La Torre Eiffel

Georges Garen, Iluminación de la Torre Eiffel para la Exposición Universal de 1889

El 31 de marzo de 1889, es abierta oficialmente la Torre Eiffel.

Ya en 1878 los ingenieros de Eiffel y Compañía, Koechlin y Nouguier, habían ideado un gran torre metálica. Cuando se abrió el concurso para la Exposición Universal que el gobierno francés decidió organizar para el Centenario de la Revolución, Eiffel presentó el proyecto basado en los diseños de sus ingenieros, para una torre de 300 metros de altura. Después se supo que le concurso estaba algo arreglado, porque las especificaciones estaban claramente establecidas para que el proyecto de Eiffel calzara con ellas. Así, Eiffel ganó el concurso y en 1887 comenzó la construcción, la que duraría dos años. Debía ser la estructura más alta del mundo, y de hecho lo fue hasta 1930, año en que fue construído el edificio Crysler en Nueva York.
Símbolo inseparable de París, la torre fue declarada monumento histórico en 1964 y patrimonio mundial en 1991.

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París, la Torre Eiffel y el puente sobre el Sena

Pero en sus comienzos el proyecto de la torre debió enfrentar una a veces vólenta oposición de parte de sus detractores, como la agrupación “Artistas contra la Torre Eiffel”:

Es suficiente, por otra parte, para darse cuenta de lo que decimos, imaginarse una torre vertiginosamente ridícula, dominando París, como una negra y gigantesca chimenea de fábrica, aplastando con su masa bárbara: Notre-Dame, la Sainte-Chapelle, la torre de Saint-Jacques, el Louvre, los Inválidos, El Arco de Triunfo, humillando nuestros monumentos, despreciando nuestras arquitecturas, que desaparecen en un sueño estupefacto. Y durante veinte años, veremos estirarse por sobre la ciudad, estremecida todavía por el genio de tantos siglos, como una mancha de tinta, la sombra odiosa de una columna de chapa atornillada.  (Colectivo de artistas, “Artistas contra la Torre Eiffel” Le Temps, 14 de febrero de 1887)

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Sergei Petrovich Bogoliouboff, La Torre Eiffel de noche

Una respuesta del ingeniero Eiffel fue publicada en el mismo número:

Nuestro redactor hace notar que la protesta no se refiere a la construcción de la torre para la Exposición, sino a que se le mantenga en su lugar durante veinte años después de la Exposición: – Está bien, dice monsieur Eiffel. Pero la protesta, en lugar de ser demasiado tardía, me parece demasiado prematura. ¿Cuáles son las razones dadas por los artistas para protestar contra la permanencia la torre? ¡Que es inútil y monstruosa! ¡Que es un horror! Primero hablemos de la utilidad ¿No hablemos, por el momento, acerca del mérito estético, tema en el que los artistas son particularmente competentes. Me gustaría saber en que basan su juicio. Porque, fíjese bien, señor, mi torre, nadie la ha visto y nadie, antes de su construcción, podría decir lo que va a ser. Lo que se conoce de ella hasta el momento no es sino un diseño geométrico del que se han impreso algunas centenas de miles de copias. ¿Desde cuándo se puede apreciar un monumento desde el punto de vista del arte basándose en un dibujo geométrico? (Gustave Eiffel, entrevista en Le Monde en respuesta a los artistas, 1887)

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Irina Sztukowski, Torre Eiffel

Sabemos que después la torre se convirtió en símbolo de París, y su silueta inconfundible ha llegado a ser con el tiempo la imagen con la que identifica a Francia.

«Mirada, objeto, símbolo, la torre es todo lo que el hombre pone en ella, y todo es infinito. Espectáculo que mira y es mirado, edificio inútil e irremplazable, mundo familiar y símbolo heroico, testimonio de un siglo y monumento siempre nuevo, objeto inimitable y sin cesar reproducido, es un signo puro, abierto a todos los tiempos, a todas las imágenes y a todos los sentidos, es metáfora desenfrenada; a través de la torre, los hombres ejercen esa gran imaginación, que es su libertad; ya que ninguna historia, por oscura que sea, jamás podrá quitársela» (Roland Barthes, crítico literario y semiólogo francés)

El poeta chileno Vicente Huidobro escribió un poema dedicado a la torre, del que se destaca este fragmento:

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Grabado de la Torre Eiffel y el Campo de Marte durante la Exposición Universal de 1889

Torre Eiffel
(Vicente Huidobro)

Torre Eiffel
Guitarra del cielo
Tu telegrafía sin hilos
Atrae las palabras
Como un rosal las abejas
Durante la noche
El Sena deja de correr
Telescopio o clarín
TORRE EIFFEL
Y es una colmena de palabras
O un tintero de miel
Al fondo del alba
Una araña de patas de alambre
Tejía su tela de nubes

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Jardines literarios

En la literatura abundan los jardines, algunos más grandes que otros, algunos más famosos que otros, pero todos capaces de encantar al visitante, porque pocas cosas hay en este mundo, más hermosas que un jardín florido.

