Ensueño

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Florence Mary Anderson, El ensueño de la abeja

Ensueño es la palabra que describe el proceso de soñar. Y los sueños son las imágenes, ideas, emociones y sensaciones que ocurren involuntariamente durante el dormir.
Pero ensueño se usa más bien para describir un estado de meditación imaginaria, un soñar despierto, una fantasía.

Para hacer una pradera
(Emily Dickinson)

Para hacer una pradera se necesita
un trébol y una abeja.
Un trébol, una abeja
y un ensueño,
si las abejas son pocas
bastará con el ensueño.

 

 

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Vladimir Volegov, Ensueño

Un ensueño en un ensueño
(Edgar Allan Poe)

Recibid este beso en la frente. Y ahora que
os dejo, permitidme por lo menos confesar esto:
no os agraviéis, vos que estimáis que mis días
han sido un ensueño. Entretanto, si la esperanza
se ha ido, en una noche o en un día,
en una visión o en un sueño, ¿se ha ido menos
por eso? Todo lo que vemos o nos parece, no
es sino un ensueño en un ensueño!

Me encuentro en medio de los bramidos de
una costa atormentada por la resaca, y tengo
en la mano granos de arena de oro. ¡Cuán
poco es! ¡Y cómo se deslizan a través de mis
dedos hacia el abismo, mientras lloro, mientras
lloro! ¡Dios mío, ¿no puedo retenerlos en un
nudo más seguro? ¡Dios mío!, ¿no podré
salvar uno solo del cruel vacío? ¿Todo lo que
vemos o nos parece no es otra cosa que un
ensueño en un ensueño?

ensueños meditación en la puesta de sol george cochran lambdin

George Cochraan Lambdin, Ensueño

La flor 
(Alexander Pushkin)

Una flor seca, descolorida,
olvidada en un libro, encontré;
Y de pronto un extraño ensueño
ha llenado mi alma:
¿Donde floreció? ¿acaso en primavera?
¿cuanto vivió? ¿y fue cortada,
por mano ajena o conocida
para aquí guardarla?
¿Es el recuerdo de un hermoso encuentro,
de una fatal separación,
o acaso de un solitario paseo
por la dulce campiña o el bosque umbrío?
¿Vive él, está ella viva todavía,
tal vez en lugares apartados?
¿O se han marchitado ya,
Como esta misteriosa flor?

maxfield Parrish reveries

Maxfield Parrish, Ensueños

Valerik (fragmento)  
(Mijail Lermontov)

Como siempre orgullosa y tranquila
la montaña escarpada – el Kasbek
brillaba su cumbre puntiaguda.
El corazón dolido, estudié el misterio.
Pensé: pobre gente.
¿Qué desea?
El cielo está despejado,
Y bajo el cielo
hay un lugar para cada uno de nosotros.
Pero sin cesar y sin necesidad
luchamos. ¿Por qué?
Galub interrumpió mi ensueño,
tocándome en el hombro.
¿Cuál es el nombre de este lugar?,
le pregunté.
Valerik, me respondió.
Y traducido a su idioma,
eso sería … Río de la Muerte.

Reverie Painting by Charles Amable Lenoir; Reverie Art Print for sale

Charles Amable Lenoir, Ensueño

A Leonor
(Amado Nervo)

Tu cabellera es negra como el ala
del misterio; tan negra como un lóbrego
jamás, como un adiós, como un «¡quién sabe!»
Pero hay algo más negro aún: ¡tus ojos!

Tus ojos son dos magos pensativos,
dos esfinges que duermen en la sombra,
dos enigmas muy bellos… Pero hay algo,
pero hay algo más bello aún: tu boca.

Tu boca, ¡oh sí!; tu boca, hecha divinamente
para el amor, para la cálida
comunión del amor, tu boca joven;
pero hay algo mejor aún: ¡tu alma!

Tu alma recogida, silenciosa,
de piedades tan hondas como el piélago,
de ternuras tan hondas…
Pero hay algo,
pero hay algo más hondo aún: ¡tu ensueño!

REVERIE garmach

Garmach, Ensueños

¡Oh tú, cuya imagen brilla en mis ojos,
llena mi alma y habita en mi corazón!
¡Tu recuerdo es más dulce para mi espíritu
que lo dulce de la miel en los labios;
y tus dientes, que sonríen en mis ensueños,
son más brillantes que la espada de Asrael!
¡Todo pasó cual una sombra,
vertiendo una llama devoradora en mi pecho!
Si alguna vez en sueños te acercas a mi lecho,
le encontrarás bañado con mi llanto!
(Las mil y una noches)

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Libros (I – II – III)

Salgari… Julio Verne…
¡Divinas aventuras en el mar
y en la jungla! […]
(Todo esto fue en el tiempo en que mis manos ávidas
abrían la ventana de un libro aventurero
para mostrarme, allá en la lontananza,
una isla poblada de pájaros exóticos…) […]
Ante vuestro conjuro pasa sobre mi mente
un tropel de paisajes de huida,
donde surgen, vestidas con una luz de ensueño,
pagodas indias, cúpulas jerosolimitanas
impenetrables selvas de África…
¡Y siento que mi alma vibra como una antena
al oir la gloriosa voz de las lejanías!
(Oscar Castro)

Creo que necesito unas 100 páginas como esta…:

I

libros

II

libros2

III

libros3

Recuerdo

La memoria es el proceso mediante el cual se codifica, almacena y recupera la información recibida por el cerebro, es decir, los recuerdos. En la mitología griega Mnemosina es la personificación de la memoria. Ella es una titánida, hija de Urano y de Gaia, madre a su vez de las nueve Musas.

