Anna Karenina

Anna Karenina es uno de los protagonistas de la novela que lleva su nombre, obra del escritor ruso León Tolstoi.
Anna es hermosa y apasionada, culta y elegante. Determinada a vivir su vida de acuerdo con sus propias decisiones, desafía el rechazo que provoca en la sociedad a la que pertenece. Anna sigue los mandatos de su corazón hasta el final.
Entre los años 1875 y 1877, apareció como folletín en la revista El mensajero ruso antes de publicarse como libro completo en 1877.
El personaje trágico de Anna Karenina ha inspirado a diferentes pintores, cuyas obras acompañan a los textos.

Neli Divnogortseva-Ivanidze, Anna Karenina 

Después de comer llegó Kitty. Apenas conocía a Ana Karenina y llegaba algo inquieta ante la idea de enfrentarse con aquella gran dama de San Petersburgo de la que todos hablaban con tanto encomio. Pero en seguida comprendió que la había agradado. Ana se sintió agradablemente impresionada por la juventud y lozanía de la joven, y Kitty se sintió, en seguida, prendada de ella, como suelen prenderse las muchachas de las señoras de más edad. En nada parecía una gran dama, ni que fuese madre de un niño de ocho años. Cualquiera, al ver la agilidad de sus movimientos, su vivacidad y la tersura de su cutis, la habría tomado por una muchacha de veinte, de no haber sido por una expresión severa y hasta triste, que impresionaba y subyugaba a Kitty, que ensombrecía a veces un poco sus ojos.



Jody Hewgill, Anna Karenina

Mientras Ana pasaba ante la escalera principal, el criado subía para anunciar al recién llegado, que estaba en el vestíbulo, bajo la luz de la lámpara. Ana miró abajo y, al reconocer a Vronsky, un extraño sentimiento de alegría y temor invadió su corazón. El permanecía con el abrigo puesto, buscándose algo en el bolsillo.
Al llegar Ana a la mitad de la escalera, Vronsky miró hacia arriba, la vio y una expresión de vergüenza y de confusión se retrató en su semblante. Ana siguió su camino, inclinando ligeramente la cabeza.
En seguida, sonó la voz de Esteban Arkadievich invitando a Vronsky a que pasara, y la del joven, baja, suave y tranquila, rehusando.


Genrikh Manizer, Anna Karenina




Ana, sin contestar, movió negativamente su cabeza, con sus cabellos cortados. Pero él, por la expresión del rostro de su hermana, súbitamente iluminado con su belleza anterior, comprendió que si ella no hablaba de tal solución era sólo porque le parecía una dicha inaccesible.
–Os compadezco con toda mi alma. Sería muy feliz si pudiese arreglarlo todo –dijo Esteban Arkadievich sonriendo ya con más seguridad–. No, no me digas nada… ¡Si Dios me diera la facilidad de expresar a tu marido lo que siento y convencerle! ¡Voy a verle ahora mismo!
Ana le miró con sus ojos brillantes y pensativos y no contestó.




Ekaterina Pozdniakova, Anna Karenina





De repente, se acordó del hombre que había muerto aplastado el día de su primer encuentro con Vronsky y comprendió lo que tenía que hacer. Con paso rápido, ligero, bajó las escaleras que iban del depósito de agua a la vía y se detuvo al lado mismo del tren que pasaba.
Examinaba tranquila las partes bajas del tren: los ganchos, las cadenas, las altas ruedas de hierro fundido. Con rápida ojeada midió la distancia que separaba las ruedas delanteras de las traseras del primer vagón, calculando el momento en que pasaría frente a ella.






Konstantin Rudakov, Anna Karenina, Baile en Moscú

Anna Karenina es una mujer que encarna el ideal de esposa en la alta sociedad rusa del siglo XIX. Uno de los temas principales de la novela es el adulterio, no desde el punto de vista del pecado sino desde el de los convencionalismos sociales. Karenin no rechaza el adulterio de Ana porque se sienta traicionado, sino por lo mal que lo deja frente a la sociedad. Además, queda en evidencia el doble estándar con que se mide el adulterio en la sociedad, lo que para el hombre no significa casi nada, a la mujer le significa el rechazo total, en el caso de Anna, el ostracismo y el exilio.

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5 comentarios en “Anna Karenina

  1. Es una obra importante que cuando la leí me llamó mucho la atención porque como tú dices, era más importante el papel demoledor que tuvo contra la alta sociedad rusa, sin embargo se “vendía” como que el adulterio era lo más importante.
    De todo esto segurísimo que sabes tú más que yo, por lo que me he alegrado de leer que pienso igual que tú.
    Un abrazo.

  2. Es una muy buena novela, y mostrando como incide el ámbito social en la vida de las personas, se ha convertido en un clásico. Ha pasado un siglo y medio desde que fue escrita y las cosas siguen, si no igual, muy parecidas.

  3. Tolstoi en esa Anna Karenina, como mujer de la alta sociedad rusa que se enamoraba de un joven y apuesto oficial, decidía abandonar a su esposo y su hijo para seguir a su amante, rompiendo con ello con todas las convenciones sociales.A la vez que se nos hace la crónica de estos amores, desgraciados, nos ofrece el contrapunto de la apacible historia de amor de la hermana de Ana. Dichosa y feliz casada. Esa fuerza de los personajes…qué barbaridad encontrarlos ahora no?. No abundan, o no se conocen suficientemente gente de tanta fortaleza psíquica. Pero la trama es actual siempre!

    Gracias por compartir. Un cordial saludo.

  4. La sociedad no ha cambiado mucho, es verdad que ciertos convencionalismos han cedido terreno, pero son demasiados los que quedan, al igual que los prejuicios y los dobles estándares. Lo que no hay tal vez es otro Tolstoi…

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