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Jardín del Edén

Agradable es el ambiente de la mañana, dulces sus labores y los primeros cánticos de las aves; hermoso el sol cuando en este amenísimo jardín derrama sus orientales destellos sobre el césped, los árboles, los frutos y las flores esmaltadas por el rocío; exhala aromas la tierra, fecundada por mansas lloviznas, y es encantadora la paz de la tarde, como el silencio de la noche en que sólo se oye la voz solemne de su cantor, y como la belleza de la luna y todas esas esmeraldas del cielo que forman su luminosa corte.
(John Milton, El paraíso perdido)

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Jardines colgantes de Babilonia

Saqué un canal desde el (río) Alta Zab, cortando a través de un pico de la montaña, y lo llamé Canal de la Abundancia. Regué las praderas del Tigris y huertos plantados con todo tipo de árboles frutales en los alrededores. Planté semillas y las plantas que había encontrado en los países por los que me había marchado y en las tierras altas que yo había cruzado: pinos de diferentes tipos, cipreses y enebros de diferentes tipos, almendras, dátiles, ébano, palo de rosa, olivos, robles, tamariscos, nogal , encina y fresno, abeto, granada, pera, membrillo, higo, vid …. El agua del canal brota desde arriba en el jardín; la fragancia impregna los pasillos, las corrientes de agua tan numerosas como las estrellas del cielo fluyen en el jardín de las delicias ….
(Crónica de Senaquerib II, rey de Babilonia)

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Ricciardo Meacci, El Jardín de las Hespérides

Se dice que Anteo vigilaba las manzanas de oro de las Hespérides, y después que Hércules lo mató, fue puesto por Juno [Hera] entre las estrellas. Se le considera el vigilante habitual de los Jardines de Juno [Hera]. Ferecides dice que cuando Júpiter se casó con Juno, Terra [Gaia] vino llevando ramas con manzanas de oro, y Juno [Hera], en su admiración, las pidió a Terra [Gaia] para plantarlas en sus jardines cerca del distante monte Atlas. Cuando las hijas de Atlas [las Hespérides] recogían las manzanas de los árboles, se dice que Juno [Hera] puso a este guardián allí.
(Pseudo-Higinio, Astronómica)

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David Lloyd Glover, Jardín de rosas

No tuve necesidad de caminar mucho para advertir que aquella vez el Destino me había transportado a un jardín tan hermoso, que podría compararse con los jardines del paraíso. Ante mis ojos extáticos aparecían por todas partes árboles de dorados frutos, arroyos cristalinos, pájaros de mil plumajes diferentes y flores arrebatadoras. Por consiguiente, no quise privarme de comer de aquellas frutas, beber de aquella agua y aspirar aquellas flores; (Las mil y una noches, Quinto viaje de Sindbad)

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Peter Ellenshaw, Jardín en verano

Después dijo que sintió un arrebato de emoción. Echó a correr por miedo a que la duda volviera a apoderarse de él; fue directo a la puerta verde con la mano extendida, la atravesó y la cerró de golpe tras de sí. Y así, de repente, se halló en el jardín que le obsesionaría toda la vida.
Le resultaba difícil describir la sensación que le causó aquel jardín.
Había algo en el aire que llenaba de gozo, era una sensación de levedad, de paz y bienestar; había algo en su apariencia que hacía los colores limpios, perfectos, y que les confería una sutil luminosidad. Al entrar, se sentía una alegría exquisita, una alegría que sólo se siente en raras ocasiones, cuando se es joven y alegre y se puede ser feliz en este mundo. Allí todo era hermoso…
(H. G. Wells, La puerta en el muro)

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Leif Nilsson, Cerezo en flor

Liubov Andreevna: (Contemplando el jardín desde la ventana) ¡Oh, mi infancia! ¡Mi pureza!…¡Desde este cuarto de los niños, donde dormía, solía mirar el jardín!… ¡Cuando la dicha y yo nos despertábamos juntas cada mañana, estaba igual que a hora!… ¡No ha cambiado nada!… (Riendo de alegría) ¡Todo, todo blanco!… ¡Oh mi jardín!… ¡Después de un otoño gris e inclemente…, de un frío invierno…, ser otra vez joven y estar llena de felicidad!… ¡Los ángeles celestiales no te han abandonado!… ¡Si pudiera alzar de mi pecho y de mis hombros una pesada piedra!… ¡Si pudiera olvidar mi pasado!
(Anton Chejov, El jardín de los cerezos)

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El jardín secreto

Respiró profundamente, echó hacia atrás la cortina de hiedra, empujó la puerta, que se abrió con lentitud, y la atravesó, cerrando tras de sí. Con la espalda apoyada contra la puerta, miró a su alrededor mientras respiraba muy rápido casi ahogada por la emoción y el asombro que le produjo su descubrimiento.
¡Estaba en el jardín secreto!
Era el lugar más encantador y misterioso que hubiera podido encontrar. En él había una enorme variedad de rosas. Algunas trepadoras cubrían los altos muros con tupidos y enmarañados tallos. También en el suelo cubierto de pasto sobresalían grupos de arbustos que, con toda probabilidad, habían sido rosales. Otros crecían muy alto, y los más cubrían los árboles con sus ramas formando verdaderas cortinas oscilantes que daban al lugar un carácter extraño y a la vez maravilloso.
(Frances Hodgson Burnett, El jardín secreto)

Pintoras portuguesas

Portugal es un país del suroeste de Europa, ubicado en la península ibérica. limita al norte y al este con España y al oeste con el Océano Atlántico.
Habitada en sus comienzos por pre-celtas y celtas, recibió posteriormente a galos, lusitanos, fenicios y cartagineses. Formó parte del Imperio Romano y fue invadido después por suevos y visigodos antes de ser conquistado por los moros. Reconquistada, comenzó su renacimiento y llegó a ser una nación de gran importancia en la Era de los Descubrimientos, cuando sus marinos navegaron por todos los mares conocidos y por conocer. La expansión de Portugal comenzó en 1415 y llegó a conformar un imperio que permaneció durante 600 años.