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Edward Lamsom Henry, Recuerdos

¿Qué responderíamos si vinieran a darnos quejas de amor?
¿Qué haríamos si el amor nos dañara?
¡Si confiáramos a un intérprete que respondiese en nuestro nombre,
este intérprete no sabría traducir todas las quejas de un corazón enamorado!
¡Y si sufrimos con paciencia y en silencio la ausencia del amado,
pronto nos pondrá el dolor a las puertas de la muerte!
¡Oh dolor! ¡Para nosotros sólo hay penas y duelo: las lágrimas resbalan por las mejillas!
Y tú, querido ausente, que has huído de las miradas de mis ojos
cortando los lazos que te unían a mis entrañas.
Di, ¿conservas algún recuerdo de nuestro amor pasado,
una huella pequeña que dure a pesar del tiempo?
¿O has olvidado, con la ausencia, el amor que agotó mi espíritu
y me puso en tal estado de aniquilamiento y postración?
(Las mil y una noches)

karamissa-Ancient-memories

Karamissa, Recuerdos

Fue cuando estuvo de pie ante la misma puerta, con la orden requisitoria en el bolsillo, mientras su corazón palpitaba y en el interior de la vivienda el barón Pistolkors tocaba una gavota de Bach… ¿Qué se había hecho de aquellos sonidos? Habían sido barridos por el viento. Las habitaciones estaban ahora desiertas y ya no se oía respirar a nadie. En algún lugar del mercado de baratijas estaba el violín. En algún lugar cualquiera del patio de la cárcel habían enterrado el cadáver del antiguo chambelán, que se había despedido del mundo tocando la melodía melancólica y apasionada de «La furiosa». Se había despedido así de sus recuerdos.
(Leo Perutz, ¿Adónde vas, manzanita?)

recuerdos de amor Yarovaya Kseniya Alekseyevna

Kseniya Yarovaya, Recuerdos de amor

Yo fui de Céfalo; yo 
soy de Céfalo, y seré
de Céfalo, que esta fe
no murió cuando él murió.
Ella vive, y vive en mí
Céfalo, ni ha de tener
otro dueño a quien querer
alma que una vez rendí.
No soy yo de las mujeres
que piensan más de una vez,
y vos mismo sois jüez
en amorosos placeres.
Aquella que allí pasó,
pasa en la memoria en mí;
si a Céfalo dije sí,
diré a todo el mundo no.
(Lope de Vega, La bella Aurora)

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Frederick McCubbin, Recuerdos de otoño

Una hora sumida en estas reflexiones, en un sombrío día de noviembre, con una llovizna empañando los objetos que podían verse desde la ventana, fue suficiente para hacer más que bienvenido el sonido del coche de Lady Russell y, pese al deseo de irse, no pudo abandonar la Casa Grande, o decir adiós desde lejos a la quinta, con su oscura y poco atractiva terraza, o mirar a través de los empañados cristales las humildes casas de la villa, sin sentir pesadumbre en su corazón. Las escenas pasadas en Uppercross lo volvían precio-so. Tenía el recuerdo de muchos dolores, intensos una vez, pero acallados en ese momento y también algunos momentos de sentimientos más dulces, atisbos de amistad y de reconciliación, que nunca más volverían y que nunca dejarían de ser un precioso recuerdo. Todo esto dejaba tras de sí… todo, menos el recuerdo.
(Jane Austen, Persuasión)

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Vijay Belgave, Recuerdos

Mientras estaba sentado, inconsciente de que había empezado a estremecerse por el frío de la noche marciana, se puso el sol. Al cabo de un rato, se movió envarado y despabilándose vadeó hasta subir por la borda. Phobos reflejaba una luz tenue sobre los campos y las áridas tierras de la lejanía. La torre en ruinas era una sombra informe.
Bert permaneció mirando a la gran oscuridad donde había estado su hogar. Marte era una trampa que le mantenía vivo, pero no podía permitir que lo domase. No quería que le engatusasen para que disminuyese el rencor que tenía contra la providencia. Se debía a la Tierra, a las cosas de la Tierra y a su recuerdo. Hubiese sido mejor morir cuando las montañas y océanos de la Tierra se abrieron, convertirse en una mota más entre los millones que como recuerdo describían sus órbitas en la oscuridad. En aquel momento la existencia no era para vivirla sino una señal de protesta contra los designios del destino.
(John Wyndham, Tiempo para descansar)

recuerdos de otoño yuli yulevich klever

Yuli Yulevich Klever, Recuerdos de otoño

PRÓSPERO.- Llegó la hora. El instante
te manda abrir oídos. Obedece
y préstame atención. ¿Te acuerdas
de antes que viviéramos en esta cueva?
Creo que no, porque entonces no tenías
más de tres años.
MIRANDA.- Sí me acuerdo, padre.
PRÓSPERO.- ¿De qué? ¿De alguna otra casa o persona?
Dime una imagen cualquiera
que guarde tu recuerdo.
MIRANDA.- La veo muy lejana,
y más como un sueño que como un recuerdo
del que dé garantía mi memoria. ¿No tenía
yo a mi servicio cuatro o cinco damas?
PRÓSPERO.- Sí, Miranda, y más. Pero, ¿cómo es que eso
aún vive en tu mente? ¿Qué más ves
en el oscuro fondo y abismo del tiempo?
Si te acuerdas de antes de llegar aquí,
recordarás cómo llegaste.
(William Shakespeare, La Tempestad)

Memories George Henry Boughton

George Henry Boughton, Recuerdos

En las noches de luna suelo recordar la entonacion de la vieja sonata y recordar lo ido. Nada de aquello vive ya. La rubia extranjera es la mujer de un hombre grueso. ¡Nunca más, asistiremos a las citas sagradas! No te sera dado oir la tristeza de nuestra amiga buena.
Pero yo si. Yo te recuerdo en las noches de luna, yo te recuerdo lejos fde La buena madre, en una patria de malos extravíos.
Y cuando en las tardes, sobre mi mesa con flores y versos, veo aquella revista antigua donde yo escribia versos para la rubia extranjera, recuerdo tristemente la vieja sonata escandinava.
Medito y sueño. Y a medianoche me duermo recordándo las citas de los claros de luna: la rubia extranjera, la sonata y yo.. ., en aquella ventana donde habia un jarron lleno de lirios, donde el anciano músico tenia en su instrumento la sonata escandinava y las fantasias de su recordada patria del norte.
(Carlos Pezoa Véliz, La sonata escandinava)

