Navidades

Konstantin Trutovsky, Villancicos en Ucrania

Buenas tardes a ti
(Villancico ruso)

Buenas tardes a ti,
Huésped amable,
Regocíjate, Tierra,
El Hijo de Dios ha nacido en el mundo.
Venimos a ti, señor,
Con buenas noticias,
Regocíjate, Tierra,
El Hijo de Dios ha nacido en el mundo.
Con las buenas noticias
De la ciudad santa,
Regocíjate, Tierra,
El Hijo de Dios ha nacido en el mundo.

ferdinand georg waldmuller

Ferdinand Georg Walmuller, Campesinos pobres acogiendo a unos viajeros menesterosos en la víspera de Navidad

Campanas de Navidad (fragmento)
–Henry Wadsworth Longfellow–

Escuché las campanas el día de Navidad
y los viejos y familiares villancicos,
Y fuerte y dulcemente
Las palabras se repiten
¡Paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad!
Pensé cómo que, cuando el día llega,
Los campanarios de toda la cristiandad
Repican en todas partes
La canción ininterrumpida
¡Paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad!
Siempre sonando, de continuo cantando,
El mundo giraba de noche y de día,
Una voz, un timbre,
Una sublime canto
¡Paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad!

Tamera Smith Allred, Árbol de Navidad

 El pobrecito en casa de Cristo el día de Navidad (fragmento)
–Fedor Dostoievski–

 —Ven a mi casa a ver el árbol de Navidad —murmuró encima de él una voz suave.
Creyó al principio que seguía siendo su mamá; pero no, no era ella. ¿Quién, pues, le hablaba? No sabía… Pero alguien se inclinó hacia él y le besó…, y de repente… ¡qué luz! ¡Qué árbol de Navidad también! ¡Jamás había soñado con un árbol de Navidad semejante! Todo brilla, todo resplandece, y está aquí rodeado de niñitos y de niñitas que parecen radiantes de luz y giran revoloteando en torno suyo, que le besan, le levantan y lo llevan con ellos; flota, como los demás, en la claridad, y su madre está muy cerca mirándole y sonriéndole alegremente.
—¡Mamá, mamá! ¡Ah, qué bonito es esto! —grita el niño.
Y de nuevo besa a sus compañeritos y quisiera contarles ya mismo lo que hacían los fantoches detrás de la vidriera iluminada. Pero una curiosidad le domina:
—¿Quién son ustedes?
—Nosotros somos los pequeños invitados que venimos a ver el árbol de Cristo —responden los niños— Cristo tiene siempre, en Navidad, un bonito árbol para los niños que no tienen su árbol de Navidad, el de ellos.
Y aprende que todos aquellos chicos han sido pequeños desgraciados como él. Los unos han sido descubiertos helados en los cestos en donde los habían abandonado, en la calle; los otros fueron asfixiados por nodrizas finlandesas; otros murieron en el hospicio; otros perecieron de hambre junto a los pechos de sus madres durante el hambre de Samara, y allí están todos, convertidos en ángeles, en cosas de Cristo, que ahí le tenéis entre ellos, sonriente y bendiciéndoles, a ellos y a sus madres, las pecadoras. Pues también ellas están allí, las madres, y los niños quieren volar hacia ellas y besarlas, enjugar sus lágrimas con sus manitas y decirles que no lloren, puesto que entonces son tan dichosos…
Por la mañana los criados encontraron detrás del montón de leña el cadáver helado del niño; se encontraron también el cuerpo de su madre muerta en el altillo. Los dos, ahora ya lo sabéis, volvieron a encontrarse delante de Dios. 

El día de Navidad en el Somme (fragmento)
–Leslie George Rub–

William Barnes Wollen, Navidad de 1916 en el Somme

Es Día de Navidad en el Somme
Los hombres están listos para el desfile,
La nieve tiene seis pies en el suelo
y hay veinte en la sombra.

Nos habló el capitán, “hombre valiente”,
“Sólo escuchen lo que tengo que decir,
puede que no hayan recordado que
hoy es el Día de Navidad”.

“El General ha expresado su deseo
de se observe este día,
Hoy sólo se trabajará ocho horas,
porque un descanso está bien merecido.

“Todos tendrán dos galletas cada uno,
Estoy seguro de que están cansados del pan,
Lo siento mucho que no haya pavo
pero hay carne enlatada en su lugar.

El budín de ciruela no ha llegado
Pero seguro que está en camino,
Les garantizo que estará a tiempo
Para comerlo en la próxima Navidad “

Ahora para terminar les deseo
lo mejor en estas Fiestas,
Una muy feliz Navidad y
Un próspero Año Nuevo.”

Marvin Kelly García, Navidad campesina

Cuando nació Jesús, en Belén de Judea, bajo el reinado de Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén y preguntaron: “¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo”. Al enterarse, el rey Herodes quedó desconcertado y con él toda Jerusalén.
Entonces reunió a todos los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo, para preguntarles en qué lugar debía nacer el Mesías. “En Belén de Judea, le respondieron, porque así está escrito por el Profeta:Y tú, Belén, tierra de Judá,
ciertamente no eres la menor
entre las principales ciudades de Judá,
porque de ti surgirá un jefe
que será el Pastor de mi pueblo, Israel”.

(Mt. 2:1-6)

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