La Paz

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Luis Sanguino, Monumento a la Paz

 

La palabra paz proviene del latín pax, que significa tranquilidad, harmonía, ausencia de hostilidad, acuerdo entre pueblos, entre naciones. La paz ocurre cuando una sociedad o un grupo social, como la familia, se encuentra libres de conflictos y de temor a la violencia. También puede entenderse como una situación de tranquilidad, de seguridad y de amistad. A nivel personal, la paz se refiere a un estado interior de serenidad y de calma.

 

 

 

kefisodotos, la paz y el bienestar

Kefisodotos, La paz sosteniendo a la Riqueza

Trigeo.-¿Por qué razón nos tratan así?, dime.
Hermes.-Porque han preferido la guerra a la paz que se les ha brindado mil veces. Los lacedemonios, si llegaban a conseguir alguna pequeña ventaja, exclamaban enseguida: «Por los Dióscuros, nos la han de pagar los atenienses.» Por el contrario, si los atenienses salian algo mejor librados y los lacedemonios venían a tratar de la paz, la contestación ya se sabía que había de ser: «Por Atenea, no nos engañan; por Zeus, no hay que darle crédito; ellos volverán mientras tengamos a Pilos.»
Trigeo.-Cierto, ése es nuestro lenguaje.
Hermes.-Por lo cual no sé si volveréis a ver la Paz.
(Aristófanes, La Paz)

 

Gautherot, Pierre, 1769-1825; The Treaty of Tilsit

Pierre Gautherot, La Paz de Tilsit

La aventura narrada en esta historia tuvo lugar hacia el año de 1809, en aquella época en que el fugaz imperio de Napoleón llegaba al brillante apogeo de su gloria. Los clarines de la gran victoria de Wagran resonaban aun en el corazón de la monarquía austriaca. Habíase firmado un tratado de paz entre Francia y los Aliados. Semejantes á astros que verifican sus revoluciones, reyes y príncipes se agruparon en torno de Napoleón, quien se complacía en uncir la Europa á su carro, como una especie de ensayo del magnífico poder que desplegó más tarde en Dresde.
(Honorato de Balzac, La paz del hogar)

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Thomas Kinkade, El valle de la paz

Habían perdido a César, era cierto; pero respecto a eso le había llegado, gracias al tiempo transcurrido, la conformidad. Ya sólo faltaba el regreso de Ignacio para que, otra vez, volvieran a estar todos juntos, con el alegre apéndice que el pequeño Eloy significaba. A veces temía que la sensibilidad de Ignacio se hubiera convulsionado con la guerra más que la de Mateo y que el muchacho diera pocas facilidades para la anhelada paz familiar. (José María Gironella, Ha estallado la paz)

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Corrado Giaquinto, La Paz y la Justicia

 

—Los argumentos espirituales podrían hacerlo —intervino Ellie Morgan. Parecía una especie de santa ella misma, toda de blanco con su largo y flotante pelo canoso—. Los que somos creyentes descubrimos que nuestra fe se refuerza, y se amplía.Pensé en eso. Yo había sentido su fe, estando conectado, y me atraía la comodidad y la paz que derivaba de ella. Pero Ellie había aceptado instantáneamente mi ateísmo como «otro camino», cosa que poco tenía que ver con ningún terminador que yo conociera.
(Joe Halderman, Paz Interminable)

 

 

 

l. bogle, paz interior

I. Bogle, Paz interior

 

Sabía que amaba por primera y última vez en su vida; se sentía amada, y esta convicción tranquilizaba su espíritu y la hacía dichosa. Empero, esta dicha parcial no impedía que compadeciera a su hermano con toda su alma. Es más, la paz interior que ahora sentía facilitaba en cierto modo su entrega total a los sentimientos que le inspiraba Andrés.
(Lev Tolstoi, La guerra y la paz)

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10 comentarios en “La Paz

  1. Muy buena introducción refrescando conocimientos que tenía perdidos en la memoria.
    Las obras de arte son maravillosas, me admira ver como encontras cosas tan lindas para acompañar las letras tan bien seleccionadas.
    Muchas gracias por sumarte. Un abrazo.

  2. Desde tiempos inmemoriales, las guerras han estado enlazadas a las civilizaciones. Pocas veces la paz ha logrado abrirse paso en medio de las beligerancias. Todos los textos seleccionados nos hablan de ello.
    Un abrazo

  3. A lo largo de la historia de la humanidad, esta sensación se ha buscado incansablemente y aunque en pocas instantes parece haberse logrado al final acaba muriendo y hay que volver a su inicio de búsqueda.
    Besos

    • Dijo Tucídides, el autor de “La guerra del Peloponeso”: –Escribo la historia para que la gente entienda lo que sucedió, y para que entienda también lo que sucederá, porque el hombre no cambia–.

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