Olvido

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Wilhelm Waldschneider, Lete

Olvidar es una acción involuntaria que consiste en dejar de recordar, o de guardar en la memoria, información adquirida.
En la mitología griega el Leteo es uno de los ríos del Hades, sus aguas, al ser bebidas, producían el olvido. Lete es la personificación del olvido y se le asocia con el río.

Por lo que yo le dije: «No recuerdo
que alguna vez de vos yo me alejase,
ni me remuerde nada la conciencia.»
«Si acordarte no puedes de esas cosas
acuérdate -repuso sonriente-
que hoy bebiste las aguas del Leteo;»
(Dante Alighieri, La Divina Comedia)

 

mary braem el olvido

Mary Braem, El olvido

Querría no desearos
y desear no quereros,
mas, si me aparto de veros,
tanto me pena dejaros
que me olvido de olvidaros.
Si os demando galardón
en pago de mis servicios,
dame vos por beneficios
pena, dolor y passión,
por más desconsolación.
Y no puedo desamaros
aunque me aparto de veros,
que si pienso en no quereros
tanto me pena dejaros
que me olvido de olvidaros.
(Juan del Encina)

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Maynard Dixon, El hombre olvidado

¡Oh tú, que estás sepultado
en el sueño del olvido,
si para tu bien dormido,
para tu mal desvelado!
Deja el letargo pesado,
despierta un poco, y advierte
que no es bien que desa suerte
duerma, y haga lo que hace
quien está desde que nace
en los brazos de la muerte.
(Pedro Calderón de la Barca)

 

 

sadak en busca de las aguas del olvido john martin

John Martin, Sadak en busca de las aguas del olvido

Pasé los golfos de un sufrir perdido,
y piélagos de ofensas he surcado,
de enemigos impulsos agitado,
de poderosas olas impedido.
Hoy, pues, menos quejoso que advertido,
de esperanza las velas he animado,
y debo a mi noticia haber tomado
en mar de sinrazón puerto de olvido,
donde ya en dar benéficos alientos
a la violenta fuerza me libraron
del tiempo airado y de contrarios vientos.
Ya engañosas sirenas me dejaron
porque la falsa voz de sus acentos
mis diamantes oídos no escucharon.
(Juan de Tassis, conde de Villamediana)

.

.

El río del olvido jola mroszczyk

Jola Mroszczayk, El rio del olvido

Y allá en la montaña obscura,
¿quién era?, llorando pienso:
¡Algún pobre diablo anónimo .
que vino un dia de lejos,
alguno que amó los campos,
que amó el sol, que amó el sendero
por donde se va la vida,
por donde él, pobre labriego,
halló una tarde el olvido,
enfermo, cansado, viejo!
(Carlos Pezoa Véliz)

 

 

la puerta del olvido

La puerta del olvido, Acuarela

 

 

.

El corazón al fin muere; 
No es bien que moréis en él,
Que aunque os ha de ser fiel.
Serlo ha en tanto que viviere.

Sola el alma es la que quiere
Y la que puede hospedaros,
Para jamás olvidaros.

Téngaos el alma, señora,
Que es su fin el interés,
El de los agravios es
El corazón que os adora.

Llora el triste, mas no llora,
Porque al fin es mejoraros,
Para jamás olvidaros.
(Baltasar del Alcázar)

 

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Eugen Bracht, La costa del olvido

Pues no eres tú muy liviana,
aunque eres libre mujer.
Eso te ha de dar aviso
de que, sin causa, no vengo.
¿Es amor?¡Tan de improviso!
Pero yo ¿cuándo lo tengo,
aunque me adore Narciso?…
Desde el primero que amé
y que a olvidar me enseñó,
tan diestra en no amar quedé
que de uno que me burló
en los demás me vengué.
(Lope de Vega)

otra ronda de olvido limor sadot

Limor Sadot, Otra ronda de olvido

¡Me encerraron en fortificadas torres 
que alzaron sobre montañas entre los abismos marinos!
¿Es que con ello quisieron que olvidara?
¡Pues desde entonces creció más aún mi amor!
¿Cómo podré olvidar?
¿No se debe todo lo que sufro
a una sola mirada al rostro del amado?
¡Entre penas se deslizan mis días,
y me paso la noche asaltada por tristes pensamientos!
¡Pero aunque no tengo la presencia amada,
me queda su recuerdo para consolarme en la soledad!
(Las mil y una noches)

Mujeres de nieve

Yuki-onna (la mujer de nieve) es un ser perteneciente al folklore japonés. Algunas leyendas la asocian al invierno y a las tempestades de nieve. Se la representa como una mujer hermosa con largos cabellos negros y labios azules, su piel puede ser blanca o semitransparente. Flota sobre la nieve sin dejar huellas y puede transformarse en una nube, en niebla o en nieve.yuki_onna_by_dreamfollower-d60p4hx

Ha bajado la nieve, divina criatura,
el valle a conocer.
Ha bajado la nieve, mejor que las estrellas.
¡Mirémosla caer!
(Gabriela Mistral)

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Snedronningen (La reina de la nieve) es un personaje de cuento de Hans Christian Andersen. Es la reina de los copos de nieve y viaja alrededor del mundo con la nieve. Su palacio y sus jardines están en las tierras del permafrost, en Spitsbergen.

