Samarcanda

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Sello de Samarcanda

Samarkanda es una ciudad de Uzbekistán, en el Asia Central. Es una de las ciudades más antiguas de esa zona geográfica que aun se encuentra habitada. En el siglo XIV fue la capital de Tamerlán. Existe evidencia de actividad humana desde el Paleolítico tardío y se estima que Samarcanda fue fundada entre los siglos VIII y VII a.de C. Siendo capital de la Satrapia Sogdiana, fue tomada por Alejandro Magno, cuando era conocida como Marakanda.
Samarcanda tuvo una gran importancia comercial por estar situada en la Ruta de la Seda, entre China y el Mediterráneo.

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V. Verestschagin, Shaki-Sindha

Afirman que Alejandro fundó ocho ciudades en la Bactriane y en la Sogdiane, pero que también destruyó algunas como Cariatas de la Bactriane, donde Calístenes había sido capturado y encarcelado, Maracanda (Samarcanda) de la Sogdiane y Cira, la última fundación de Ciro, situada a orillas del río Yaxartes, que formaba la frontera con el imperio persa;
(Estrabón, Geografía)

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Dmitri Ivnitki, Samarcanda


Lo acompañan todos los nobles del Islam vestidos con prendas finas y montando en caballos, los príncipes de Arabia, los príncipes de Togarma y Daylam (Gilan) y los príncipes de Persia, Media y Ghuzz, y los príncipes de la tierra de Tíbet , que está a tres meses de distancia, y hacia el oeste de los cuales se encuentra la tierra de Samarcanda. (…)

Él se llama Sultan-al-Fars-al-Khabir en árabe (el poderoso soberano de Persia), y es él quien gobernaba desde el río Samara a la ciudad de Samarcanda, y al río Gozán, y las ciudades de Media y la montañas de Chafton.
(Benjamín de Tudela, Itinerario)
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Johanne Leonhart, Mercado matutino en Samarcanda

El viernes, veintiuno de noviembre, los embajadores partieron de aquí, de Samarcanda, siguiendo un camino rápido, llano y habitado. Durante seis días de viaje encontraron un país muy poblado, que se les proporcionó todas las cosas que necesitaban, como vivienda y alimentación, y el jueves veintisiete de noviembre llegaron a una gran ciudad cuyo nombre es Bukara.
(Diario de la embajada castellana a Tamerlán)

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Daniel Smith, Samarcanda

En lo alto de la colina de Tsjopane vi una especie de terraplenes de tierra, donde, supuse, habían estado las baterías enemigas. Yo quería examinarlas más de cerca. En lo alto, de repente me encontré de pie, y mucho me llamó la atención el panorama que se desplegaba ante mis ojos.
Samarcanda estaba allí para mí, en una corona de jardines y arboledas. Por encima de sus jardines de recreo y las casas antiguas, las mezquitas se levantaban soberbias, majestuosas. Yo, el desconocido del norte, entraría por las puertas de la famosa ciudad, ¡Samarcanda, la capital de Timur el Cojo!
(Vasili Vasilevich Vereshagin, De Orenburgo a Samarcanda)

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Vasili Verestschagin, Mezquita de Shir-Dor

Dulce cabalgar por la tarde desde los manantiales 
cuando las sobras son gigantes en la arena,
y suavemente a través del silencioso sonar de las campanas
A lo largo del Dorado Camino a Samarcanda.
No viajamos solo por comerciar;
Los ardientes vientos encienden nuestros fieros corazones:
del deseo de conocer lo que no será conocido,
tomamos el Dorado Camino a Samarcanda.
¡Abre la puerta, oh, guardián de la noche!
Ah, viajeros, está abierta. ¿Por qué tierra
dejaron ustedes la suave luna de la ciudad de las delicias?
¡Nosotros tomamos el Dorado camino a Samarkanda!
¿Qué hay acerca de ustedes, señoras?. Siempre ha sidó así.
Los hombres son insensatos y extraños.
Ellos tienen sus sueños y no piensan en nosotras.
Tomamos el Dorado Camino a Samarcanda.
(James Elroy Flecker, La historia de Hasán de Bagdad)

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Richard Zommer, Samarcanda

En este país hay cristianos nestorianos, que tienen su Iglesia y su credo. Los de la provincia hablan un idioma propio. En su totalidad se recorre en cinco jornadas. Dejémosla para tratar de Samarcanda.
Samarcanda es una grande y noble ciudad. Los habitantes son cristianos y sarracenos, y son vasallos del sobrino del Gran Khan, que, no obstante, no es su amigo, pues varias veces ha probado su enemistad hacia él. Es el verdadero amo.
(Marco Polo, Viajes)

¡En cuanto al príncipe Hossein, que era el más joven de los tres príncipes, te ruego ¡oh rey afortunado! que acerques a mí tu oído, pues he aquí lo que le aconteció!
Después de un largo viaje que nada tuvo de extraordinario verdaderamente, llegó a una ciudad que le dijeron era Samarcanda. Y en efecto, era Samarcanda al-Ajam, la propia ciudad en que ahora reina tu glorioso hermano Schahzamán, ¡oh rey del tiempo! Y al día siguiente al de su llegada el príncipe Hossein se presentó en el zoco, que en la lengua del país se llama Bazar. Y aquel bazar le pareció muy hermoso.
(Las mil y una noches, 809° Noche)

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Adrian Gorlanov, Primavera en Samarcanda

En los llanos alrededor de Samarcanda hay muchas aldeas muy pobladas con gentes que el gran Señor hizo venir de otras tierras conquistadas. Toda esa extensión circundante es territorio muy abastecido de todas cosas, así de pan como de vino, carne, frutas, aves y carneros muy grandes, y hay de éstos tantos que pueden comprarse dos por un ducado. En cuanto al cereal, la cebada tiene tan gran mercado que por medio real dan fanega y media; y de arroz, hay tanto que es infinito. Y por esta abundancia pusieron a la ciudad el nombre de Samarcanda, que significa «aldea rica», aunque otra versión dice que procede de Maracanda, que era como se llamaba antiguamente, cuando fue conquistada por Alejandro Magno.
(Fernando Martínez Laínez, Embajada a Samarcanda)

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Franz Roubaud, Calle del Mercado en Samarcanda

El Mar Euxino, al norte de Anatolia, el Mediterráneo al oeste, el Caspio al este y al sur el Golfo Arábigo, aportarán los marciales trofeos que con nosotros llevaremos a Persia. Haremos luego que mi Samarcanda nativa, cuyo señorial asiento bañan las olas de cristal del Jaertis, sea famosa en los más remotos
continentes, porque allí construiré mi palacio real, cuyas brillantes torres ofuscarán a los cielos y mandarán al infierno la fama de la torre de Ilion. Por las calles, con tropeles de reyes vencidos, cabalgaré con una armadura cual el sol dorada y en mi yelmo campeará un triple penacho incrustado de diamantes que centellearán en el aire advirtiendo que soy el emperador de los tres mundos.
(Christopher Marlowe, Tamerlán el Grande)

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León Bennet, Ilustración para Claudio Bombarnac