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Josefa de Óbidos, Sagrada Familia

Josefa de Óbidos (20 de febrero de 1630 – 22 de julio de 1684) fue una pintora portuguesa  nacida en España. Se llamaba realmente Josefa de Ayala Figueira, pero firmaba sus obras con el nombre de “Josefa em Óbidos” o “Josefa de Ayalla”. Es una de las escasas pintoras europeas del barroco. Pintó cuadros de motivos religiosos, retratos y naturalezas muertas.

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Maria Aurélia Martins de Sousa, Veranda china

Maria Aurélia Martins de Sousa (13 de junio de 1866 – 26 de mayo de 1922) fue una pintora portuguesa. Nació en Chile pero cuando tenía tres años su familia se trasladó a Portugal. Comenzó a estudiar pintura a los dieciseis años, Estudió en la Academia de Bellas Artes de Oporto y posteriormente en la Academia Julian de Paris.
Su personal estilo de ´pintura refleja influencias de realiamo, el impresionismo y el post-impresionismo.

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Maria Helena Vieira da Silva

Maria Helena Vieira da Silva (13 de junio de 1908 – 6 de marzo de 1992) fue una pintora portuguesa de estilo abstracto.
Nació en Lisboa, alos 11 años comenzó a estudiar en la Academia de Belas-Artes. Después estudió pintura con Fernand Léger, escultura con Antoine Bourdelle, y grabado con Stanley William Hayter. Después de vivir algunos años en Brasil, se radicó y trabajó en Paris por el resto de su vida.

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Maria Inês Ribeiro da Fonseca, Figuras

Maria Inês Ribeiro da Fonseca, (1926–1995), conocida como Menez, fue una pintora portuguesa. Su obra está conformada por pinturas, dibujos, cerámica, grabados y pintura en seda.

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Maluda, Lisboa

Maria de Lourdes Ribeiro, conocida como Maluda (15 de noviembre de 1934 — 10 de Febrero de 1999) fue una pintora nacida en Goa, en la India portuguesa. Vivió en Lourenzo Marques, donde comenzó a pintar y formó con otros cuatro pintores en grupo llamado “Los independientes”. En 1963 consiguió una beca de estudios con la que viajó a Portugal, donde estudió con Roberto de Araújo en Lisboa. Su identidad artística está marcada por su paleta de colores y la utilización de la luz.

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Paula Rego, Blancanieves

Paula Rego (26 de enero de 1935), es una artista portuguesa. Su obra refleja feminismo y es conocida por sus pinturas basadas en cuentos. Prefiere el pastel por sobre el óleo y su estilo se mueve desde los abstracto hacia lo representativo. Estudió en la Slade School of Fine Art.

Babilonia

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Las ruinas de Babilonia en 1932

El 26 de marzo de 1899, el arqueólogo alemán Robert Koldewey descubrió las murallas de la antigua Babilonia. Hasta esa fecha la ciudad era casi legendaria y servía como alegoría de maldad a causa de algunos escritores griegos y romanos y de pecado y soberbia debido a la poderosa influencia de la Biblia. Sin embargo ahora se sabe que Babilonia fue una ciudad poderosa y de muy alto nivel cultural.

Babilonia, situada en Mesopotamia, es muy antigua, se estima que ya tenía mucha importancia alrededor del 1800 a.de C. Creció hasta convertirse en un gran centro de poder político y de referencia religiosa y cultural. Aunque ya estaba en decadencia durante la época helenística, su prestigio era tal que Alejandro Magno pensó en convertirla en su Capital.

Después de la destrucción de Nínive los reyes tenían establecida la Corte en Babilonia, una ciudad que es como sigue. Está situada en una gran llanura, forma un cuadrado y, en cada lado, tiene una extensión de ciento veinte estadios; así, el perímetro de la ciudad tiene en total cuatrocientos ochenta estadios. Ésta es, por consiguiente, la enorme extensión de la capital de Babilonia y, que nosotros sepamos, su trazado no es comparable al de ninguna otra ciudad.
(Heródoto, Libro I)

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Esta tablilla babilónica muestra una aproximación a la raíz cuadrada de 2, exacta hasta el sexto decimal (los babilonios utilizaron un sistema de numeración posicional avanzado y desconocido por los egipcios y los romanos).

Después de absorber la cultura sumeria se convirtió en un centro de aprendizaje y desarrollo científico, mostrando grandes avances en la legislación y la medicina, el Código de Hammurabi establece claramente, por ejemplo, conceptos como el del salario mínimo y el descanso legal.

La astronomía estaba muy adelantada y los astrónomos babilonios trazaron mapas estelares bastante precisos. Por otra parte, las matemáticas modernas tienen sus fundamentos en la ciencia babilónica. En el mundo moderno se sigue utilizando el sistema sexagesimal babilónico, tanto en la hora dividida en 60 minutos y el minuto en 60 segundos, como en el círculo de 360 grados.                                                                                                                                                                                                                       .

En literatura, los babilonios tradujeron mucha de la literatura sumeria, y muchos titulos han llegado hasta nosotros, por ejemplo la Epopeya de Gilgamesh, cuyo relato del diluvio inspiró seguramente la historia bíblica.
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Tableta de Gilgamesh

Pero Babilonia es más conocida en la cultura popular por sus famosos Jardines Colgantes, considerados una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. Según Berosus (290 a.de C.), escritor citado por Josefo, los jardines fueron construídos por el rey Nabucodonosor II (605-562 a.de C.) para su reina Amitis, quien extrañaba los fértiles valles de su Media natal. Aunque no hay fuentes babilónicas ni evidencias arqueológicas, se aceptan las descripciones que hicieron los escritores griegos y romanos.

