Sueños

Los sueños son una sucesión de imágenes, ideas, emociones y sensaciones que ocurren involuntariamente en la mente durante ciertas etapas del sueño. El contenido y el propósito de los sueños no tienen una explicación clara, aunque han sido un tema de especulación científica, así como un tema de interés filosófico y religioso, a lo largo de la historia. En la literatura es muy frecuente encontrar los sueños formando parte de la trama o como un recurso.

José, el hijo de Jacob en la Biblia no solo tenía sueños premonitorios sino que además podía interpretar los de los demás.

Tuvo José un sueño y se lo contó a sus hermanos: «Miren, les dijo, el sueño que tuve:
Estábamos nosotros atando gavillas en medio del campo, cuando sucedió que mi gavilla se levantaba y permanecía en pie, mientras las de ustedes la rodeaban y se inclinaban ante la mía.»
Sus hermanos le dijeron: «¿Eso quiere decir acaso que tú vas a reinar sobre nosotros, o que deseas mandarnos?» Y lo aborrecieron aún más a causa de sus sueños y de sus palabras. 

(Génesis, José y sus hermanos)

En Las mil y una noches el pobre Abul-Hasán es víctima de una broma pesada, que lo hace dudar de si lo que vive es una realidad o un sueño en la Historia del dormido despierto.

¡Y se vió de primera intención en un lecho magnífico, cuya colcha era un magnífico y admirable brocato de oro rojo constelado de perlas y pedrerías! ¡Y alzó los ojos y se vió en un salón de paredes y techo tapizados de raso, con cortinas de seda y vasos de oro y de cristal en los rincones! Y giró los ojos a su alrededor y se vió rodeado de mujeres jóvenes y de esclavos jóvenes, de una belleza subyugante, que se inclinaban a su vista, y detrás de ellos divisó a la muchedumbre de visires, emires, chambelanes, eunucos negros y tañedores de instrumentos prontos a pulsar las cuerdas armoniosas y acompañar a las cantarinas colocadas en un círculo sobre un estrado. Cuando Abul-Hassán vió todo aquello, cerró de nuevo los ojos para dormirse otra vez, de tan convencido como estaba de que se hallaba bajo el efecto de un sueño.
 (Las mil y una noches, Historia del dormido despierto)

Lo mismo le sucede a Segismundo en la obra de Calderón de la Barca La vida es sueño, el no saber si está dormido o despierto le causa grandes problemas y dudas, siendo famoso su soliloquio.

Segismundo:

Sueña el rey que es rey, y vive 
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando; 

y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe, 

y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte! 

¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar 

en el sueño de la muerte!
Sueña el rico en su riqueza, 

que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece 

su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza, 

sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende, 

y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son, 

aunque ninguno lo entiende.
(Calderón de la Barca, La vida es sueño)

Sueño de una noche de verano de William Shakespeare es una comedia de equivocaciones, llena de símbolos oníricos, sus personajes se mueven permanentemente estre la fantasía y la realidad.

Lisandro:
O, si había consonancia en la elección,
asediaban al amor enfermedad, guerra o muerte,
volviéndolo fugaz como un sonido,
veloz como una sombra, efímero cual sueño,
breve cual relámpago que, en la noche oscura,
alumbra en su arrebato cielo y tierra y, antes que podamos decir «¡Mira!»,  lo devoran las fauces de las sombras.
Así de rápido perecen ilusiones.

Hermia:
Si los amantes encontraban siempre estorbos,
será porque es ley del destino.
Soportemos pacientes nuestra pena, pues es cruz que de antiguo se ha llevado, y tan propia del amor como los sueños, suspiros, ansias, deseos y llanto que siempre le acompañan

(William Shakespeare, Sueño de una noche de verano)

 Lo que le sucedió a Scrooge, del famoso Cuento de Navidad de Charles Dickens ¿fueron reales encuentros con los espíritus, o solamente unos terribles y proféticos sueños?