Nuestro itinerario nos conduce frente al gran bazar de Samarkanda. El arba se detiene en una de las entradas de la vasta rotonda, después de haber atravesado una parte de la ciudad vieja, cuyas casas sólo tienen planta baja, sin apariencia alguna de comodidad.
He aquí el bazar, donde están acumulados, en cantidad enorme, tejidos de lana, moquetas de vivos colores, chales de lindo dibujo, todo arrojado en confuso montón sobre el mostrador. El comprador y el vendedor regatean acaloradamente. Entre aquellas telas veo un tisú de seda llamado kanaus, que parece muy solicitado por los elegantes de Samarkanda, aunque sea inferior en cualidad y en colores a los productos similares de Lyon.
Sin embargo, la señora Caterna parece atraída como lo sería ante los escaparates del Bon Marché o del Louvre.
(Julio Verne, Claudio Bombarnac)

Esculturas

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Morir, dormir, tal vez soñar- ¡Ay! Ahí está el problema, pues lo que podemos soñar después de despojarnos de esta envoltura carnal debe hacernos reflexionar.
(William Shakespeare)

 

miguel de cervantes

Miguel de Cervantes

 

 

 

Brava comparación -dijo Sancho-, aunque no tan nueva, que yo no la haya oído muchas y diversas veces, como aquella del juego del ajedrez, que mientras dura el juego, cada pieza tiene su particular oficio; y en acabándose el juego, todas se mezclan, juntan y barajan, y dan con ellas en una bolsa, que es como dar con la vida en la sepultura.
(Miguel de Cervantes)

 

giovanni boccaccio

Giovanni Boccaccio

 

 

 

 

Humana cosa es tener compasión de los afligidos; y esto, que en toda persona parece bien, debe máximamente exigirse a quienes hubieron menester consuelo y lo encontraron en los demás.
(Giovanni Boccaccio)

 

 

 

jules verne

Jules Verne

 

 

 

Todo lo que yo invento, todo lo que yo imagino, quedará siempre más acá de la verdad, porque llegará un momento en que las creaciones de la ciencia superarán a las de la imaginación.
(Julio Verne)

 

 

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Edgar Allan Poe

 

 

 

Todo lo que vemos desfilar ante nuestros ojos, todo lo que imaginamos, no es sino un sueño dentro de otro sueño.
(Edgar Allan Poe)

 

huidobro

Vicente Huidobro

 

 

Seamos ese pedazo de cielo, ese trozo en que pasa la aventura misteriosa, la aventura del planeta que estalla en pétalos de sueño.
(Vicente Huidobro)

 

 

fedor dostoievski

Fedor Dostoievki

El secreto de la existencia no consiste solamente en vivir, sino en saber para que se vive.
(Fedor Dostoievski)

 

 

 

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Mijaíl Bulgákov

 

 

 

Si algún escritor intentara demostrar que la libertad no le es necesaria, se asemejaría a un pez que asegurara públicamente que el agua no le es imprescindible.
(Mijaíl Bulgákov)

 

 

Emilio-Salgari

Emilio Salgari

 

 

 

 

¡Por Dios! El mundo tiene derecho a vivir y trabajar tranquilamente sin ser perturbado. Al  que molesta se lo manda al reino de las tinieblas, y les aseguro que nadie lo lamenta.
(Emilio Salgari)

 

 

leon tolstoi

Lev Tolstoi

 

 

 

El secreto de la felicidad no es hacer siempre lo que se quiere sino querer siempre lo que se hace.
(Lev Tolstoi)

 

 

 

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Lewis Carroll

 

 

 

¿Podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí? -Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar, dijo el Gato. No me importa mucho el sitio, respondió Alicia. Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes, le contestó el Gato.
(Lewis Carroll)

 

 

herodoto

Heródoto

 

 

 

 

Si uno empieza con certezas acabará con dudas pero si se conforma con empezar con dudas conseguirá acabar con certezas aún faltando las palabras.
(Heródoto)

 

 

 

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Mark Twain

 

 

 

 

El paraíso lo prefiero por el clima; el infierno por la compañía.
(Mark Twain)

 

alexandre dumas

Alexandre Dumas

 

 

 

La vida es tan incierta, que la felicidad debe aprovecharse en el momento en que se presenta.
(Alexandre Dumas)

 

 

Kon-Tiki

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La Kon-Tiki – 1947

El 28 de abril de 1947, Thor Heyerdahl y una tripulación de cinco hombres, zarpó del puerto de Callao, en Perú, a bordo de la balsa Kon-Tiki con rumbo a la Polinesia.

Thor Heyerdahl (1914 – 2002) fue un aventurero y etnólogo noruego con estudios en zoología, botánica y geografía. Se hizo famoso por la Expedición Kon-Tiki en 1947, cuando navegó 8,000 km a través del Océano Pacífico, desde América del Sur hasta las islas Tuamotu, en una balsa de madera. La expedición buscaba demostrar que los pueblos antiguos eran capaces de hacer largos viajes por mar, creando contactos entre culturas lejanas, y, que los nativos de América del Sur pudieron bien establecerse en la Polinesia.

Cuando Heyerdahl vivió en la Polinesia, escuchó a los ancianos contar las antiguas leyendas que hablaban de sus atepasados llegando desde un gran país al otro lado del mar. Pero, ¿cuál sería ese mar? la teoría más considerada es la de la colonización de la Polinesia desde el Oeste.

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Escultura de Tiki, en Hiva Oa, Polinesia

La isla se llamaba Fatu Hiva; no existía tierra alguna entre ella y el lugar en que estábamos flotando ahora, a miles de millas. Veía el estrecho valle de Ouia, abierto hacia el mar, y recordaba perfectamente cómo nos sentábamos en la solitaria playa una y otra noche, mirando ese mismo mar sin fin.
(…)
Mientras contemplábamos el palpitante mar, plateado por la luna, y arriba el correr de las nubes, escuchábamos a un viejo medio desnudo que, sentado delante de nosotros, junto a las brasas de una hoguera casi extinguida, decía quedamente:
—Tiki… era jefe y era dios. Él trajo a mis antepasados a estas islas donde ahora vivimos. Antes vivíamos en un gran país, al otro lado del mar.
(Thor Heyerdahl, La expedición de la Kon-Tiki)

Sin embargo unas historias conservadas entre los incas lo llevaron a concebir una idea revolucionaria, que la colonización pudo haberse producido de Este a Oeste.

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Grabado de una balsa, siglo XIX

El nombre original del Dios-Sol Virakocha, que parece haber sido el más usado en el Perú en
tiempos antiguos, fué Kon-Tiki o Illa-Tiki, que quiere decir Sol-Tiki o Fuego-Tiki. Kon-Tiki era sumo sacerdote y Rey-Dios de los legendarios hombres blancos de que hablaban los incas, los que dejaron las ruinas ciclópeas a orillas del lago Titicaca. La leyenda cuenta que los misteriosos hombres blancos con barbas fueron atacados por un jefe llamado Cari, venido del valle de Coquimbo. En una batalla entablada en una de las islas del lago Titicaca, esta raza rubia quedó aniquilada, pero el propio Kon-Tiki y sus más adictos compañeros escaparon y bajaron luego a las costas del Pacífico, desde donde finalmente desaparecieron en el mar, rumbo a occidente…»

(Thor Heyerdahl, La expedición de la Kon-Tiki)

La teoría de Heyerdahl contó con la fuerte oposición de la ciencia ortodoxa, la que justifica la teoría de la emigración Oeste-Este basándose principalmente en la lingüística y la apariencia física. Heyerdahl presentó la evidencia de la presencia del camote, planta propia de América del Sur, apliamente difundida en la Polinesia. Además, pruebas modernas realizadas con el DNA han concordado en mucha medida con la teoría de Heyerdahl.