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La reina Amitis, muy amada seguramente por su esposo, quien le construyó los Jardines Colgantes.

Babilonia se encuentra en una llanura; y la circunferencia de sus murallas es de 385 estadios y el espesor de sus muros es tal que dos cuadrigas pueden pasar una al lado de la otra; y es por esto que son consideradas, junto con los jardines colgantes, como una de las Siete Maravillas del Mundo. 

El jardín es cuadrangular, midiendo cada lado cuatro pletros de longitud (120 metros).  Consiste de terrazas sobre arcos, situadas una al lado de la otra como en un tablero de estructuras cúbicas. Las terrazas son huecas y rellenas con tierra de manera que pueden admitir árboles de los más grandes, habiendo sido construídas con ladrillos cocidos y asfalto – igualmente las terrazas y los arcos. Se sube a las terrazas por unas escaleras, al lado de las cuales se encuentran los conductos que llevan el agua del Éufrates hasta los jardines, porque el río, de un estadio de ancho (175 metros), fluye por el medio de la ciudad; y los jardines están a orillas del rio.  (Estrabón, Geográfíca)

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Esta imagen representa posiblemente a Ishtar, diosa babilónica del amor y de la guerra, tenía los titulos de Reina del Cielo y Señora de la Tierra. Es uno de los arquetipos de la diosa-madre,  y se le asocia a la Astarté canaanita, considerada enemiga número uno del dios de los hebreos.

Algunos estudiosos consideran que la diosa Isis de los egipcios y la Afrodita de los griegos es la misma Ishtar, lo que significa que la influencia de los babilonios en cuestiones religiosas llegaría hasta nuestros días.                                                                                                                     .

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La bíblica Torre de Babel, que quiere explicar el origen de los diferentes lenguajes, parece estar asociada a los zigurats babilionicos, especialmente el de Etemenanki, dedicado al dios Marduk por el rey Nabopolasar de Babilonia. Esta construcción tenía 90 metros de altura, y seguramente se destacaba por sobre el horizonte de la ciudad de manera impresionante. Hay que notar que la Biblia no usa la frase “torre de Babel”, solo habla de “la ciudad y la torre”.

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Heródoto visitó Babilonia cien años después  del reinado de Naducodonosor II, no menciona los jardines, tal vez ya habían sido descuidados, pero sí queda impresionado por la ciudad.

La ciudad, por otra parte, tiene dos sectores, pues por su mitad la divide un río, cuyo nombre es Éufrates, que procede del país de los armenios; es un río grande, profundo, y de curso rápido que desemboca en el mar Eritreo. Pues bien, por uno y otro lado de la ciudad, la muralla se ve prolongada en ángulo hasta el río y, a partir de su confluencia, se extienden, a lo largo de las dos orillas del mismo, los contramuros interiores en forma de un vallado de
ladrillos cocidos. La ciudad propiamente dicha, está llena de casas de tres y cuatro pisos, está dividida en calles rectas, tanto las paralelas al río como las transversales que a él conducen.
(Heródoto, Libro I)

Venecia

No existe ningún registro que de razón de la fundación de Venecia, y esto es lógico porque el poblamiento de las islas debió ser un proceso gradual y largo.
Pero la tradición identifica la fundación de la ciudad con la dedicación de su primera iglesia, la de San Giacomo, hecho que se dice ocurrió a las 12 del día del 25 de marzo del año 421.
De ahí en adelante creció hasta convertirse en una potencia naval y comercial en el Mediterráneo, comenzando a declinar solo cuando los portugueses abrieron sus rutas comerciales hacia el Oriente. Venecia fue una de las ciudades más refinadas de Europa, y su influencia en las artes, la música, la arquitectura y la literatura es notable. Venecia mantiene todavía el aura de su interesante y romántico pasado.

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Jeffrey Dale Starr, Gondoleros

Querido señor Clennam: 
Le escribo desde mi propia habitación en Venecia, pensando que le agradará recibir noticias mías; con todo, sé muy bien que no puede experimentar tanto placer al recibir mi carta como lo experimento yo al escribírsela, pues no debe echar nada de menos… si no es mi ausencia, lo que sólo notará alguno que otro momento, mientras que mi vida ha cambiado de tal manera, que son muchas las cosas que extraño…
(Charles Dickens, La pequeña Dorrit)

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Leonid Afremov, Venecia

Los hombres de Torcello eran todos grandes marinos. Así que llevaron las piedras de todas sus casas en barcas, barcas como ésa que pasa por allí, y construyeron Venecia -el coronel se detuvo. Tras una breve pausa, preguntó-: ¿Le estoy aburriendo, Jackson?
-No, mi coronel. No tenía la menor idea de quienes fueron los fundadores de Venecia.
-Fueron los hombres de Torcello. Gente recia y con buen gusto para los edificios.
(Ernest Hemingway, Al otro lado del río y entre los árboles)