Scrooge se volvió a la cama, pensó y repensó pero no se le ocurria ninguna explicación. Cuando mas pensaba, más perplejo estaba, y cuanto más procuraba no pensar, más pensaba en ello. El fantasma de Marley le había trastomado profundamente. Cada vez que, tras madura reflexión, llegaba a la conclusión de que todo era un sueño, sus pensamientos, al igual que un fuerte muelle tensado, volvían a la posición inicial y replanteaban el mismo problema: «¿era o no era un sueño?».
(Charles Dickens, Cuento de Navidad)

Alicia, de Alicia en el país de las maravillas, se queda dormida y comienza a vivir un estrambótico sueño, que comienza con la imagen de un conejo blanco.

 Alicia empezaba ya a cansarse de estar sentada con su hermana a la orilla del río, sin tener nada que hacer: había echado un par de ojeadas al libro que su hermana estaba leyendo, pero no tenía dibujos ni diálogos. «¿Y de qué sirve un libro sin dibujos ni diálogos?», se preguntaba Alicia.
Así pues, estaba pensando (y pensar le costaba cierto esfuerzo, porque el calor del día la había dejado soñolienta y atontada) si el placer de tejer una guirnalda de margaritas la compensaría del trabajo de levantarse y coger las margaritas, cuando de pronto saltó cerca de ella un Conejo Blanco de ojos rosados.

(Lewis Carroll, Alicia en el país de las maravillas)

Mr. Skelmersdale afirma que viajó al País de las Hadas en Doce historias y un sueño de H. G. Wells, pocos le creen, sin embargo, pero él sigue viviendo, dolorosamente enamorado ¿de un sueño?.

Cayó y rodó, y en ese instante se encontró tumbado en el monte Aldington, completamente solo bajo las estrellas.
Se incorporó con fuerza en seguida, dijo, y descubrió que estaba frío y entumecido, y su ropa humedecida por el rocío. La primera palidez de la aurora y un viento helado surgieron a la vez. Pudo haber pensado que todo había sido un sueño de una vividez extraordinaria hasta que metió la mano en el bolsillo y lo encontró atiborrado de ceniza. Entonces supo con certeza que era el oro de las hadas que le habían dado los gnomos. Todavía podía sentir los pellizcos y pinchazos, aunque no tenía ningún cardenal. De esta manera, y tan bruscamente, Mr. Skelmersdale volvió del País de las Hadas al mundo de los hombres.

(H. G. Wells, Doce historias y un sueño)

Finalmente una escena de la hermosa pelicula de Akira Kurosawa, Sueños. No es literatura, pero eso es lo de menos.

El protagonista se introduce en la pintura de van Gogh Trigal con cuervos, y tiene un encuentro con el pintor.

Vincent van Gogh:
Que una escena parezca una pintura no la hace una pintura. Si te fijas bien, toda la naturaleza tiene su belleza.

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28 comentarios en “Sueños

  1. Cuántos sueños! Una recorrida por cada uno de ellos, y como bien decis, qué importa en el caso de Akira Kurosawa que no sea literatura, es ARTE!
    Me quedo para leer y releer con Calderón de La Barca, magníficas palabras y sabia conclusión.
    Me gustó mucho la mixtura de los textos que escogiste y como siempre las preciosas y perfectas imágenes que acompañan.
    Un abrazo!

  2. A través del espejo tiene un personaje como el Rey Rojo, con el cuál se encuentra Alicia. Le dicen que está soñando con ella y que se despertara el rey, Alicia dejaría de existir. Alicia despierta al final para plantearse que el Rey Rojo estuvo en su sueño pero ella estuvo en el sueño del Rey Rojo.

    Titania, la reina de las hadas, es hechizada por el duende Puck, por orden de Oberón. Al despertar, Titania se enamora de no muy brillante actor, a quien Puck le puso una extraña cabeza. Y es como un sueño para él, el amor de la reina de las hadas, quien pone a unas hadas a su servicio. Que termina cuando Oberón le ordena a Puck terminar con el hechizo.