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Aunque la teoría de Heyerdahl es rechazada fuertemente todavía, las evidencias apuntan a qué, como dice el investigador Erik Thorsbey, aunque la Polinesia haya sido colonizada desde el Oeste, es muy posible que existieran contactos entre la Polinesia y América del Sur.
De todos modos, lo que quedó ampliamente demostrado es que las culturas de América del Sur tenían la capacidad de navegar largas distancias en sus balsas de madera.

La Kon-Tiki zarpó el 28 de abril de 1947, el 30 de julio avistaron el atolón de Puka-Puka y el 4 de agosto el de Angatau. El 7 de agosto la balsa encalló en un islote deshabitado del atolón Raroia de las Tuamotu después de viajar 6,980 kilómetros durante 101 días.

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Carta polinésica de navegación

Cuando Heyerdahl estuvo en la Isla de Pascua, buscando relacionar la cultura de los incas con el antiguo y desaparecido pueblo de los “orejas largas” de esa isla, se enteró de una interesante situación, que demostró de alguna manera, si no su teoría, la habilidad de los pueblos primitivos para navegar.

Cuando a la isla de Pascua llegó la noticia de que la balsa Kon-Tiki había pasado, impelida por las corrientes, a la altura de aquélla, para arribar felizmente a las islas de Oceanía, los indígenas se mostraron muy interesados. Si sus antepasados habían sido capaces de realizar con éxito semejantes travesías, ¿qué les impedía a ellos tratar de emularlos? En la isla, donde apenas crecían árboles, no existía madera suficiente para construir una balsa, pero esto no les arredró y algunos de ellos armaron un botecito con planchas y tablas, con el que se hicieron a la mar para pescar. La corriente se los llevó, y vieron que la isla de Pascua desaparecía tras el horizonte.
Siguieron a la deriva, tomando involuntariamente el mismo rumbo que la Kon-Tiki, para
desembarcar cinco semanas después, hambrientos y extenuados, en un atolón del archipiélago de las Tuamotu, desde donde siguieron luego hasta Tahití.
(Thor Heyerdahl, Aku Aku, el secreto de la Isla de Pascua)

Posteriormente otros navegantes buscaron repetir el viaje, con distinta suerte, como William Willis en la balsa Seben Little Sisters (1954), Eduard Ingris en la Kantuta (1955), Ëric de Bisschop en la Tahiti-Nui (1958), Carlos Cavaredo en la Tangaroa (1965), Vital Alsar en Las Balsas y finalmente Torgeir Higraff en otra Tangaroa en el 2006.map2

Navegar a través del Océano Pacífico en una balsa de madera puede parecer suicida– Pero no
para Thor Heyerdahl y su nieto Olav. En 1947, Thor, Un explorador noruego, construyó la Kon-Tiki, y, con una tripulación de cinco hombres, se hizo a la vela desde Perú para probar su controversial teoría: Los nativos americanos pudieron haberse establecido en el Pacífico Sur. La Kon-Tiki alcanzó la Polinesia Francesa, donde naufragó en el atolón Raroia, a causa, pricipalmente, de que la balsa era dificultosa de maniobrar. Thor aprendió después que el fondo plano de las antiguas balsas estaba provistas de derivas perpendiculares que mejoraban la maniobrabilidad. Con una tripulación liderada por Torgeir Higraff, quién propuso la reconstitución del viaje, Olav construyó la Tangaroa, con diez drivas y una vela más grande, zarpando hacia la Polinesia Francesa en abril del 2006. Llegaron a salvo 70 días después, 31 días más rápido que la Kon-Tiki
.
(National Geographics, agosto 2007)

Víctima

En principio, la palabra víctima define a la persona o animal sacrificado o destinado al sacrificio. Actualmente la palabra se usa en referencia a las personas que sufren daños (físicos, morales, materiales o psicológicos) o muerte a causa de delitos, guerras o desastres naturales.

El faraón llamó a Moisés y le dijo: «Vayan a ofrecer sacrificios a Yavé, y, si quieren, podrán sacrifice-priestsllevar a sus niños. Que se queden solamente sus ovejas y sus vacunos.»
Respondió Moisés: «¿Y tú mismo nos proporcionarás animales para los sacrificios y holocaustos?  No. También nuestro ganado vendrá con nosotros, hasta la última uña, pues de ellos escogeremos las víctimas que ofreceremos a Yavé.
Además, hasta que lleguemos al lugar, no sabremos cuáles animales tendremos que ofrecerle.»
El faraón dijo a Moisés: «Retírate de mi presencia y ya no vuelvas; la vez que te presentes, morirás.»
Y Moisés respondió: «Así será como tú dices: ya no me presentaré delante de ti.»
(Libro del Éxodo 10:24-29)

ulisesLa isla es boscosa y en ella tiene su morada una diosa, la hija de Atlante, de pensamientos perniciosos, el que conoce las profundidades de todo el mar y sostiene en su cuerpo las largas columnas que mantienen apartados Tierra y Cielo. La hija de éste lo retiene entre dolores y lamentos y trata continuamente de hechizarlo con suaves y astutas razones para que se olvide de Itaca; pero Odiseo, que anhela ver levantarse el humo de su tierra, prefiere morir. Y ni aun así se te conmueve el corazón, Olímpico. ¿Es que no te era grato Odiseo cuando en la amplia Troya te sacrificaba víctimas junto a las naves aqueas? ¿Por qué tienes tanto rencor, Zeus?»
(Homero, La Odisea)

Porque aquellos ladrones despreciables sólo les hieronimus bosch_deathandthemisermentían para hurgarles los bolsillos y sacarles dinero, y en esos casos la maldad -cualquiera que fuese- se radicaba en el engañador, no en el engañado. Pero en los casos que voy a citar, la impiedad correspondía a la víctima, o a ambas partes por igual. El asunto consistía en usar talismanes, filtros, exorcismos, amuletos y yo no sé qué preparados, para fortificar con ellos el cuerpo contra la peste. Como si la plaga no viniera de la mano de Dios sino que fuese una especie de posesión por un espíritu maligno, que debía ser aventado con cruces, signos del zodíaco, papeles atados con cierto número de nudos, sobre los cuales se escribían ciertas palabras o se dibujaban ciertos signos, particularmente la palabra Abracadabra, dispuesta en forma de triángulo o pirámide.
(Daniel Defoe, Diario del año de la peste)

miserables
Después se preguntó si era el único que había obrado mal en tal fatal historia; si no era una cosa grave que él, trabajador, careciese de trabajo; que él, laborioso, careciese de pan; si, después de cometida y confesada la falta, el castigo no había sido feroz y extremado; si no había más abuso por parte de la ley en la pena que por parte del culpado en la culpa; si el recargo de la pena no era el olvido del delito, y no producía por resultado el cambio completo de la situación, reemplazando la falta del delincuente con el exceso de la represión, transformando al culpado en víctima, y al deudor en acreedor, poniendo definitivamente el derecho de parte del mismo que lo había violado;