Como la nieve cae aquí,
nieva también dentro de mí.
(Verlaine con nieve, ¿no es así?)
De ti me acuerdo —ya sin ti.
(Nicolás Guillén)

snegurochka

 

Snegurochka (La doncella de nieve) es un personaje de cuentos de hadas rusos. Al parecer no tiene raices profundas en el folklore ruso, aparece recién en el siglo XIX y fue popularizada por el escritor Alexander Afanasiev. Snegurochka es una figura importante en la celabración de la Navidad y el Año Nuevo en Rusia.

Cae
Nieve con gusto a universo
Cae
Nieve que huele a mar
Cae
Nieve perfecta de los violines
Cae
La nieve sobre las mariposas
(Vicente Huidobro)

 

skadi

 

Skadi es la diosa del Invierno (además de la justicia y la justa venganza) en la mitología nórdica, está casada con Njord, dios del mar. Se la representa tanto con los pies desnudos como sobre skies.

Yo creo en tus palabras de consuelo;
¡Oh! jura, amada mía, jura siempre;
Yo me juzgo dichoso al reclinarme
Sobre tu seno de animada nieve;
(Heinrich Heine)

The Ice Maiden1915 Edmund Dulac

 

Lisjomfruen (La doncella de hielo) es otro personaje de Hans Christian Andersen. Al parecer está basado en un personaje de cuentos populares bávaros.

Lo blanco está sobre lo verde,
y canta.
Nieve que es fina quiere
ser alta.
(Jorge Guillén)

 

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Jadis (La Bruja Blanca) de las Crónicas de Narnia. Este personaje contiene elementos de La Reina de las Nieves de Andersen. Aunque no es una reina del invierno propiamente tal, sus poderes le permiten lanzar sobre Narnia un invierno eterno.

 

Diciembre… montones de nieve fuera…
Y yo recuerdo a usted y su voz.
Recuerdo, mirando la plateada nieve,
Sus hombros, estremeciéndose.
(Andrei Bely)

Khione

 

Khione es la ninfa de la nieve en la mitología griega. Es hija de Boreas (dios del invierno) y de Oritía. Tuvo una relación con Poseidón de la que nació su hijo Eumolpo.

La ciudad duerme en la bruma,
la hoz plateada aparece,
la nieve cubre con estrellas
tu cuello.
(Marina Tsvetáieva)

San Basilio

fiodor alexeyev 1800

Fiodor Alekseyev, San Basilio en 1800

Construída entre 1555 y 1561, y consagrada el 12 de julio de 1561, la Basílica de San Basilio el Bienventurado (conocido también como Basilio el loco) es una iglesia que se encuentra en la Plaza Roja de Moscú.
El edificio original contiene ocho iglesias rodeando una novena, la Iglesia de la Intercesión. Una décima iglesia fue construída en 1588 sobre la tumba de Basilio.

 

 

catedral en 1900

San Basilio en 1900

La forma del edificio es la de la llama de una hoguera elevándose al cielo y es absolutamente original. En los siglos XVI y XVII se le percibía como un símbolo de la Ciudad Celestial.
En un principio la basílica era de color blanco, pero en el siglo XVII los gustos cambiaron hacia los colores brillantes, los que fueron utilizados entre los siglos XVII y XIX.

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Natalia Eremeyeva Duarte, San Basilio

El Estado Soviético confiscó la iglesia y la convirtió en parte del Museo Histórico del Estado
en 1928 y hoy en día es propiedad de la Federación Rusa. La basílica no forma parte del Kremlin pero forma parte del conjunto de la Plaza Roja.

Durante la ocupación francesa de Moscú en 1812, la basílica se libró del incendio, pero no del saqueo. En interior fue restaurado en 1813 y el exterior en 1816. Tuvo restauraciones a finales del siglo XIX y durante la primera mitad del siglo XX corrió el riesgo de ser demolida, pero pudo conservarse porque los planificadores cambiaron de opinión y decidieron que el edificio debía conservarse.

El edificio de la basílica todavía es parcialmente un museo, pero desde 1991 es usada ocasionalmente para realizar servicios religiosos, como el del 12 de julio, celebrado por el Patriarca de Moscú y de Todas las Rusias.

La basílica de San Basilio se convirtió en algún momento en una metonimia visual de Rusia, una magnífica, en todo caso.

Basilio esquema

Caminos

ignasi mallol

Ignasi Mallol

¡Oh rústico feliz! Sigue el camino
conduciendo tu carro a la leñera;
esos nervios del bosque donde el trino
más de una vez a desgranarse vino,
llevan mi sueño a la chispeante hoguera.. .
Tu del hombre feliz la imagen eres,
tu cuya fuerza a la labranza uncida
te hace vivir sin penas ni placeres,
arrastrando la carga de la vida
entre los cantos de tu amor a Ceres.
¡Tú no vienes al bosque a hablar de amores
con la alegre y coqueta Poesia,
ni te amargan los besos seductores
de esa florista que nos da sus flores
escondiendo el puñal de la ironia!
¡Canta! ¡Canta feliz, buen carretero,
frente a tus bueyes mustios y cansados!
¡Llevas en tu carreta el limonero
que nos daba en las tardes de febrero
la sombra de sus ganchos inclinados!
(Carlos Pezoa Véliz)

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Karen Winters

Un cigarro vacío
A lo largo del camino
He deshojado mis dedos
Y jamás mirar atrás
Mi cabellera
Y el humo de esta pipa
Aquella luz me conducía
Todos los pájaros sin alas
En mis hombros cantaron
Pero mi corazón fatigado
Murió en el último nido
Llueve sobre el camino
Y voy buscando el sitio
donde mis lágrimas han caído
(Vicente Huidobro)