    En los comic, Neil Gaiman imaginó a Los Eternos, seres que podría definirse como 7 hermanos, de los cuales los dos mayores son Destiny y Death, la muerte personificada como una joven mujer gótica. El tercer hermano es Dream, conocido por nombres como Morfeo o Sandman, el rey del mundo de los sueños, eterno pero no inmortal. Personaje con que sueña un heroe de la edad de oro, también llamado Sandman. Este personaje tiene algún origen en algunas leyendas. Tema que fue explotado en Entern Sandman de Metallica.

    Morfeo es el nombre de uno de los personajes de The Matrix, donde el sueño es tecnológico producto de una red de computadora, que engaña a la humanidad, para dominar.
    Y hablando de cine. el terror tiene el nombre de Freddy Kruegger, capaz de matar en sueño, muriendo sus víctimas en el mundo real.

  3. Es un post precioso. Casi que lo sueño. En serio, me quedo con la belleza y redondez de Segismundo en ese monólogo que todos llevamos dentro de no entender qué tanto somos lo que soñamos ser.

    Un cordial saludo.

  4. Sueños por doquier, sueños a retazos, con fondo de color, cueños al fin. Despierta los he leído y entre los que no recuerdo y los que aprendí de memoria he tenido que ir a por otro café para disfrutarlos tranquilamente. Siempre hacees una maravilla con las palabras de Sindel

  5. Admiro ese poder de síntesis de tan buenas referencias que reflejan mucho conocimiento y esfuerzo en trasmitirlo. Sueños que han alimentado nuestra imaginación como algo de ellos hemos leído.
    Brindo por tus propios sueños.
    un fuerte abrazo

  6. Un problema que también está en el pensamiento de Hamlet, pero de manera más trágica:

    Morir, dormir, no despertar más nunca,
    poder decir todo acabó; en un sueño
    sepultar para siempre los dolores
    del corazón, los mil y mil quebrantos
    que heredó nuestra carne, ¡quién no ansiara
    concluir así!

    ¡Morir… quedar dormidos…
    Dormir… tal vez soñar! -¡Ay! allí hay algo
    que detiene al mejor. Cuando del mundo
    no percibamos ni un rumor, ¡qué sueños
    vendrán en ese sueño de la muerte!
    (Shakespeare, Hamlet)

  7. Hay tanto escrito acerca de los sueños que lo que cuesta no es encontrar sino seleccionar. Pero disfruto esto de armar una entrada y, sea cual sea el tema, me hace soñar…

  8. Hasta dan ganas de ponerse a soñar ya mismo, entre tantos sueños de la literatura (y una película) que nos has recopilado para hoy. Los sueños son un riquísimo argumento, que además permiten, dejar volar la imaginación.
    Muy buen aporte como siempre!
    Besos!
    Gaby*

  9. Que ilustrativa esta entrada amigo Jenofonte, con una réplica que no tiene desperdicio. La de “El Demiurgo…” he disfrutado como una enena leyendo a los dos. Y es que… el que sabe sabe, i el que no sabe enseña. Siempre es así.
    Gracais por tu clase magistral. Un saludo.

  10. La literatura a sido en cierta manera la puerta de muchos autores para hacer realidad todos sus sueños, algunos de ellos descritos magistralmente en letras sublimes.
    besos

  11. Hay sueños y sueños, de algunos no quisiéramos despertar.

    ¡Una llama me consume
    desde la noche mágica
    en que te me apareciste en sueños
    y me cautivaste para siempre!
    (Las mil y una noches)

  12. ¿La de H.G. Wells? Lo que para los demás fue solo un sueño, para Mr. Skelmersdale fue un viaje real. Se enamoró de un hada pero tuvo que dejarla atrás y regresar, con el dolor de su corazón…

  13. Una excelente entrada. Sueños bíblicos y sueños literarios. Una buena selección que revela tu apasionada afición a la lectura y una memoria archivadora en perfecto orden. Ambas cosas muy loables, Jenofonte.

    Saludos amistosos.

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