(Victor Hugo, Los miserables)

resurreccion

¡No importa! Comprendo los sentimientos de usted y los de ella… Bueno, no le hablaré más de eso se reportó, al creer notar un ligero descontento en el rostro de Nejludov. Y lo que comprendo también es que, habiendo visto de cerca el horror y los sufrimientos de esa vida de los presos decía Mariette, adivinando con su instinto femenino todo lo que era para él precioso e importante, y con el único pensamiento de con¬quistarlo, haya sentido usted el deseo de acudir en ayuda de esas víctimas de la crueldad y de la indiferencia de los hombres…
Comprendo que una persona pueda dedicar su vida a esa obra. Yo habría hecho lo mismo; pero cada cual tiene su destino…
(Leon Tolstoi, Resurrección)

horen

«La verdad es que tanto la víctima como el verdugo eran innobles; que la lección de los campos es la fraternidad en la abyección; que si tú mismo no te has portado con ignominia es solamente porque te ha faltado el tiempo y las condiciones no eran apropiadas del todo; que no existe más que una diferencia de ritmo en la descomposición de los seres; que la lentitud del ritmo es inherente a los grandes caracteres; pero que el sedimento, lo que hay debajo y sube, sube, sube, es absolutamente, horriblemente, la misma cosa. ¿Quién lo creerá? Visto que los supervivientes no lo sabrán más. Ellos inventarán también insulsas truculencias, simples héroes de cartón. La miseria de centenas de millares de muertos servirá de tabú a estas estampas.»
(David Rousse, Los días de nuestra muerte)

 

Marlene Steeleconley11cropUn buen día, han cotejado las facturas con las cuentas de sus destinatarios de esa gente hay que esperarlo todo. Han descubierto que se les había robado unos diez millones. Entonces me han enviado aquí. Directamente. Y sin el menor juicio, señor. Figúrese usted: ¿yo, un ladrón? ¡La ruina, ahora me arruinaré, señor mío!
Y sin el menor juicio…
Está verdaderamente escandalizado. Muy sinceramente, él tiene la impresión de que ha cumplido un indiscutible acte de patriotismo y de que es, como tantos otros, la víctima de una denegación de justicia.
(Paul Rassinier, La mentira de Ulises)

2Es un estridente timbrazo nocturno o un golpe brutal en la puerta. Es la arrogancia de unos agentes que irrumpen en casa sin limpiarse las botas. Es el asustado y anonadado testigo que permanece a sus espaldas. (¿Para qué traen siempre a un testigo? Las víctimas no se atreven a preguntar y los agentes ni le prestan atención, pero lo dispone la normativa, y deberá pasarse toda la noche en vela y firmar al amanecer. También para el testigo, arrancado de la cama, es un suplicio: noche tras noche de arriba abajo, colaborando en el arresto de vecinos y conocidos.)
(Aleksandr Solzhenitsyn, Archipiélago Gulag)

Mara

maraCuando el señor Mortímer me llamó a su oficina para encargarme un trabajo, según él de la máxima importancia y extrema confidencialidad, debo reconocer que me sentí orgulloso. Seguramente el jefe, con su experiencia, conocía bien el efecto que podían tener las palabras ampulosas y grandilocuentes sobre el más joven del equipo de abogados de Sheffield & Mortimer, es decir, yo, porque la verdad es que en ese momento me sentí capaz y decidido a dejarme el pellejo en la delicada misión, si fuese necesario, por la gloria y el prestigio de tan antigua firma.
La misión se veía fácil, localizar a una heredera para que se hiciera cargo de un cuantioso legado del que Sheffield & Mortimer es albacea. La última dirección conocida estaba en París, por lo que el trabajo, además de fácil, podía favorecerme con evidentes ventajas.
Los problemas comenzaron cuando no me fue posible encontrar a la famosa heredera. Según me informaron en el Hotel Daval, donde se suponía alojada, la dama en cuestión había partido a Roma la semana anterior. Gracias a un incentivo, que esperaba poder cargar a gastos, pude enterarme de que había reservado en el Prati del Castello. La molestia producida por el frustrado paseo en París se transformó en algo de entusiasmo en vista de que podría visitar la Basílica de San Pedro, ubicada a unos cuantos pasos del hotel, según me dijeron.
Pero no pudo ser, la fulana ya no se encontraba en el lugar, y comencé allí una tenaz persecución siguiendo su rastro a Viena y de ahí a Praga, Budapest y Sofía, para caer finalmente en el espantoso aeropuerto de Sheremetievo en Moscú, donde tuve que esperar un día entero por un vuelo a Kazajistán.
Almaty también fue una decepción y ahora, profundamente desanimado, y dispuesto a presentar mi renuncia indeclinable a Sheffield & Mortimer apenas regrese a Londres, me encuentro en un avión destartalado rumbo a Singapur, con escalas en Biskek, Dusanbé, Timbú, Katmandú y Bangkok.
Mientras intento llamar la atención de la azafata, a quien parece que entrenaron para no sonreir jamás, leo de nuevo el nombre de la escurridiza y desagradable heredera de la tía Ágatha. Más que nombre parece una maldición, Mara Laira…

Rosas

Las rosas son las flores del rosal, un arbusto del género Rosa y de la familia de las Rosaceas. Existen más de cien especies y más de 30 mil cultivares de origen híbrido.
Se cree que las rosas han crecido en las latitudes templadas desde al menos 5.000 años y que han sido conocidas por las civilizaciones antiguas. Se sabe que crecían en Babilonia y se han encontrado pinturas de rosas en tumbas egipcias del siglo XIV a. de C. También hay evidencia de su cultivo en jardines chinos del 1° milenio a.de C. y griegos desde los años 500 a.de C.

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Eugene de Blaas, La rosa

Ella sabe que a Marcela
sirvo, pues aquí ha fundado
el engaño y me ha burlado…
Pero en vano se recela
mi temor, porque jamás
burlando salen colores.
¿Y el decir con mil temores
que se puede perder más?
¿Qué rosa, al llorar la aurora,
hizo de las hojas ojos,
abriendo los labios rojos
con risa a ver cómo llora,
como ella los puso en mí,
bañada en púrpura y grana;
o qué pálida manzana
se esmaltó de carmesí?
(Lope de Vega, El perro del hortelano)

 

 

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Francois Bouche, La rosa

¡Si la conocieseis!
¡Son tan dulces sus miradas!
¡Si su cuerpo de seda tocara el terciopelo,
lo eternizaría de dulzura!
¡Cuán noble es la distancia
entre su tobillo apretado
por la pulsera de oro
y sus ojos cercados de kohl negro!
iAh! ¿En dónde está el aroma delicado
de sus vestidos perfumados,
de su aliento que sabe a esencia de rosas?
(Las mil y una noches 111° Noche)

 

 

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John William Waterhouse, El alma de la rosa

 

¡Agua! De allí se despeña
una ninfa de cristal.
Señora, ¿tanta flaqueza,
siendo de estas selvas ninfa,
siendo cielo de esta tierra?
Ya estoy en mí.
Pues el agua
algún ninfo se la beba;
que en las selvas es el vino
elemento de más fuerza.
Vos os desmayáis de ver
las fieras; mayor flaqueza
es el desmayarse un hombre
mirando las rosas bellas.
(Lope de Vega, La bella Aurora)

 

