Desde Lejos

wang yidong noticias desde lejos

Wang Yidong, Noticias desde lejos.

Para saberlo, era suficiente tan sólo romper el sello del sobre, sacar la carta de Ole, leerla, incluso a través de las lágrimas de pena o de alegría, que su contenido podría provocar en los ojos de Hulda. Y, sin duda, mas de una impaciente muchacha del Mediodía, de Dinamarca o de Holanda, sabría ya lo que la joven noruega no sabía aún. Pero así lo quiere. Y cuántas veces lamentamos despertar, al sufrir la decepción de la realidad.
-Hija mía -dijo la señora Hansen-, esta carta que te ha enviado tu hermana, ¿es una carta de Ole?
-¡¬Sí! He reconocido su letra.
-Pues bien, ¿es que esperas a mañana para leerla?
Hulda miró por última vez el sobre. Luego, despues de abrirlo sin apresurarse sacó una carta, pulcramente escrita, y leyó lo siguiente:
Saint Pierre-Miquelon, 17 de marzo de 1862.
Querida Hulda:
(Julio Verne, Un billete de lotería)

william oliver noticias desde lejos

William Oliver, Noticias desde lejos

Aquella carta era una última, una desgarradora despedida. Cuando la leí sentí una gran opresión en el corazón, como si yo misma lo hubiera perdido todo, como si todo hubiese huido para mi, como si nada me quedara, salvo la vida, que ya no se me hacia necesaria. ¿Quién era el que escribió aquella cuita?… ¿Cuál hubo de ser su vida después?… En la epístola había tantas alusiones, que quien leyera no podía equivocarse, y al mismo tiempo, contenía tantas preguntas, que no podía perderse en conjeturas. Yo apenas me equivoqué. Además, el estilo revelaba muchas cosas; descubría el carácter de la amistad que uniera dos corazones.
(Fedor Dostoievski, Nietochka Nezvanova)

 

 

pier celestino Gilardi_News-from-Afar

Pier Celestino Gilardi, Noticias desde lejos

La señora Jennings volvió a reírse y Elinor no tuvo ánimo de decir más, pero ansiosa de todos modos por saber lo que había escrito Willoughby, se apresuró a ir a su habitación donde, al abrir la puerta, encontró a Marianne tirada en la cama, casi ahogada de pena, con una carta en la mano y dos o tres más esparcidas a su alrededor. Elinor se acercó, pero sin decir palabra; y sentándose en la cama, le tomó una mano, la besó afectuosamente varias veces y luego estalló en sollozos en un comienzo apenas menos violentos que los de Marianne. Esta última, aunque incapaz de hablar, pareció sentir toda la ternura de estos gestos, y tras algunos momentos de estar así unidas en la aflicción, puso todas las cartas en las manos de Elinor; y luego, cubriéndose el rostro con un pañuelo, casi llegó a gritar de agonía.
(Jane Austen, Sensatez y Sentimientos)

 

BOU202930

Anónimo s.XVIII, Noticias desde lejos

Casi todos los meses se cantaba el Te Deum por alguna nueva victoria, y el cañón del arsenal disparaba veintiún cañonazos, que estremecían los corazones. Durante los ocho días siguientes, las familias vivían presas de inquietud; sobre todo, las pobres viejas esperaban la primera carta. En cuanto llegaba una todo el pueblo lo sabía. «Fulana ha tenido noticias de Santiago o de Claudio»; y todos corrían para saber si decía algo de su José o de su Juan Bautista. No hablo de los ascensos ni de los partes de defunción. En los ascensos creían todos, puesto que era necesario substituir a los muertos; en cuanto a los partes de defunción, los padres aguardaban llorando; a veces tardaban en llegar, y a veces no llegaban nunca, y las pobres viejas no perdían la esperanza pensando:
—Acaso nuestro hijo esté prisionero… Cuando se haga la paz volverá… ¡Cuántos a quien se creía muertos han vuelto!
(Erckmann-Chatrian, Un  Recluta de 1813)

ivan vladimirov

Ivan Vladimirov

Y dirigiéndose hacia un escritorio, abrió Montecristo un cajón y sacó un papel, cuya tinta se había ya enrojecido, poniendo a la vista de Mercedes la carta de Danglars al procurador del rey, que el día en que había pagado los doscientos mil francos al señor Boville, el conde, nombrándose agente de la casa de Thompson y French, había sustraído del proceso de Edmundo Dantés.
Mercedes leyó temblando lo siguiente:
«Se advierte al señor procurador del rey, por un amigo del trono y de la religión, que el llamado Edmundo Dantés, segundo del navío El Faraón, llegado esta mañana de Esmirna, después de haber tocado en Nápoles y Porto Ferrajo, ha sido encargado por Murat de una carta para el usurpador, y por éste de otra para el comité bonapartista de París.
(Alejandro Dumas, El conde de Montecristo)

 

