobre su sector centro izquierdo.
Al ver Darío que Alejandro se le venía encima decidió huir, acompañado por su guardia personal, los Inmortales, y por los mercenarios griegos.
La batalla fue decisiva, Darío fue asesinado durante su huída por Beso, uno de sus Sátrapas, mientras Alejandro quedaba dueño de Babilonia primero y todo el Imperio Persa después.

Tal vez hubiera podido afrontar un combate individual como aquel ya tan lejano de Kadusia. ¡Si hubiera tomado las riendas del carro y hubiera lanzado un grito de guerra adentrándose entre los enemigos! Hubiera sido rápido y su nombre hubiera perdurado con honor. Cuán a menudo debió desearlo así antes del final. Pero, presa del pánico como una hoja en la tormenta, al ver a Alejandro acercarse a él montado en su caballo negro, hizo dar la vuelta al carro y provocó la derrota. Y la llanura de Gaugamela se convirtió en un matadero.
(Mary Renault, Alejandro)

Batalla de Arbela, en una pintura de Charles LeBrun

Tal como había prometido, el rey celebró un consejo de guerra después de la puesta del sol, con los dos ejércitos tan cerca que de un extremo al otro de la vasta llanura de Gaugamela los centinelas macedonios podían oír las llamadas de los escuchas persas.
A la caída de la noche, al montar el primer turno de guardia nocturna se encendió un velón en la tienda de Alejandro y comenzaron a llegar, uno tras otro, los compañeros y los generales del alto mando, Koinos, Simias, Meleagro, Poliperconte, al mando de Parmenión y de Clito, llamado El Negro. Todos saludaron al rey y le besaron en la mejilla; luego se reunieron, de pie, alrededor de la mesa en la que los oficiales de marcha habían dibujado el esquema del plan de batalla. Las diferentes unidades de infantería y caballería estaban representadas por las piezas de distinto color del ajedrez del rey.
(Valerio Massimo Manfredi, Alejandros)

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11 comentarios en “Gaugamela

  1. La historia, acaba describiendo el fruto de una decisión. Como todo, de hecho. Si se hubiera tomada esa otra senda..qué hubiera pasado?

    Buen apunte de un episodio bélico, que forjó los destinos de un pueblo. Gracias por compartir. Un cordial saludo

  2. En realidad se puede decir que la batalla fue decisiva, pero para Dario, no para Alejandro. En el caso de que el macedonio hubiese sido vencido, no significa que pudiese ser destruido. Se habría retirado conservando, de todos modos, sus conquistas anteriores. En cambio Dario tenía demasiados problemas internos y seguramente no habría podido resistir un nuevo ataque, el Imperio ya estaba cayendo.

  3. He releído un poco la Historia, pues yo tenía otra idea, que al parecer se acerca más a la realidad.
    Darío no murió en esa batalla, huyó durante días y le apuñalaron en contra de la voluntad de Alejandro, quien lloró su muerte y veneró a título póstumo como Rey.

  4. Recuerdo vagamente la historia de la batalla, y aquella anécdota de que Darío le mando una pelota a Alejandro, y que él le contestó que se alegraba porque si perdía la batalla no le tendrían en cuenta por niño, pero que si la ganaba su fama sería mucho mayor.

  5. Bueno, no dije que Dario murió durante la batalla, fue durante la huida. Beso, su asesino, se auto proclamó rey, pero duró solo un año antes de ser capturado y ejecutado por su crimen, que sería, en palabras de hoy, premeditado, a mansalva y con alevosía.

  6. “La batalla fue decisiva, Darío fue asesinado durante su alargada huida…”

    No retrocedió, Darío dio media vuelta y continuó avanzando; velozmente, por Beso.

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