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Emile Vernon, La rosa rosa

“¡Inclina la frente con respeto!
¡En esta paz duerme una enamorada.”
Entonces exclamé: “¡Oh tú a quien ha matado el amor!
¡Oh tú, enamorada que duermes en el silencio!
¡Que el Señor te haga olvidar los pesares,
y te coloque en la cumbre más alta del Paraíso!”
¡Infelices enamorados, se os abandona
hasta después de muertos,
pues nadie viene a limpiar
el polvo de vuestras tumbas!
¡Yo plantaré aquí rosas y flores,
y para hacerlas florecer mejor
las regaré con mis lágrimas!
(Las mil y una noches, 121°)

 

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Leon Francois Comerre, Joven con rosa

¿En qué te traeré el cristal
desta fuente, que algún día
en mis ojos le traía,
del alma fuente inmortal?
Esos eran los cristales
que la mía estima en más:
voy a beber. Beberás
en búcaro de corales:
ya que a recibirla sales
para ser cristal en rosa,
no heredes, fuente dichosa,
la lisonja de Narciso:
pero ya tarde te aviso;
que es la causa más hermosa.
(Lope de Vega, El amor enamorado)

 

 

 

konstantin razumov

Konstantin Razumov, La belleza y las rosas

¡Los arrayanes de Damasco, ¡Oh hermosa!
Me exaltan el alma cuando sonríen,
pero tu belleza…!
¡Las rosas de Bagdad,
alimentadas con claror de luna y rocío,
me embriagan el alma cuando sonríen;
pero tus labios rojos … !
¡Cuando tus labios sonríen
y tu belleza florida!, ¡Oh amada mía!
¡me vuelven loco! ¡Y desaparece todo lo demás!
(Las mil y una noches, 181° Noche)

 

 

edna crompton mujer con vestido con rosas

Edna Crompton, Mujer con vestido con rosas

Bien en vuestra condición
de villanos os mostráis,
cuando en la priesa buscáis
lo que es de la discreción.
¿Pues cómo pedís, mostrencos,
sin diferenciar razones,
cazar fieras con halcones,
rendir garzas con podencos?
¿Pensáis que los menesteres
de amor no se han de estudiar,
y que se pueden juzgar
unas, todas las mujeres?
¿Merecerán trato igual
la altiva y la delicada,
panes de la mesma jornada,
rosas del mesmo rosal?
(Lope de Vega, El anzuelo de Fenisa)

 

 

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Hans Zatzka,  Joven con flores y rosas

 

¡El cielo está en su rostro,
sobre su túnica se extienden
las grandezas del Edén,
entre las cuales corre el arroyo de la vida,
y la luna brilla bajo su manto!
¡En su cuerpo encantador
se armonizan todos los colores:
el encarnado de las rosas,
la blancura resplandeciente de la plata,
el negro de la baya madura
y el color del sándalo!
¡Y es tan grande su belleza
que hasta el deseo la defiende!
¡Bendito sea quien le dio la hermosura!
¡Feliz el amante que pueda
saborear las delícias de sus palabras!
(Las mil y una noches, 270° noche)

 

 

 

 

francois martin kavel mujer con vestido azul y rosas

Hans Martin Karvel, Muchacha con vestido azul y rosas

Como mariposa llego
a estas horas, deseosa
de tu luz… no mariposa,
fénix ya, pues de una suerte
me da vida y me da muerte
llama tan dulce y hermosa.
¡Bien haya el coral, amén,
de cuyas hojas de rosas,
palabras tan amorosas
salen a buscar mi bien!
Y advierte que yo también,
cuando con Tello no puedo,
mis celos, mi amor, mi miedo
digo en tu ausencia a la flores.
(Lope de Vega, El caballero de Olmedo)

Mujeres en la Biblia (las otras)

Algún mal pensado podría decir que la Biblia es un libro escrito por hombres y para hombres, pero algunas figuras femeninas aparecen por ahí en el transcurso de la historia. Aunque de ellas, las hay que jugaron un papel importante en la violenta historia de los hebreos, como Débora, Judit y Jael, la mayoría son consideradas destacables por su papel de madres y esposas, como Sara, Rebeca, Séfora, Ruth y Betsabé, solo por nombrar algunas.
Pero hay otras mujeres que se han convertido en arquetipos de malas conductas, como promiscuidad, traición y maldad. De algunas de estas mujeres se lee en esta entrada.

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Guido Reni, José y la mujer de Putifar

La mujer de Putifar (en la tradición árabe se llama Zuleica) es una mujer egipcia que ha sido considerada por los comentaristas hebreos y cristianos como una mujer pecadora y malvada, puesto que causó que el casto José, el de los sueños, fuese encarcelado. Pero hay quienes, como el poeta Hafez, que cantó al amor y condenaba la hipocrecía religiosa, que la considera un ejemplo del profundo (y tal vez desesperado) amor de una persona por otra:
Con José al cuidado de todo lo que tenía, Potifar no se cuidaba más que de comer. José era muy bien parecido y causaba buena impresión, así que después de algún tiempo la esposa de su amo se fijó en él y le dijo: –Acuéstate conmigo (Gn 39:6-7)
Es evidente que la mujer estaba siendo muy descuidada por su marido, y no debiera causar extrañeza que se enamorara del joven y apuesto empleado, como tampoco debiera causar extrañeza la reacción de una mujer despechada y humillada. ¿Qué lo que pretendía era cometer adulterio? sí, es verdad, pero ¿no fue acaso la famosa Betsabé, una adúltera? y no he visto que nadie la condene.

 

Jan Luyken

Weibel, Finees mata a Cozri y a Zimri

Cozbi era una mujer madianita, hija de Zur. Se convirtió en la esposa o la concubina del israelita Zimri. Cuando se declaró una plaga entre los hebreos se estableció que la causa era la cohabitación de los hombres hebreos con las idólatras mujeres extranjeras: El Señor se dirigió a Moisés y le dijo: –Ataquen a los madianitas y derrótenlos, así como ellos los atacaron a ustedes con sus malas mañas y haciéndolos adorar a Baal-peor (Nm 25:16-18a)Finees, un nieto de Aarón mató con una lanza a Coszbi y a Zimri: y en el caso de Cozri, la hija del jefe madianita que fue muerta con una lanza cuando yo les envié una plaga por haber adorado a Baal-peor (Nm 25:18b). En un caso típico de crimen por celos, Cozbi representa a las mujeres madianitas culpables de la desviación religiosa de los hombres israelitas mediante sus “malas mañas”.

 

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José Salomé Pina, Sansón y Dalila

Dalila (este nombre significa en hebreo “la que debilita”) es la mujer filistea que logradescubrir el secreto de Sansón, y ha sido convertida en sinónimo de mujer falsa y traicionera, aunque desde el punto de vista de los filisteos es en realidad una heroína. Tomemos por ejemplo a Judit, la hebrea que seduce y mata a Holofernes. Judit fue convertida en heroína por la historia hebrea y no es considerada una asesina a sangre fría, cuestión de puntos de vista.
Podría decirse que Sansón se la buscó de alguna manera, porque le gustaban las mujeres y en especial las filisteas: Después Sansón se enamoró de una mujer llamada Dalila, que vivía en el valle de Sorec (Jue 16:5), los filisteos vieron la oportunidad y conversaron con Dalila: Los jefes de los filisteos fueron a ver a Dalila, y le dijeron: –Engaña a Sansón y averigua de dónde le vienen sus fuerzas extraordinarias, y cómo podríamos vencerlo; así podremos atarlo y tenerlo sujeto. A cambio de tus servicios, cada uno de nosotros te dará mil cien modedas de plata. (Jue 16:5). Bueno, Dalila no pudo resistirse al incentivo, pero, cuando actualmente tenemos a tantos dispuestos a sacrificarse por la patria, por mucho más de mil cien monedas, claro, ¿podemos juzgarla tan duramente?