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Steve Langenecker

“¿Recuerdas, amada mía?
¿recuerdas esa mañana
cuando juntos recorrimos
la alameda solitaria?
con el rumor de las hojas
que el viento arremolinaba,
dulcemente confundíanse
tus amorosas palabras”
o bien como motivo central del poema:
“por el camino interminable
la pesada carreta fue alejándose…
sobre los campos de maduro trigo
flameaba el sol alegremente, y era
como fiesta de luz el áureo brillo
de las fecundas sementeras.
lejos, gemían tristemente los chirridos
de la carreta en marcha…”
pero, indudablemente, sus versos más logrados son los de amor:
“me sabes tuyo, te recuerdo mía.
somos el hombre y la mujer.
conscientes de ser nuestros nos miramos
en el sereno atardecer.
son del color del agua tus pupilas
del color del agua del mar.
desnuda, en ella se sumerge mi alma,
con ser de amor y eternidad”.
(Manuel Magallanes Moure)

remigio paisaje con camino al pueblo

Remigio Megías García

Estoy en la orilla
de un sendero abrupto.
Miro la serpiente de la carretera
que en cada montaña da vueltas a un nudo;
y entonces comprendo que el camino es largo,
que el terreno es brusco,
que la cuesta es ardua,
que el paisaje mustio…
¡Señor!, ya me canso de viajar, ya siento
nostalgia, ya ansío descansar muy junto
de los míos… Todos rodearán mi asiento
para que diga mis penas y triunfos;
y yo, a la manera del que recorriera
un álbum de cromos, contaré con gusto
las mil y una noches de mis aventuras
y acabaré con esta frase de infortunio:
-¡He vivido poco! ¡Me he cansado mucho!
(José Santos Chocano)

leonid afremov camino misterioso

Leonid Afremov

No te salves 
No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
(Mario Benedetti)

¡Madre misteriosa de todos los génesis, madre
portentosa, muda y fiel de las almas excelsas;
nido inmensurable de todos los soles y mundos;
piélago en que tiemblan los fiats de todas las causas!
¡Oh camino enorme que llevas derecho al enigma;
reino de los tristes, regazo de nuestra esperanza;
taciturno amparo de males de amor sin remedio;
madrina enlutada de bellas adivinaciones;
ámbito en que vuelan las alas de azur de los sueños:
sean mis pupilas espejo que copie tus orbes;
sea tu silencio sutil comunión de mi vida;
sean tus arcanos divino aguijón de mi mente;
sea tu remota verdad, tras la tumba, mi herencia!
Amado Nervo

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John Wyndham

John Wyndham (10 de julio de 1903 – 11 de marzo de 1969) fue un escritor inglés de ciencia ficción. Escribió también bajo los seudónimos de John Beynon y Lucas Parkes. Varias de sus obras pertenecen al género post-apocalítico.
En sus primeros años como escritor, entre 1925 y 1931, publicó bajo el nombre de John Beynon algunos cuentos de detectives y de ciencia ficción, pero fue en 1951 cuando escribió con el nombre de John Wyndham, la novela El día de los trífidos, la que tuvo un éxito inmediato y lo estableció como escritor de ciencia ficción.
Después escribió otras seis novelas: Kraken acecha, La Crisálidas, Los cuclillos de Midwich, The Outward Urge, Dificultades con los líquenes y Choky. Algunos de sus cuentos se encuentran en el libro Semillas del tiempo

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Escena de El día de los trífidos

Su fama como escritor de ciencia ficción se sustenta principalmente en cuatro de sus novelas: El día de los trífidos, Kraken acecha, La Crisálidas y Los cuclillos de Midwich.
Han sido llevados a la pantalla El día de los trífidos, Los cuclillos de Midwich y Chocky. A series de televisión se adaptaron algunos cuentos como: Tiempo para descansar y Una marciana tonta.

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Cuando un día que usted sabe que es miércoles comienza como si fuese domingo, algo anda muy mal en alguna parte.
Lo sentí tan pronto como desperté. Y sin embargo, cuando se me aclaró un poco la mente, comencé a dudar. Al fin y al cabo, era muy posible que fuese yo el que estaba equivocado, y no algún otro. Seguí esperando, acicateado por la duda. Pero pronto tuve mi primera prueba objetiva: me pareció oír que un reloj distante daba las ocho. Escuché con atención y desconfianza. Pronto otro reloj comenzó a emitir unas notas altas y perentorias. Con gran tranquilidad dio ocho indiscutibles campanadas. Entonces supe que pasaba algo raro.
Sólo por accidente no asistí al fin del mundo; bueno, el mundo que había conocido durante treinta años. A casi todos los sobrevivientes les pasó lo mismo.
(El día de los Trífidos)

 

 

Yo soy un testigo digno de crédito; usted es kraken-acecha-john-wyndhamun testigo digno de crédito; prácticamente, todos los hijos de Dios somos, según estimación propia, testigos dignos de crédito…, lo cual da lugar a que, de un mismo asunto, se tengan versiones e ideas muy diferentes. Casi las únicas personas que yo conozco que estaban completamente de acuerdo en todos los puntos sobre lo que vieron la noche del 15 de julio eran Phyllis y yo. Pero, como daba la casualidad de que Phyllis era mi esposa, la gente decía -a espaldas nuestras, naturalmente- que yo la había «convencido a pesar suyo», idea que sólo podía ocurrírsele al que no conociera a Phyllis.
La hora era las once y cuarto de la noche; el lugar, latitud treinta y cinco, unos veinticuatro grados al oeste de Greenwich; el barco, el Guinevere; la ocasión, nuestra luna de miel. Sobre estos datos no existe discusión posible. El crucero nos había llevado a Madeira, las Canarias, las islas de Cabo Verde, y había vuelto hacia el norte para enseñarnos las Azores en nuestro viaje de regreso a casa. Nosotros, Phyllis y yo, paseábamos por cubierta, tomando el aire. Del salón llegaban hasta nosotros la música y el jaleo del baile, y el crooner aullaba por alguien. El mar se extendía ante nosotros como una llanura plateada a la luz de la luna. El barco navegaba tan suavemente como si lo hiciera por un río. Nosotros contemplábamos en silencio la inmensidad del mar y del cielo.
(Kraken Acecha)