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El Gran Canal

Era el alba cuando dijo—: Sir, ahora te he hablado de todas las ciudades que conozco.
—Queda una de la que no hablas jamás.
Marco Polo inclinó la cabeza.
—Venecia —dijo el Kan.
Marco sonrió.
—¿Y de qué otra cosa crees que te hablaba?
El emperador no pestañeó.
—Sin embargo, no te he oído nunca pronunciar su nombre.
Y Polo:
—Cada vez que describo una ciudad digo algo de Venecia.
—Cuando te pregunto por otras ciudades, quiero oírte hablar de ellas. Y de Venecia cuando te pregunto por Venecia.
—Para distinguir las cualidades de las otras, debo partir de una primera ciudad que permanece implícita. Para mí es Venecia.
—Deberías entonces empezar cada relato de tus viajes por la partida, describiendo Venecia tal como es, toda entera, sin omitir nada de lo que recuerdes de ella.
(Italo Calvino, Las ciudades invisibles)

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Atardecer en Venecia

Rara vez me quedaba en casa al anochecer, pues cuando trataba de ocuparme en mis habitaciones, la luz de la lámpara atraía una multitud de insectos molestos, y hacía demasiado calor para cerrar las ventanas. Por tanto, pasaba las últimas horas o bien en el agua (la luz de la luna en Venecia es famosa) o en la espléndida plaza que sirve como vasto atrio a la extraña y vieja basílica de San Marco. Me sentaba ante el café de Florian, tomando helados, oyendo música, hablando con conocidos: el viajero se acordará de cómo la inmensa acumulación de mesas y sillas se extiende como un promontorio penetrando en el liso lago de la Piazza.
(Henry James, Los papeles de Aspern)

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Haixia Liu, Venecia, Café despues de la lluvia.

—El problema —respondió Laura— estriba en que es difícil dejar de pasear por Venecia una vez se ha empezado. Sólo hasta el próximo
puente, decimos, y aparece el siguiente, igual de incitante. Estoy segura de que no hay restaurantes por aquí. Hemos llegado casi a aquellos jardines públicos en que se celebra la Bienal. Retrocedamos, conozco un restaurante que está por los alrededores de la iglesia de San Zacaría;
hay una callejuela que conduce allí.
(Daphne du Maurier, No mires ahora)

Albania

El país de las tribus albanas, ubicado en la costa occidental de la peninsula balcánica, formó parte, a lo largo de la historia,  de las provincias romanas de Iliria, Macedonia y Mesia. En el siglo VI comenzó a ser invadida por tribus eslavas. Pasó luego al Imperio Romano de Oriente hasta ser conquistado por Imperio Búlgaro en el siglo IX. En el siglo XII se formó el Reino de Albania, disuelto en el siglo XIII y pasando a formar parte del Principado de Servia. En el siglo XV pasó a formar parte del Imperio Otomano, el que inició el proceso de islamización del país. La derrota de los turcos en las Guerras Balcánicas de principios del siglo XX permitió la independencia de Albania, la que fue sucesivamente Principado, República y Reino.  Durante la Segunda Guerra Mundial fue ocupada por Italia, por lo que pasó a ser un Protectorado. Terminada la guerra se formó la  República Socialista, la que se disolvió a fines del siglo XX formándose la actual República de Albania.

Athanas Zografi, Pentecostés

Actualmente la etnia y la cultura albanesas están repartidas entre la república de Albania y la república de Kosovo.
A pesar de su difícil historia, desde el siglo XV ha existido un arte y una literatura albanesa, marcados muchas veces por las influencias serbias, bosníacas y turcas, pero caracterizados siempre por un ardiente nacionalismo.

Konstadin Zografi, Comunión de los Apóstoles 
 Los hermanos Kostandin Zografi y Athanas Zografifueron unos pintores albaneses del siglo XVIII, es decir cuando Albania pertenecía al Imperio Otomano. Se les considera los más representativos pintores de iconos post-bizantinos. Su obra decoró varias iglesias y monasterios en la región centro-sur de Albania. Zografi no es un apellido, es un apodo y significa pintor (del griego zografos)
Invierno

Lasgush Podareci (1899 – 1987)

Desde hoy en adelante mi alma es prisionera,
y mi alegría se desvanece.
Hace tiempo que la nieve ha cubierto
las montañas y los bosques.
Los copos de nieve caen uno por uno
sobre el pueblo desierto
y temblando bajo la nieve
dormita la tierra, sepultada de nuevo.
Poco a poco mi espíritu cae a la tierra
de duelo, cayebdo como una hoja.
Ni un alma se escucha
no hat gente ni señal de vida.
En esa paz y tranquilidad
se escucha el lamento de un ave
que suspirando suavemente
teme dejar esta vida.

Kolë Idromeno, Boda en Shkodra

Kolë Idromeno (1860–1939) fue un pintor, escultor, fotógrafo, arquitecto e ingeniero albanés. Estudió fotografía con Pietro Marubi y asistió a la Accademia di Belle Arti di Venezia. Fue el primer paisajista de la escuela moderna albanesa.

 Patria
Andon Zako Çajupi (1866 – 1930)
 
Patria es el país
Donde por primera vez levanté la cabeza,
Donde yo amé a mis padres,
Donde cada piedra me conoce,
Donde construí mi casa,
Donde conocí a Dios,
Donde mis antepasados vivieron,
Y dejaron sus tumbas detrás de ellos.
Donde crecí con trozos de pan,
Donde aprendí a hablar mi idioma,
Donde tengo mis amigos y familiares,
Donde he reído y dónde he llorado,
Donde habito con el mirto y la esperanza,
Donde algun día moriré.
Vangjush Mio, Vista de Ulqini

Vangjush Mio (3 de marzo de 1891 – 30 de diciembre 1959) fue un pintor albanés de estilo impresionista. Nació en Korçë, Albania, pero debió emigrar a Rumania donde estudió en la Universidad Nacional de Artes de Bucarest.  Gran admirador de los impresionistas italianos, entró a la Real Academia de San Lucas.

