Bagdad

El 30 de julio del año 762 el califa Al-Mansur fundó la ciudad de Bagdad, para convertirla en la capital del califato Abásida.

bagdad

Arthur Melville (1858-1904), Puerta Norte de Bagdad

La ciudad fue fundada como Madinat al-Salaam, es decir Ciudad de la Paz, pero la gente la llamó por el nombre de un antiguo asentamiento babilónico, Bagh-dadu, que con el tiempo se convirtió en Bagdad y así se hizo conocida la ciudad en el mundo entero.

Bagdad se convirtió muy pronto en un fuerte centro comercial, debido a su estratégica ubicación, y cultural, por la existencia de un buen número de instituciones académicas, como la Casa de la Sabiduría. De Bagdad es Simbad el marino, gran viajero y próspero comerciDocuImage 620sante.

Al ver a un sirviente, de pie en la puerta y vestido esplendidamente, avanzó hacia él, y con gran humildad le preguntó el nombre del dueño de casa. ¡Es posible, dijo el sirviente, que siendo tú un habitante de Bagdad, no sepas que esta es la casa de Simbad el Marino, el famoso viajero que ha dado la vuelta al mundo! (Los viajes de Simbad el marino)

Durante la Edad Media, Bagdad fue considerada la ciudad más populosa del mundo, con 1.200.000 habitantes, y su importancia se mantuvo hasta que fue destruída por los mongoles en 1258.

old-baghdad

En el libro de Las mil y una noches, la ciudad de Bagdad es el escenario de incontables historias, siendo las más simpáticas las vividas por el califa Harún Al-Rashid en sus recorridos de incógnito por las calles de la ciudad.

Una noche entrebagdad las noches, el califa Harún Al-Raschid dijo a Giafar Al-Barmaki: “Quiero que recorramos la ciudad para enterarnos de lo que hacen los gobernadores y walíes. Estoy resuelto a destituir a aquellos de quienes me den quejas”. Y Giafar respondió: “Escucho y obedezco”. Y el califa, y Giafar, y Massrur el portaalfanje salieron disfrazados por las calles de Bagdad. (Las mil y una noches)

Después de su destrucción por los mongoles, inició un camino de decadencia debido a los cambios políticos y a las frecuentes plagas que azotaron la región. El gran viajero Ibn-Battuta pasó por Bagdad en 1326 y su descripción da cuenta de la decadencia.

 

1

Hafidh al-Droubi, Calle de Bagdad

Desde allí viajamos a Bagdad, la Morada de la Paz y la Capital del Islam. Aquí hay dos puentes, como en Hilla, en que las personas pasean noche y el día, tanto hombres como mujeres. La ciudad tiene once grandes mezquitas, ocho en la orilla derecha y tres a la izquierda, junto con muchas otras mezquitas y madrasas, sólo que estas últimas están todas en ruinas.
. . .
La parte occidental de Bagdad fue la primera en construirse, pero ahora está en su mayor parte en ruinas. A pesar de eso aun existen trece barrios, cada uno como una ciudad en sí misma y que poseen dos o tres establecimientos de baño. El hospital (maristan) es un edificio en ruinas, del que sólo quedan vestigios.
La parte oriental tiene abundancia de bazares, el más grande de los cuales es llamado Bazar del Martes. En este lado no hay árboles frutales, toda la fruta se lleva desde el lado occidental, donde hay huertos y jardines.
(Ibn Battuta, Viajes por Asia y África – 1326)

 

Testigo de lo que quedaba de Bagdad en el siglo XIX es el viajero español Adolfo Rivadeneyra, quien pasó por la ciudad en 1869 cuando iba camino de Damasco.

tumba de sitt zobeida

Tumba de Sett-Zobeida

Si he de decir verdad, no entré allí con grandes ilusiones: me habían precedido los tártaros, los persas, y por último los turcos, hacía más de dos siglos, por consiguiente, ¿qué podía quedar de aquella edad de oro que principió con Harún-el-Rashid y fue durando hasta la invasión mongola?
. . .
La mitad de la superficie que abrazan las murallas está llena de escombros o convertida en tierra de labor. Varios sepulcros de personajes célebres llaman por allá la atención; pero el único digno de mencionarse, no por el monumento, bien mezquino por cierto, sino por el personaje que recuerda, es el de Zubeida, mujer del califa Harún-el-Rashid, que yace en la extremidad sur de la capital.
(Adolfo Rivadeneyra, De Ceilán a Damasco)

La intrépida viajera Louise Jebb pasó por Bagdad en 1908, y no tuvo nada bueno que decir, apenas la menciona, la ciudad tiene movimiento, pero sus construcciones son más bien rudimentarias.

Louise

Louise Jebb en viaje por el desierto.

Cúpulas y minaretes destacaban en la línea del horizonte por encima de la masa confusa de casas de tejado plano y grupos de palmeras. Pero después de estar toda la mañana dando vueltas lentamente por los interminables recodos del río, los bancos ahora estaban llenos de vida; las goufas cruzaban de un banco al otro, con mezclada carga de hombres y animales. Las casas, que habían sido casuchas de barro río arriba, ahora parecían más consistentes, y estaban cada una de ellas rodeada de murallas encerrando jardines sombreados por naranjos. (Louise Jebb, Por el desierto a Bagdad)

Ya en pleno siglo XX, un viajero sufrió la terrible decepción de ver la ciudad de Las mil y una noches convertida en la sombra de la sombra de lo que había sido.

Supongo que no hay ninguna ciudad que podamos encontrar en cualquier parte
del mundo, que pudiera alcanzar el nivel de deslumbrante esplendor de la Bagdad que conjuramos en nuestra imaginación cuando pensamos en la Ciudad de las Mil y una noches en los días románticos, tan caros a nuestra infancia, de Harun al Raschid. Esperábamos tanto cuando llegamos a la verdadera Bagdad, y nos encontramos con tan pero tan poco, del glamour del Este. Pocas “grandes puertas abriertas de par en par”, y sí en cambio una gran cantidad de basura. Pocos ojos oscuros de bellas mujeres asomándose tímidamente a través de ventanas de celosías, y si una gran cantidad de miserable sordidez. Pocos lugares de diversión en el que pudiéramos encontrar el maravilloso embrujo de las bailarinas persas, pero si un teatro, la principal diversión de Bagdad y he allí un hombre vendiendo cebolla a los parroquianos!
(Donald Maxwell, Un habitante en Mesopotamia – 1921)

nocturno en Bagdad

Nocturno en Bagdad

Recuperó algo de su importancia de nuevo con el reconocimiento de Iraq como estado independiente, del que se convirtió en capital, instalándose además como un importante centro de la cultura árabe. La ciudad vivió una era de prosperidad en los años ’70 hasta que resultó asolada por la guerra antes y durante la invasión de Iraq en el 2003. Actualmente está de nuevo en un lento proceso de reconstrucción.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s