Cuando Duncan Weaver compró a Lellie… No, plantearlo de este modo podría resultar dumbinconveniente. Cuando Duncan Weaver pagó a los padres de Lellie mil libras como compensación por la pérdida de los servicios de la muchacha, había pensado pagar seiscientas, o, en caso absolutamente necesario, setecientas libras.
En Port Clarke, todas las personas a las cuales había consultado le aseguraron que no tendría que pagar más de seiscientas libras. Pero la cosa no resultó tan sencilla como parecían creer en Port Clarke. Las tres primeras familias marcianas con las que había establecido contacto no se mostraron dispuestas a vender a sus hijas a ningún precio; la siguiente, pidió 1.500 libras y no rebajó ni un céntimo; los padres de Lellie empezaron pidiendo también 1.500 libras, pero acabaron por rebajar la cifra a 1.000, cuando vieron que Duncan no estaba dispuesto a dejarse engañar.
(Una marciana tonta)

semillasEl panorama no era gran cosa. Para ojos que habían visto los paisajes terrestres, no era más que una parte cualquiera del escenario corriente de Marte. Hacia el frente y a la izquierda, las lisas aguas con su sedosa superficie, se extendían hasta el horizonte. A una milla o más hacia la derecha, se percibía la baja costa de arenas rojizoamarillentas de las que sobresalían matojos de plantas semejantes a los juncos o grupos de arbustos escuálidos. En la lejanía se divisaban las blancas coronas de las montañas purpúreas.
Bert dejaba que el bote le fuera llevando bajo el suave calor del mediodía. Tras él, la estela se iba extendiendo en blandas ondulaciones que pronto se aquietaban. Más atrás, el inmenso silencio se cerraba de nuevo y no quedaba nada que indicase que él había pasado por allí. En el transcurso de su lento viaje de varios centenares de millas el paisaje apenas había cambiado.
(Tiempo para descansar)

Cuando yo era muy pequeño, soñaba a veces con una ciudad, cosa algo extraña por cuanto eso
sucedía sin saber yo siquiera lo que era una ciudad. Pero aquella ciudad, apiñada en la curvatura de una gran bahía azul, me venía una y otra vez a la mente. Podía ver sus calles y los edificios que las enmarcaban, la parte que daba al mar, e inclusive los barcos anclados en el puerto; sin embargo, despierto, yo nunca había visto el mar o algún barco. . .

Y los edificios eran muy distintos a los que yo conocía. El tráfico de las calles era raro, pues los las-crisalidas-john-wyndham edhasacarruajes corrían sin caballos que los arrastraran; y en ocasiones había cosas en el cielo, como brillantes en forma de peces que desde luego no eran pájaros.
La mayor parte del tiempo veía este maravilloso lugar a la luz del día, pero a veces era por la noche cuando las luces, semejantes a hileras de relucientes gusanos, discurrían a lo largo de la costa, y unos cuantos de ellos parecían ser chispas esparcidas por el agua o el aire.
Se trataba de un sitio bonito y fascinante, y en una oportunidad, cuando aún seguía siendo demasiado joven para saber más, pregunté a Mary, mi hermana mayor, dónde podría encontrarse esta hermosa ciudad.
Ella meneó la cabeza y me contestó que no existía tal lugar, al menos entonces. Quizás, me sugirió, yo estuviera soñando con algo que había existido muchísimo tiempo antes. Los sueños eran sensaciones muy divertidas, y no tenían explicación razonable; así que era probable que yo estuviera viendo un poco del mundo de otra época, es decir, el maravilloso mundo en el que había vivido el Viejo Pueblo antes de que Dios enviase la tribulación.
(Las Crisálidas)

Real Policía Montada del Canadá

rj marrion

R.J. Marrion, Jinete de la Policía Montada del Noroeste

La Royal Canadian Mounted Police (en francés Gendarmerie Royale du Canada) es una fuerza de policía nacional y federal canadiense, conocida popularmente como la Montada.
Fue formada en 1920 con la fusión de la Royal North-West Mounted Police (de 1873) con la Dominion Police (de 1868). Gran parte de la organización y los símbolos usados actualmente datan de los años de la North-West Mounted, incluidos su herencia paramilitar, su uniforme rojo y su leyenda como fuerza fronteriza. Esta fuerza fue creada cuando el Dominio del Canadá compró el territorio a la Compañía de la Bahía de Hudson y se hizo necesaria la creación de una fuerza montada para mantener la ley y el orden en ese territorio todavía indómito.
En un comienzo la unidad se llamaría North West Moiunted Rifles, pero la presencia de una fuerza armada en la frontera preocupó a los EE.UU. por lo que el nombre fue cambiado a North-West Mounted Police, quitándole su connotación militar.
En la cultura popular la Policía Montada tiene un aura romántica, pero la verdad es que tiene su lado poco glamoroso puesto que, al ser responsable de la seguridad del Canadá, también tuvo una labor antisubversiva, considerando peligrosos los movimientos como el Partido Comunista del Canadá, la comunidad china y los grupos nacionalistas ucranianos, por ejemplo. También actuó fuertemente en la trágica represión del Motín de Regina.

kingPero en la cultura popular ha prevalecido la aureola romántica, de la policía que mantenía el orden en la frontera, llevando la ley tanto a los nacientes poblados creados por la creciente expansión, como al territorio indio. Han contribuído a la imagen de la Montada tanto el cine como los comics, mostrándolos como estoicos, corteses, incorruptible y determinados, bajo su lema de “Maintiens le droit” (Defendiendo la ley) y el adagio “Siempre captura a su hombre”.