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John Byam Liston Shaw, Jezabel

 

Jezabel es una princesa fenicia, hija del rey de Sidón que se casó con Acab, rey de Israel. Debido a que trató de que su esposo abandonara el culto a Yaveh y se convirtiera al de Baal, fue perseguida por los profetas, sobre todo Elías, y convertida en prototipo de mujer mala, promiscua y controladora: Para colmo, se casó con Jezabel, hija de Et-Baal, rey de Sidón, y acabó por adorar y rendir culto a Baal (1Re 16:31b) ¿Es decir que Jezabel hubiera sido considerada virtuosa y hubiese renegado de su fe y adorado a Yahvé?. En la Biblia no puede encontrarse evidencia de que no haya sido una esposa fiel, amante y preocupada de su esposo: Entonces Jezabel, su mujer, se acercó a él y le dijo: –¿Por qué estás tan triste, y no quieres comer? (1R 21:5). Además, muchas iglesias ponen a Jezabel como ejemplo de mujer pecadora por causa del maquillaje: Jezabel se pintó sombras alrededor de los ojos y se adornó el cabello (2R 9:30), lo que es demasiado poco para condenar a una mujer.

 

oseas

Oseas y Gómer

 

Gómer es la esposa del profeta Oseas, ejemplo de mujer promiscua y prostituta: La tierra de Israel se ha prostituído apartándose de mí. De la misma manera ve tú y toma por mujer a una prostituta, y ten hijos con ella (Os 1:2) Oseas se casó entonces con Gómer, hija de Diblaim, con la que tuvo tres hijos. Por lo que se entiende, Gómer volvió en algún momento a su antiguo oficio: Su madre se prostituyó; Perdió el honor, cuando dijo: ‘Iré en busca de mis amantes, los que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mis bebidas (Os 2:5). Con el marido profetizando por ahí, sin trabajo conocido, y con tres hijos que mantener ¿qué podía hacer Gómer? Según los puritanos, seguramente morirse de hambre, porque es más fácil juzgar que dar.

Paul Antoine de la Boulaye salome

Paul Antoine de la Boulaye, Salomé

Salomé es un caso especial. Tiene fama de mujer seductora y peligrosa. De acuerdo con el relato bíblico fue inducida por su madre a pedir a Herodes Antipas, esposo de su madre, la cabeza de Juan el Bautista, después de realizar un baile de alta carga erótica. El problema es que Herodías, su madre, se había divorciado de su esposo para casarse con el hermanastro de éste, Herodes Antipas, lo que chocaba con la moral judía: Y Juan había dicho a Herodes: ‘No debes tener como tuya a la mujer de tu hermano’. Herodías odiaba por eso a Juan y quería matarlo pero no podía (Mr 6:18-19)
Sin embargo el evangelio no da el nombre y solo dice: la hija de Herodías salió a bailar delante de los invitados, y le gustó tanto a Herodes que le prometió bajo juramento darle cualquier cosa que pidiera (Mt 14:6-7). El historiador Flavio Josefo (s. I) da su nombre: Pero Herodías, su hermana, estaba casada con Herodes, el hijo de Herodes el Grande, quién había nacido de Mariamne, la hija del sumo sacerdote, y que tenía una hija, Salomé (Flavio Josefo, Antigüedades Libro XVIII cap. 5) pero no la relaciona, tampoco a su madre, ni con Juan el Bautista ni con profeta alguno. Es decir, que lo que no dice el Evangelio lo suple una tradición de dudoso origen.

Como se puede ver, desde la misma Eva la mujer ha sufrido con las difamaciones, y lo peor de todo es que han perdurado por milenios y no tienen esperanza de ser remediadas en la muy machista y prejuiciosa cultura popular (y religiosa).

Minuto

El minuto es una unidad de tiempo, la sexagésima parte de una hora. No hay evidencias claras del origen de esta medida, pero su nombre viene del latín pars minuta prima, que significa primera pequeña parte (el segundo viene de pars minuta secunda).

Adornan la entrada fragmentos de poemas y las pinturas representando algunas hermosas torres con reloj de antiguas ciudades de Europa. No hay más relación entre versos e imágenes que el tiempo…

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Acuarela de la Torre Spasskaya en Moscú.

¿Es una broma de la luna nueva o es alguien que de nuevo está entre la estufa y el armario?
La frente está pálida y los ojos, abiertos…
Esto quiere decir que son frágiles las lápidas.
Esto significa que el granito es más blando que la cera…
¡Es absurdo, absurdo, absurdo! Y lo absurdo
me convertirá pronto en gris, cambiaré por completo.
¿Por qué me haces señas con las manos?
Por un minuto de descanso devolveré la paz eterna.
(Anna Akhmatova)

 

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Yuriy Shevchuk, Reloj de Praga

Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos tres veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

Porque vivimos a golpes, y apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.
(Cesar Vallejo)

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Peter Rushton, Torre de Westminster

 

Llamar al pan y que aparezca
sobre el mantel el pan de cada día;
darle al sudor lo suyo y darle al sueño
y al breve paraíso y al infierno
y al cuerpo y al minuto lo que piden;

reír como el mar ríe, el viento ríe,
sin que la risa suene a vidrios rotos;
(Pablo Neruda)
(Octavio Paz)

 

 

 

 

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Abraham Storck, Torre de Haringspacker en Amsterdam

Que yo no tengo la culpa, que la culpa es de la tierra 
y de ese olor que te sale
de los pechos y las trenzas.
¡Ay qué sinrazón! No quiero
contigo cama ni cena,
y no hay minuto del día que estar contigo no quiera,
porque me arrastras y voy,
y me dices que me vuelva
y te sigo por el aire
como una brizna de hierba. Pájaros de la mañana Por los árboles se quiebran.
La noche se está muriendo
en el filo de la piedra. Vamos al rincón oscuro,
donde yo siempre te quiera, que no me importa la gente,
ni el veneno que nos echa.
Que yo no tengo la culpa, que la culpa es de la tierra
y de ese olor que te sale
de los pechos y las trenzas.
(Federico García Lorca)

Franz von ALT  Der Berner Uhrturm,

Franz von Alt, Torre del reloj en Berna

 

La sangre cae de rama en rama
De ojo en ojo y de voz en voz
La sangre cae como corbatas
No puede huir saltando como los enanos
Cuando las princesas pasan
Hacia sus astros doloridos.
Como las alas de las hojas
Como los ojos de las olas
Como las hojas de los ojos
Como las olas de las alas.
Las horas caen de minuto en minuto
Como la sangre
Que quiere hablar.
(Vicente Huidobro)

 

francesco guardi  Torre dell'Orologio

Francesco Guardi, Torre del Reloj, Venecia

Un recuerdo -pasado deleitoso-
me ataca y se apodera
tanto de mí que interna primavera
me somete a su acoso.
Aquel amor aun vibra
bajo el impulso de una imagen, mero fantasma. Pido, quiero.
un imán se me impone fibra a fibra.
El espíritu invade mi existencia
con poder soberano.
Espíritu ya es cuerpo. ¿Quién presencia tal fusión, tal arcano?
Amor, que fue tan fuerte
durante aquel minuto fenecido,
saliendo de su nido
mental en sensación se me convierte.
Mi memoria ya es carne, ya un placer
-soñado- resucita,
ya la verdad de mi vivir da cita.
¿Alma, cuerpo ? Mi ser.
(Jorge Guillén)

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Torre del reloj, Nether Stowey, Somerset

 

Yo sé que hay quienes dicen: ¿Por qué no canta ahora
con aquella locura armoniosa de antaño?
Esos no ven la obra profunda de la hora,
la labor del minuto y el prodigio del año.