Abdurrahim Buza (1905-1986) nació en Skopje de una familia de Gjakova en Kosovo. Pudo estudiar en Italia, en Turín y en Florencia, desde donde regresó a Albania para enseñar arte en Tirana.
  
Lo que dice la vela (fragmento)
Naim Frashëri (1846 – 1900)
 
Aquí entre ustedes me levanto
y ahora arde mi llama vacilante,
para darles, algo de luz
y cambiar, en día la noche.
Así ardo y me derrito,
hasta ser consumida y apagada,
para brillar y que puedan
verse ustedes los unos a los otros,
Por ustedes voy a desaparecer,
y de mi no quedará más remanente
después de arder, que el lamento de una lágrima.
Sadik Kaceli, El antiguo Himara

Sadik Kaceli (14 de marzo de 1914 – 2000) fue un pintor albanés. Estudió en la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes de Paris (1936–1941). Kaceli es considerado unos de los más conocidos pintores albaneses.

 Sadri Ahmeti (3 de marzo de 1939 – 24 de junio de 2010) fue un pintor y poeta albanés. Pintor y acuarelista, creó retratos de mujeres llamadas “Musas de Albania”, como también paisajes y recuerdos del pasado en acuarela.
Montañas, Norte de Albania

Libertad (fragmento) Ndre Mjeda (1866 – 1937)

Díganme, águilas, aves de las alturas,
¿Brillan los rayos de la libertad en aquellas cumbres,
en los pastizales de las montañas escarpadas
donde los manantiales de agua fresca murmuran sus anhelos?
¿Han escuchado el eco de su himno
y al volar sobre los acantilados,
han oído su canción alentadora?
Díganme, águilas, aves de las alturas.
Libertad, libertad, gritan las montañas,
mas, ¿podremos lograrla en esta tierra,
o será la esclavitud la que siga nuestros pasos?
Vuelen, águilas, vuelen más allá del horizonte,
Que las montañas de Albania, nos observan,
y nos dicen donde encontraremos la libertad.

Olvido

Olvido. Cesación de la memoria que se tenía.

El poeta dice: “¡Oh tú, que te apenas, consuélate! Nada es duradero, toda alegría se desvanece y todo pesar se olvida”.
(Las mil y una noches)

Arthur Streeton, Olvido

La mayoría busca afuera al paraíso perdido sin darse cuenta que lo lleva dentro, que no está perdido sino olvidado, la mayoría muere en lo desconocido por no animarse a vivir lo desconocido.
(Facundo Cabral, El paraíso no está perdido, sino olvidado)

Françoise Peslherbe, Olvido en el claustro brumoso

Salgo de la cocina.
Los ingredientes permanentes: olvido, furia, malestar.
Entre ellos tres me paseo.
En la mañana me siento mejor, de ahí que puedo recordar y buscar la luz. Mis recuerdos son
usualmente de mañana. Ahora no, estoy cansada.

(Marcela Serrano, Para que no me olvides)

Emile Betsellère, El olvidado

Hay quienes imaginan el olvido
como un depósito desierto
una cosecha de la nada y sin embargo el olvido está lleno de memoria.

(Mario Benedetti, El olvido está lleno de memoria)

Min Jung Yeon, El río del olvido

Se Alquila amor,
Listo para amar, con un pequeño deterioro de fachada,
Esta mas que bendecido por Dios,
Tiene Favores de por vida incluidos,
Con excesos para esas ocasiones,
Esta cubierto por una gruesa capa de olvido, pero fácil de limpiar,
Nunca ha tenido más que una sola propietaria,
La Fecha de caducidad de contrato esta sujeta a ti,
No se puede vender pero si alquilar

(Jonathan Engellberth, Lo que realmente no se olvida)

Entre el ayer y el olvido

Amó las piedras. Amó las inacabables escalinatas y mil recovecos de la vieja ciudad perdida, y agradeció a olvidados hombres que la construyeran para ella tantos siglos atrás, porque la magnificencia de su arquitectura le sirvió para olvidar que se había encontrado tan cerca de aquellos otros hombres tan distintos.
(Vazquez Figueroa, Olvidar Macchu Picchu)

Ballet

Ruth Page

Ruth Page (22 de marzo de 1899  – 7 de abril de 1991) fue una famosa bailarina y coreógrafa estadounidense.
Nació en Indianápolis, Indiana. Estudió con Adolph Bolm en Nueva York, y después de realizar una gira por Sudamérica con la compañía de Anna Pavlova, se incorporó al  Bolm’s Ballet Intime. Entre 1926 to 1931 fue la bailarina principal de la Ravinia Opera Company. Fue bailarina y directora del conjunto de ballet de la Chicago Opera Company entre 1934 y 1945. Entre 1954 y 1969 dirigió el ballet de la Lyric Opera of Chicago. Realizó una gira con la compañía conocida como Ruth Page’s Opera Ballet. Al retirarse de la vida activa creó la Ruth Page Foundation, estableciendo la Escuela de Danza de la Ruth Page Foundation, actualmente el Ruth Page Center of Art.