Son ejemplos en la cultura popular la novela de Ralph Connor El cabo Cameron de la North -West Mounted Police, las series de radio y televisión del Sargento Preston del Yukon y las tiras cómicas de King de la Policía Montada de la King Features Syndicate.

saskatchewan

 

El hombre, aún en silencio, se escabulló de la habitación. Una autoridad irresistible parecía provenir de las palabras que lo enviaron, y con razón, porque detrás de esa palabra estaba todo el peso del poderoso Imperio Británico. Fue la primera experiencia de Cameron con la Policía Mintada del Noroeste, el famoso cuerpo de jinetes de la frontera que, durante más de un cuarto de siglo, había cabalgado por los territorios del alejado territorio del noroeste, manteniendo intacta la Paz Británica en esos días tumultuosos de los pioneros. A la North West Mounted Police y su misión pionera se debe que Canadá nunca tuvo dentro de sus límites lo que se conoce como el Salvaje Oeste.
(Ralph Connor, El Cabo Cameron de la Policía Montada del Noroeste)

preston

 

Un día, un hombre delgado, joven y atlético, se alistó en Regina para el servicio en la Policía Montada del Noroeste. Al cabo de seis meses había conseguido destacarse en el servicio en el extremo norte, donde la caza del hombre era el emocionante juego de uno contra uno en un mundo vacío y silencioso. Y a nadie, ni siquiera a la muchacha de la carta perfumada de jacinto, se le hubiera ocurrido que el hombre que estaba en la lista oficialmente como “Soldado Phil Steele, de la N.W.M.P.,” era Philip Steele, millonario y aventurero caballero.
(James Oliver Curwood, Philip Steele de la Policía Montada del Noroeste)

 

“Pero, ¿cómo se gana la vida?”mountie
Bethune se encogió de hombros. “¿Quién puede decirlo? Yo sé con certeza que él nunca ha ganado un centavo en su supuesta prospección. Es cierto que se da una vuelta durante un par de meses en la primavera y el otoño, pero el trabajo de cuatro meses a cuarenta dólares mensuales apenas será suficiente para las necesidades anuales de un hombre “. Inconscientemente bajó la voz, y continuó: “Varios ganaderos se han quejado de perder caballos y sólo unos pocos días atrás, cerca de la línea, mi buen amigo el cabo Downey, de la Montada, me dijo que un número de caballos americanos, con las marcas hábilmente manipuladas, habían estado apareciendo en Canadá. Es una fea sospecha, y yo estoy haciendo ninguna acusación abierta, pero uno puede hacerse algunas preguntas”.
(James B. Hendriyx, La Muchacha de Oro)

North_West_Mounted_Police_Poster

 

En 1885, resentidos y confundidos, los mestizos, bajo la dirección de Louis Riel, se rebelaron contra el avance de una ley no deseada.
En esa hora, un puñado de duros jinetes con casacas rojas, la Policía Montada del Noroeste, se interpuso entre el destino de Canadá y la rebelión que se estaba encendiendo a lo largo de la frontera con los Estados Unidos.
(La Policía Montada del Canadá – Película de Cecil B. De Mille, 1940)

Robert A. Heinlein

Robert Anson Heinlein (7 de julio de 1907 – 8 de mayo de 1988) fue un escritor heinlein_torcoverestadounidense de ciencia ficción, influyente y controvertido a la vez.
Es considerado uno de los “Tres Grandes” de la ciencia ficción junto a Isaac Asimov y Arthur C. Clarke.

En 1949 se empezaron a oír los primeros rumores que consideraban a Heinlein, Clarke y Asimov como “los Tres Grandes”. Esto se mantuvo durante unos cuarenta años, porque todos seguimos vivos durante décadas y seguimos cultivando el mismo género. Al final, los tres pedíamos grandes anticipos y colocábamos nuestros libros en las listas de éxitos. (Isaac Asimov, Memorias)

Robert Heinlein publicó 32 novelas, 59 cuantos y 16 colecciones de cuentos durante su vida. De sus obras se hicieron cuatro películas, dos series de televisión y varios programas de radio. Ganó cuatro veces el Premio Hugo, con Forastero en tierra extraña, La luna es una cruel amante, Tropas del espacio y Estrella doble.

forastero_tierra_extranaValentine Michael Smith fue tan real como los impuestos, pero de una estirpe distinta.
Los miembros de la primera expedición terrestre al planeta Marte fueron seleccionados a partir de la teoría de que el mayor peligro para el hombre en el espacio es el propio
hombre. En aquella época, sólo ocho años terrestres después de la fundación de la primera colonia humana en la Luna, cualquier viaje interplanetario tripulado tenía que
hacerse necesariamente a través de tediosas órbitas en caída libre: de la Tierra a Marte significaba doscientos cincuenta y ocho días, lo mismo para el regreso, más cuatrocientos cincuenta y cinco días esperando en Marte mientras los planetas se arrastraban lentamente en sus eclípticas hasta volver a situarse en las posiciones relativas adecuadas que permitirían trazar la órbita de doble tangente… Un total de casi tres años terrestres.
Además de esa tediosa longitud, el viaje era muy arriesgado. Sólo repostando en una estación espacial, luego volviendo casi de regreso a la atmósfera de la Tierra, podría ese primitivo ataúd volante, la Envoy, realizar el viaje. Una vez en Marte, le sería posible volver… si no se había estrellado al llegar, si encontraba agua para llenar sus tanques de masa reactiva, si se encontraba alguna clase de comida en Marte, si otras mil cosas no
salían mal.
(Forastero en tierra extraña)