Yo, pobre árbol, produje, el amor de la brisa,
cuando empecé a crecer, un vago y dulce son.
Pasó ya el tiempo de la juvenil sonrisa:
¡dejad al huracán mover mi corazón!
(Rubén Darío)

Chocolate

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Escena pintada en un vaso maya de un recipiente con cacao

El chocolate es un alimento, usualmente dulce, normalmente de color café, preparado a partir de las semillas de la Theobroma cacao. Es consumido basicamente en forma líquida, de pasta o sólida.
El cacao es propio de la región mesoamericana y hay constancia de su uso como bebida desde los años 1900 a. de C. como lo demuestran las evidencias arqueológicas encontradas en la región de Chiapas, México.

chocolate

La taza de chocolate, s. XVIII

Continuó la conversación política entre los hombres, y las señoras se acercaron a una mesa, sobre la cual un criado acababa de poner una bandeja con tazas de chocolate.
Martín observó a Leonor durante todo el tiempo que duró la visita y le fue imposible conocer la opinión de la niña respecto de las diversas opiniones emitidas. Otro tanto le sucedió cuando quiso averiguar si Leonor daba la preferencia a alguno de sus dos galanes, con cada uno de los cuales la vio conversar alternativamente, sin que en su rostro se pintase más que una amabilidad de etiqueta, muy distinta de la turbación que retrata el rostro de la mujer cuando escucha palabras a las que responde su corazón. Mas este descubrimiento, lejos de alegrar a Martín, le dio un profundo desconsuelo.
(Alberto Blest Gana, Martín Rivas)

Documentos mayas del siglo V a. de C. establecen claramente que el chocolate era usado en su cultura como una bebida ceremonial y era consumida caliente.
En el siglo XV los aztecas invadieron la zona central del México actual, y adoptaron el cacao a su cultura. A los aztecas preferían la bebida fría y les gustaba sazonarla con hojas de orejuela, ají, vainilla y miel.

jean ettiene liotard

Jean-Etienne Liotard, Muchacha llevando el chocolate

Villefort tiró de su campanilla. Su nuevo ayuda de cámara entró y le trajo los periódicos. Al mismo tiempo, le presentó también una taza de chocolate.
¿Qué me traes ahí? preguntó Villefort.
Una taza de chocolate.
No la he pedido. ¿Quién se ha ocupado de mí?
Ha dicho la señora que el señor debería hablar mucho hoy ante el jurado, y que necesitaba tomar fuerzas.
Y puso sobre una mesa que había junto al sofá, llena de papeles como todas las demás, la taza de plata.
Villefort contempló un momento la taza con aire sombrío, tomóla en seguida con un movimiento nervioso, y bebió de una sola vez su contenido. Hubiérase dicho que esperaba contuviese el mortal veneno, que llamando a la muerte, le libertara de cumplir con un deber más penoso aún que morir. Levantóse en seguida, y empezó a pasear por el despacho con una sonrisa que hubiera espantado al que lo hubiera estado contemplando.
(Alejandro Dumas, El conde de Montecristo)

Cuando los españoles invadieron Centroamérica encontraron que el cacao era una mercadería muy preciada, y no pasó mucho tiempo sin que adoptaran el chocolate como bebida, datribuyéndole cualidades medicinales.

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Raimundo Madrazo, Chocolate

Carlos había vislumbrado en el matrimonio la llegada de una situación mejor, imaginando que sería más libre y que podría disponer de su persona y de su dinero. Pero su mujer fue el ama; delante de todo el mundo él tenía que decir esto, no decir aquello, guardar abstinencia los viernes, vestirse como ella quería, apremiar, siguiendo sus órdenes, a los clientes morosos. Ella le abría las cartas, le seguía los pasos y le escuchaba a través del tabique dar sus consultas cuando tenía mujeres en su despacho.
Había que servirle su chocolate todas las mañanas, y necesitaba cuidados sin fin. Se quejaba continuamente de los nervios, del pecho, de sus humores. El ruido de pasos le molestaba; si se iban, no podía soportar la soledad; volvían a su lado y era para verla morir, sin duda.
(Gustave Flauvert, Madame Bovary)

Aunque el cacao fue llevado inmediatamente a España, no impactó mucho en las costubres de la gente hasta que los frailes la introdujeron en la Corte, donde se hizo popular, bebiéndose con azúcar o miel y saborizada con vainilla.

damas disfrutando el chocolate

Damas disfrutando el chocolate

—Guapa, cielo, cariño —decía Koróviev, recostándose sobre el mostrador y guiñando un ojo a la vendedora—, no llevamos divisas encima, ¿qué se le va a hacer? ¡Le juro que la próxima vez, no más tarde del lunes, le devolveremos todo con dinero limpio! Somos de aquí cerca, de la Sadóvaya, donde el incendio…
Popota iba ya por la tercera mandarina cuando metió la pata en la complicada pirámide de barras de chocolate, sacó una de abajo, lo que hizo que todo se derrumbara, y se la tragó con la envoltura dorada.
(Mihail Bulgakov, El maestro y Margarita)

El chocolate se hizo popular rapidamente esparciéndose por Europa. Un efecto colateral resultó del aumento de la demanda, puesto que las nuevas plantaciones de cacao necesarias para satisfacer el mercado, fueron implementadas con mano de obra esclava.

arnout van albada bombones

Arnout van Albada, Bombones

-Me gusta complacer a Laurie, y no tengo miedo del señor Brooke, que es muy amable; pero no quiero tocar el piano, ni cantar, ni tener que decir nada. Trabajaré mucho y no estorbaré a nadie, y si tú me cuidas, Jo, iré.
– ¡Buena niña! Tratas de vencer tu timidez y te quiero por eso.
Luchar con defectos no es fácil, lo sé, y una palabra alegre levanta el ánimo. Gracias mamá –y Jo dio un beso agradecido a su madre.
-Yo he recibido una cajita de pastillas de chocolate y la estampa que deseaba copiar -dijo Amy, mostrando su correo.
-Yo he recibido una carta del señor Laurence invitándome a que vaya a tocar el piano esta noche antes de que enciendan las lámparas; iré -añadió Beth, cuya amistad con el anciano crecía a pasos acelerados.
(Louise M. Alcott, Mujercitas)

Durante la Revolución Industrial se introdujeron innovaciones en el procesamiento del cacao, lográndose bajar los costos de producción, pero lo más importante fue la invención del chocolate sólido y además moldeable, el que comenzó a ser producido masivamente a fines del siglo XIX.