Leonid Afremov, Bailarina

¡Soy feliz y ligera como una ágil danzarina!
¡Oh labios, hagan más lentos sus trinos sobre las flautas!
¡Guitarras, deténganse bajo los dedos
para escuchar la canción de las palmeras!
¡Las palmeras están erguidas!
¡Cómo las jóvenes, murmuran suavemente en la noche clara,
y el remolino de sus cabelleras melodiosas
responde a la brisa musical!
¡Ah! ¡Soy feliz y ligera como una ágil danzarina!
(Las mil y una noches, 238° noche)

Guan Zeju, Bailarina

A una Bailarina:
Tu forma suave en el aire
y la inútil soledad que muestras
te hacen tierna y sensitiva,
pequeña bailarina que no descansas.
¿Qué cielo conoces mientras vuelas?
porque nada de nosotros seguramente ves
allá en tu alta magia,
cayendo siempre sin caer.
¿Ves?, eres leve
para estos ojos que te miran celestes.
(Gelindo Casasola)

 
Andrew Atroshenko, Bailarina descansando

Y las tres hermosas peregrinas que llegan juntas tocan ligeramente el polvo del suelo.
Lo tocan con pies que apenas turban el polvo, como alas, tímidas, aparecen juntas, silenciosas, como bailarinas aguardando en una pausa de la música, la música que llene el exquisito silencio…
Este es el pensamiento de la primera, y éste el de la segunda, y éste el grave pensamiento de la tercera:
“Nos demoraremos así por un instante, pálidamente expectante, y el silencio terminará, y el pájaro cantará la pura, dulce, clara frase del crepúsculo hasta llenar la campana azul del mundo; y nosotras, a quienes la música reunió como a hojas, como hojas seremos arrastradas.
(Conrad Aiken)

 

Anna Vinogradova, El cisne blanco

Encontré a Anna Pavlova de pie con su vestido de tul practicando en la barra.., mientras un viejo caballero con un violín marcaba el tiempo y exhortaba a realizar mayores esfuerzos; era el legendario maestro Petipa.
Me senté y durante tres horas observé tensa y perpleja los sorprendentes ejercicios de Pavlova, que parecía ser de acero elástico. Su hermoso rostro adoptó las severas líneas del mártir.[…] Todo su entrenamiento parecía estar destinado a separar por completo la mente de los movimientos gimnásticos del cuerpo. La mente debí alejarse de esa rigurosa disciplina muscular. Esto era todo lo contrario de las teorías sobre las que yo había  undado mi escuela un año antes. Lo que yo pretendía era que mente y espíritu fuesen los motores del cuerpo y los elevasen sin esfuerzo aparente hacia la luz.
(Isadora Duncan)

Día de la poesía

La UNESCO declaró el 21 de marzo como el Día Mundial de la Poesía. El propósito del día es el de promover la lectura, escritura, publicación y enseñanza de la poesía en todo el mundo.

«Cada poema, aunque único, refleja lo universal de la experiencia humana, el anhelo de creatividad que trasciende todos los límites y las fronteras, tanto del tiempo como del espacio, en la afirmación constante de que la humanidad forma una única y sola familia»
(Irina Bokova, Directora General de la UNESCO).

El poeta ruso Aleksandr Serguéyevich Pushkin

YO LA AMÉ…
(Alexandr Pushkin)
Yo la amé,
y ese amor tal vez,
está en mi alma todavía, quema mi pecho.
Pero confundirla más, no quiero.
Que no le traiga pena este amor mío.
Yo la amé. Sin esperanza, con locura.
Sin voz, por los celos consumido;
la amé, sin engaño, con ternura,
tanto, que ojalá lo quiera Dios,
y que otro, amor le tenga como el mío.

Vittorio Reggiani, Lectura de poesía

A LESBIA
(Catulo)
Vivamos, Lesbia mía, y amemos:
los rumores severos de los viejos
que no valgan nada todos juntos.
Se pone y sale el sol, mas a nosotros,
apenas se nos pone la luz breve,
sola noche sin fin dormir nos toca.
Pero dame mil besos, luego ciento,
después mil otra vez, de nuevo ciento,
luego otros mil aún, y luego ciento…
Después, cuando sumemos muchos miles,
confundamos la cuenta hasta perderla,
que hechizarnos no pueda el envidioso
al saber el total de nuestros besos.

Irene Sheri, Leyendo poesía

AMOR NO ES VOLUNTAD SINO DESTINO
(Juan de Tassis, Conde de Villamediana)
Amor no es voluntad, sino destino
de violenta pasión y fe con ella;
elección nos parece y es estrella
que sólo alumbra el propio desatino.
Milagro humano es símbolo divino,
ley que sus mismas leyes atropella,
ciega deidad, idólatra querella,
que da fin y no medio a su camino.
Sin esperanza, y casi sin deseo,
recatado del propio pensamiento,
en ansias vivas acabar me veo.
Persuasión eficaz de mi tormento,
que parezca locura y devaneo
lo que es amor, lo que es conocimiento. 

Sir Lawrence Alma-Tadema, El poeta favorito

AMOR, NO ES PARA MÍ YA TU EJERCICIO
(Baltazar del Alcazar)
Amor, no es para mí ya tu ejercicio,
porque cosa que importa no la hago;
antes, lo que tu intentas yo lo estrago,
porque no valgo un cuarto en el oficio.
Hazme, pues, por tu fe, este beneficio:
que me sueltes y des carta de pago.
Infamia es que tus tiros den en vago:
procura sangre nueva en tu servicio.
Ya yo con solas cuentas y buen vino
holgaré de pasar hasta el extremo;
y si me libras de prisión tan fiera,
de aquí te ofrezco un viejo, mi vecino,
que te sirva por mí en el propio remo,
como quien se rescata de galera.