 

alfred stevens noticias desde lejos

Alfred Stevens, Noticias desde lejos

“¡Señorita!”    Ella se detuvo y se volvió hacia él, una timidez increíble parecía ser la causa de que evitara su mirada.
“Usted tiene, sin duda, la palabra del señor senescal acerca de mi identidad. Pero yo creo que es algo que usted debe verificar por sí misma. Antes de colocarse por entero a mi cuidado, lo que está a punto de hacer, haría bien para asegurar usted misma, de que soy de hecho el emisario de Su Majestad. ¿Será lo suficientemente amable para echar un vistazo a esto?”
Él sacó mientras hablaba la carta de la propia mano de la reina, la dio vuelta, y así se la presentó a ella. El senescal miraba impasible, a pocos pasos de distancia.
“Pero desde luego, señorita, asegúrese de que este señor no es otro que el que le he dicho.”
Dicho eso, ella tomó la carta; por un segundo sus ojos se encontraron con la mirada brillante de Garnache, y se estremeció. Luego se inclinó su mirada a la escritura, y la estudió un momento, mientras el hombre de París la observaba con atención.
Finalmente ella se la devolvió.
“Gracias, señor,” fue todo lo que dijo.
(Rafael Sabatini, El veranillo de San Martín)

James Carroll Beckwith

James Carrooll Beckwith

El lacayo llevó un abultado sobre con la dirección escrita de mano de Karenin.
–El ordenanza espera la contestación ––dijo el lacayo.
–Bien –repuso Ana.
Y en cuanto hubo salido el criado, abrió el sobre con trémulos dedos y un paquete de billetes sin doblar, sujetos por una cinta, cayó al suelo.
Ana separó la carta y la leyó empezando por el final.
«Se darán las órdenes necesarias para su regreso. Le ruego que tenga en cuenta que doy especial importancia al cumplimiento de mi deseo …» , leyó.
Siguió leyéndola al revés, y volvió después a empezar la lectura desde el principio. Al terminar, se sintió helada, y tuvo la impresión de que una gran desgracia mucho mayor de lo que esperaba se abatía sobre ella.
Por la mañana estaba arrepentida de lo que había confesado a su marido y deseaba no haber pronunciado aquellas palabras. Y ahora la carta daba las palabras por no dichas: le concedía lo que ella deseaba. Pero ahora esta carta le parecía a Ana lo más terrible que podía imaginar.
(León Tolstoi, Ana Karenina) 

constantin-boon-news-from-afar

Constantin Boon, Noticias desde lejos

– ¡Mira! ¡Mira!  Beth miró, efectivamente, y palideció de alegría y sorpresa al contemplar un pequeño piano vertical, sobre cuya tapa brillante había una carta dirigida a la “señorita Elizabeth”.
-¿Para mí? -preguntó Beth, agarrándose a Jo para no caer al suelo, de emoción.
– ¡Claro que es para ti, querida mía! ¡Qué generoso ha sido! ¿No te parece que es el anciano más bueno del mundo? Aquí está la llave, dentro de la carta, no la hemos abierto, aunque estábamos deshechas por saber lo que dice -gritó Jo, abrazándose a su hermana y dándole la cartita.
– ¡Léela tú; yo no puedo; me siento tan extraña! ¡Qué hermoso es! -y Beth escondió la cara en el delantal de Jo, completamente dominada por su emoción.
Jo abrió el sobre y se echó a reír, porque las primeras palabras que vio eran: “Señorita March.  Muy señorita mía:
(Louisa M. Alcott, Mujercitas)

Anuncios

12 comentarios en “Desde Lejos

  1. Qué lindo es volver a leer esos fragmentos de obras literarias inolvidables, refrescar la memoria con estos personajes y estas historias. Las ilustraciones son preciosas, ideales cada una para el texto que acompañan.
    Gracias por sumarte. Un abrazo.

    • A pesar de que lo de las canciones no me acomoda (lo de “Así” y “El mismo sol” necesitaron algo de esfuerzo) me he propuesto participar como sea, aunque la verdad es que lo hago de una manera egoísta. Es por eso que agradezco doblemente tu consideración.

  2. Tienen las epístolas un poder tan grande que son inspiración para muchos autores, hubo un tiempo en que en la escuela enseñaban a escribirlas, podían ser comerciales o personales, decían como encabezarlas y como despedirse, hubo un tiempo en que había personas que las escribían por encargo. Y tu has sabido encontrar las bellas. Un abrazo

  3. Me alegra tu participación en este juego de Sindel porque siempre buscas la manera de desarrollar la propuesta de la mejor forma literaria posible. Esta vez ha sido todo un homenaje a la epístola que desgraciadamente se está perdiendo.
    Una preciosidad tus textos y tus imágenes.
    Un beso

    • Con los modernos medios de comunicación la carta ya no es necesaria, más una cuando las noticias, por muy lejos que se produzcan, llegan al instante. El mundo se ha hecho pequeño y ya nada parece estar muy lejos.

  4. En este caso he leído casi todos los libros que mencionás, pero gran trabajo el mencionar los fragmentos en donde aparecen “noticias desde lejos”
    De las pinturas la de Gilardi me parece que es la que capta mejor un momento como ese.

    Abrazo!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s