-Entonces, señorita, me gustaban mucho los bombones. Y he aquí que, mientras, alternándolos con4-Panels-Canvas-Oil-Ffigure-Painting-Chocolate-Taste-Printed-Art-Home-Decor-Waterproof-Hgih-qualit-yUnframed chupadas al cigarro, estaba croquant -¡perdón por el barbarismo!- unos bombones de chocolate y contemplando los elegantes carruajes que se dirigían por la calle hacia la cercana ópera, vi llegar uno, tirado por dos caballos ingleses, en el que reconocí el que regalara a Céline. Mi bella volvía. El corazón me latió con impaciencia. La puerta del hotel se abrió y mi hermosa bajó del coche: la reconocí, a pesar de ir cubierta por un abrigo, innecesario en aquella cálida noche de junio, por sus piececitos que aparecían bajo el vestido. Me incliné sobre la barandilla y ya iba a exclamar: «¡Ángel mío!», cuando me detuve al ver otra figura, también envuelta en un gabán, que descendía del coche después de Céline y que pasaba, con ella, bajo la puerta cochera del hotel.
(Charlotte Bronte, Jane Eyre)

Invisible II

La invisibilidad en la literatura de fantasía se puede conseguir mediante medios como un conjuro, una capa, un anillo o cualquier otro elemento mágico.

La primera referencia que se tiene de la invisibilidad se encuentra en La República de Platón, en que relata el caso de un pastor, Giges,  al servicio del rey de Lidia, que encontró un extraño anillo:

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Recreación del anillo de Giges

Cuando, según costumbre, se reunieron los pastores con el fin de informar al rey, como todos los meses, acerca de los ganados, acudió también él con su sortija en el dedo. Estando, pues, sentado entre los demás, dio la casualidad de que volviera la sortija, dejando el engaste de cara a la palma de la mano; inmediatamente cesaron de verle quienes le rodeaban y con gran sorpresa suya, comenza­ron a hablar de él como de una persona ausente. Tocó nuevamente el anillo, volvió hacia fuera el engaste y una vez vuelto tornó a ser visible.
(Platón, La República)

 

“Bueno”, dijo la anciana, “no es una tarea muy difícil: Sólo debes tener cuidado de no beber del vino que una de las princesas te traerá en la noche; y tan pronto como se vaya debes pretender que estás dormido ‘.
Luego se le dio una capa y le dijo: “Tan pronto como te pongas esto te harás invisible, y por lo tanto, podrás seguir a las princesas donde quiera que vayan.” Cuando el soldado escuchó este buen consejo, decidió que estaba dispuesto a probar suerte, por lo que se presentó ante el rey, y dijo que estaba dispuesto a emprender la tarea.
(Las doce princesas bailarinas)

Lina in the Golden Wood

Se escuchó un ruido, y la princesa más joven volvió a decir: “Estoy segura de que algo no está bien -¿No has oído el ruido”?

brunhilde shieldmaidenA continuación, expuso su plan para ayudar a Gunther en la empresa. Gunther debía aparecer vestido con la armadura y montado en el caballo de Siegfried, el que había pertenecido a Mime; entonces, Siegfried, se pondría el Tarnhelm y se haría invisible; Gunther debía recorrer audazmente en el campo, y hacer todos los movimientos necesarios, mientras que Siegfried, sin ser visto por los demás, haría todo la lucha real. Gunther consideró que el plan era excelente, y declaró que Siegfried era tan inteligente como valiente.
. . .
Brunilda cogió la jabalina, y la arrojó con tal fuerza que cuando Siegfried la detuvo con el escudo de Gunther el escudo se rompió en pedazos. A continuación, Siegfried, todavía invisible, tomó jabalina de Gunther, y la lanzó con tal fuerza que Brunilda fue arrojada al suelo. Ella se llenó de sorpresa y de rabia; nunca antes la habían derribado.
(Historias de los Nibelungos)

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Entonces Maimuna dijo: “No quiero tratar de entender. ¡Pero dinos pronto el medio para saber quién acierta!” Y el efrit Kaschkasch dijo: “Mi opinión es que el único medio que se ha de emplear consiste en despertarlos sucesivamente, mientras nosotros tres permanecemos invisibles. ¡Y acordemos que aquel de los dos que manifieste amor más ardiente hacia el otro y demuestre más pasión en sus ademanes y actitud, será ciertamente el menos hermoso, pues se reconocerá subyugado por los encantos de su compañero!”
Oídas estas palabras del efrit Kaschkasch, Maimuna exclamó: “¡Admirable idea!” Y Dahnasch también exclamó: “¡Me parece muy bien!” E inmediatamente se convirtió otra vez en pulga, pero esta vez para picar en el cuello al hermoso Kamaralzamán.
(Historia de Kamaralzamán y la princesa Budur)

jackJack regresó, liberó al gigante de la bóveda, y este le preguntó que es lo que quería por mantener el castillo a salvo de la destrucción. Y dijo Jack, “no quiero nada más que la capa vieja, el gorro, la vieja espada oxidada y las zapatillas que están bajo su cama.” Dijo el gigante: “¿No sabes lo que pides, porque son las cosas más preciosas que tengo, la capa de hará invisible, el gorro te dirá todo lo que quieras saber, la espada cortará todo lo que golpee, y los zapatos de darán una rapidez extraordinaria. Pero como me has sido muy útil, te los daré de todo corazón”. Jack dio las gracias a su tío, y se llevó las cosas.
(Jack, el matador de gigantes)

La herencia, sin embargo, consistía en una espada, que tiene esta propiedad de que si Whispersilk_Cloak_6419cualquiera la toma en su mano, y dice: “Todas las cabezas, excepto la mía”, todas las cabezas caerán al suelo; en segundo lugar, una capa que hace que todo el que la use quede invisible; en tercer lugar, un par de botas que llevan al usuario a cualquier lugar que desease en un momento. El dijo: “Dame las tres cosas para que yo vea si todavía están en buen estado.” Le dieron el manto, y cuando él se lo puso, se volvió invisible y se cambió en una mosca. Luego retomó su propia forma y dijo: “El manto está muy bien, ahora dame la espada.”
(El rey de la montaña de oro)

margarita—¡Adiós, Natasha! —gritó Margarita, y levantó el cepillo—. ¡Invisible! ¡Invisible! —gritó con fuerza, y dejó atrás la verja, pasando entre las ramas de los arces, que le dieron en la cara. Estaba en la calle. El vals, completamente enloquecido, la seguía.
¡Invisible y libre! ¡Invisible y libre!… Después de pasar por su calle, Margarita se encontró en otra, que la cortaba perpendicularmente. Cruzó de prisa esta calle larga, remendada y tortuosa, con la puerta inclinada de una droguería, en la que vendían petróleo por litros y un insecticida, y comprendió que, incluso siendo completamente libre e invisible, también en el placer había que conservar la razón. Milagrosamente consiguió frenar un poco y no se mató, estrellándose contra un poste de una esquina, viejo y torcido. Dio un viraje y apretó con fuerza la escoba, voló más despacio, evitando los cables eléctricos y los rótulos, que colgaban atravesando las acera. La tercera bocacalle salía a Arbat. Margarita ya se había acostumbrado al dominio de la escoba, notó que obedecía al menor movimiento de sus brazos y piernas y que al volar sobre la ciudad tenía que ir muy atenta y no alborotar demasiado.
(Mihail Bulgakov, El maestro y Margarita)