Luigi Mussini, Torquato Tasso leyendo un poema a Leonora d’Este

ANTE EL RETRATO DE UNA DESCONOCIDA
(Carlos Pezoa Véliz)
Yo no sé quién será. Pero hoy la he visto
en admirables tintas perfilada.
He abismado sus ojos. Y tras ellos,
en busca de una chispa de misterio,
sentí que se iba mi alma en la mirada!

Vaga en su rostro del amor primero
la sublime expresión,
y bajo el terciopelo de sus cejas
una chispa incendiaria juguetea
del fuego en que se abrasa el corazón!

Confusas las ideas en la mente,
no alcanzo a comprender lo que sentí;
sólo sé que hoy los hombres no aborrezco,
y que entre locas ambiciones veo
abierto un nuevo mundo para mí!

¡Nuestra suerte es así! Subir llorando
la cumbre artificial del egoísmo,
retar la sociedad, lanzarle el guante…
¡Y tras de una mujer que nos atrae,
cual todos despeñarse en el abismo!…

Diana

Houdon, Diana

Jean-Antoine Houdon (20 de marzo de 1741 – 15 de julio de 1828) fue un escultor francés de estilo neoclásico. Fue famoso por sus bustos y estatuas de filósofos, inventores y políticos como Diderot, Rousseau, Voltaire, Moliere, Fulton y Napoleón.

Nació en Versailles, entró en la Academia Real de Pintura y Escultura, luego estudió en la École Royale des Élèves Protégés.
Presentó “Morfeo” en el Salón de 1771. Desarrolló su práctica en bustos. Se convirtió en miembro de la Academia de Pintura y Escultura en 1771, y en profesor en 1778. Para el Salón de 1781, presentó a “Diana” pero no fue aceptada debido a la desnudez que según el jurado necesitaba ser cubierta (aparte seguramente de la precisión anatómica de la figura).

Podría poner en la entrada más obras de Houdon, sin embargo he preferido en cambio poner otras esculturas de la diosa Diana, la Ártemis de los griegos, y algunas referencias a su persona.

Ártemis era una de las diosas más veneradas por los griegos, hija de Zeus y Leto, era hermana melliza de Apolo. Era la diosa de la caza, la vida silvestre, el parto y la virginidad. Protegía a las jóvenes, ayudaba en los partos y aliviaba las enfermedades femeninas. En la mitología romana su nombre era Diana.

Leocares, Ártemis (sIV a.de C:)

El mayor centro de adoración de la diosa estaba en Éfeso, una ciudad de Jonia, en el Asia Menor. En esa ciudad Pablo de Tarso se enfrentó al poderoso culto de la diosa:

Y queriendo Pablo salir al pueblo, los discípulos no le dejaron. También algunas de las autoridades de Asia, que eran sus amigos, le enviaron recado, rogándole que no se presentase en el teatro. Unos, pues, gritaban una cosa, y otros otra; porque la concurrencia estaba confusa, y los más no sabían por qué se habían reunido. Y sacaron de entre la multitud a Alejandro, empujándole los judíos. Entonces Alejandro, pedido silencio con la mano, quería hablar en su defensa ante el pueblo. Pero cuando le conocieron que era judío, todos a una voz gritaron casi por dos horas: ¡Grande es Diana de los efesios!

(Hch 19:30-34)

Anna Hyatt Huntington, Diana

AFRODITA. — Déjalas, pues, ya que son venerables; y ¿por qué razón no hieres a Ártemis?
EROS. — Pues simplemente porque no la puedo capturar, ya que anda siempre huyendo de mí por las montañas y además tiene ya su amor particular. 

AFRODITA. — ¿Cuál es, hijo? 
EROS. — Caza, ciervos y cervatillos que persigue para cogerlos y atraversalos con sus flechas;
no vive más que para eso. Porque en lo que respecta a su hermano que es también arquero y tirador
certero.

(Luciano de Samosata, Diálogos de los dioses)

Paolo Persico, Angelo Brunelli y Pietro Solari, Diana sorprendida en el baño

En este lugar la diosa de los bosques solía rociar de gotas transparentes sus virginales miembros cuando estaba cansada de la caza. Al entrar allí entregó a una de las ninfas, la portadora de las armas, la jabalina, el carcay y el arco destensado; otra extendió los brazos para recoger la túnica; otras dos sueltan las ataduras de sus pies; más hábil que aquellas, la Isménide Crócale le recoge en un moño los cabellos esparcidos en torno al cuello, aunque ella los llevaba sueltos. Néfele, Híale, Ránide, Psécade y Fíale cogen agua en grandes recipientes y la vierten sobre ella.
(Ovidio, Metamorfosis)
 

Augustus St. Gaudens, Diana

CORO de cazadores.– Soberana, soberana muy venerable, nacida de Zeus, te saludo, te saludo, oh Ártemis, hija de Leto y de Zeus, la más hermosa con mucho de las doncellas, tú que habitas en el extenso cielo el palacio de un ilustre padre, la áurea morada de Zeus. Te saludo, ¡oh! la más hermosa de las diosas del Olimpo.
(Eurípides, Hipólito)

Diana, talla en marfil del s. XIX

Romeo Montesco compara a su gran amor, Rosalina, con la diosa:

ROMEO. — Ahí has fallado: Cupido no la alcanza con sus flechas; es prudente cual Diana: su casta coraza la protege tanto que del niño Amor no la hechiza el arco.
No puede asediarla el discurso amoroso, ni cede al ataque de ojos que asaltan, ni recoge el oro que tienta hasta a un santo.
En belleza es rica y su sola pobreza está en que, a su muerte, muere su riqueza.

(Shakespeare, Romeo y Julieta)