doublest

Si hace su aparición un hombre vestido como un palurdo y con aires de ser el amo del  lugar, no cabe la menor duda de que nos hallamos ante un piloto espacial. Se trata de una deducción lógica. Su profesión hace que se sienta el rey de la Creación; para él, poner los pies en tierra significa codearse con patanes. Y por lo que respecta a su forma de vestirse, tan falta de elegancia, no es de extrañar que un hombre que va de uniforme la mayor parte del tiempo y que está más habituado a vivir en el espacio abierto que en la civilización, ignore todo lo referente a la moda masculina. Obviamente, constituye una presa fácil para los mal llamados “sastres”, que invaden todos los espaciopuertos vendiendo “trajes para tierra”. Al momento me di cuenta de que el individuo alto y corpulento que acababa de efectuar su entrada había sido vestido por Omar, el fabricante de tiendas de campaña. No cabía error posible: hombreras acolchadas y demasiado grandes, pantalones tan cortos que al sentarse dejaban al descubierto buena parte de sus velludos muslos, y una camisa arrugada que le hubiera sentado mucho mejor a una vaca.
No obstante, me guardé mis opiniones y con el último medio imperial que me quedaba le invité a un trago, pensando que hacía una buena inversión, ya que los pilotos espaciales tienen fama de no ser precisamente avaros con su dinero.
(Estrella doble)

Robert A Heinlein_Citizen of the Galaxy_DELREY_DKS 2—Lote noventa y siete —anunció el subastador— Un muchacho.
El muchacho estaba atontado, y medio mareado por la sensación de tierra firme bajo sus pies. La nave de esclavos había venido desde más allá de cuarenta años luz; en sus bodegas llevaba el olor de todas las naves de esclavos, el hedor de cuerpos apretujados y sin lavar, de miedo y vómito, y penas atávicas. Y no obstante, en aquella nave el muchacho había sido alguien, un miembro identificable de un grupo, con derecho a su comida cotidiana, con su derecho a pelear para comer en paz. Incluso había tenido amigos.
Y ahora volvía a ser nada y nadie, otra vez a punto de ser vendido.
Acababa de ser rematado un lote, dos muchachas rubias parecidas, que se decían ser gemelas; la puja había sido animada y el precio alto. El subastador se volvió con una sonrisa de satisfacción y señaló al muchacho:
—Lote noventa y siete. Hacedlo subir.
Hicieron subir al muchacho, a golpes y empujones, hasta la tarima, y allí se quedó en pie, rígido, mientras sus asustados ojos miraban en derredor, haciéndose cargo de lo que no habían podido ver desde el corralillo. El mercado de esclavos se encuentra en la parte del puerto espacial de la famosa Plaza de la Libertad, frente a la colina coronada por el aún más famoso Presidium del Sargon, capitolio de los Nueve Mundos. El muchacho no lo reconoció; ni siquiera sabía en qué planeta se encontraba. Y miró a la muchedumbre.
(Ciudadano de la galaxia)

luna cruel amante

Veo en el Lunaya Pravda que el Consejo de Luna City ha pasado en primera lectura un proyecto de  ley para inspeccionar, autorizar –y cargar de impuestos– a los vendedores de alimentos que operen dentro de la presión municipal. Veo también que esta noche se celebrará una reunión de masas para organizar unas charlas sobre «Los Hijos de la Revolución». Mi viejo me enseñó dos cosas: «Ocúpate de tus propios asuntos», y «Corta siempre la baraja». La política nunca me ha tentado. Pero el lunes 13 de mayo de 2075 me encontraba en la sala de computadoras del Complejo de la Autoridad Lunar, visitando al computador jefe Mike, mientras otras máquinas susurraban entre ellas. Mike no era el nombre oficial; se lo había’ puesto yo recordando a Mycroft Holmes, protagonista de una novela escrita por el doctor Watson antes de fundar la IBM. Aquel personaje se limitaba a sentarse y pensar… y eso es lo que hacía Mike. Mike era un pensador puro, la computadora más lista que jamás he conocido.
No la más rápida. En los Laboratorios Bell de Buenos Aires, en Tierra, tienen una computadora diez veces más pequeña capaz de contestar casi antes de que se le formule la pre-gunta. Pero, ¿qué importa obtener la respuesta en una millonésima de segundo, en vez de una milésima, con tal de que sea correcta?
(La luna es una cruel amante)

Galaxy_195109¿Estaban realmente dotados de inteligencia? De una inteligencia propia, se entiende. Lo ignoro. Y tampoco sé si alguna vez conseguiremos averiguarlo.
Lo que sí puedo decir es que, si no eran inteligentes, confío en no llegar a ver el día en que debamos luchar contra seres parecidos a ellos, que sean inteligentes. Sé de antemano quién perdería: yo, ustedes… En una palabra, esos a los que se denomina «humanos».
Por lo que a mí respecta, la aventura comenzó —demasiado pronto para mi gusto— la mañana del 12 de julio de 2007. Mi teléfono empezó a vibrar hasta levantarme la piel del cráneo. Hay que decir que los teléfonos que se utilizan en la Sección no pertenecen a un modelo corriente: el audioemisor está insertado quirúrgicamente debajo de la piel, detrás de la oreja izquierda, y los huesos actúan de conductores. Me palpé maquinalmente antes de acordarme de que lo que buscaba se había quedado en mi chaqueta, al otro extremo de la habitación.
—Ya voy… —gruñí—. Ya lo he oído. No hace falta armar tanto escándalo.
—Llamada urgente —dijo una voz en mi oído—. ¡Acuda inmediatamente a informar!
Le dije sin reparos lo que podía hacer con su llamada urgente.
—El Jefe está esperando —insistió la voz.
Eso cambiaba el aspecto de la cuestión.
—¡Ya voy! —dije, incorporándome con tal brusquedad que noté un tirón detrás de los ojos.
(Amos de las marionetas)