La primavera

primavera john william waterhouse

John William Waterhouse, Primavera

 

 

 

 

 

Con la primavera
Viene la canción,
La tristeza dulce
Y el galante amor.
José Martí)

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Roman Fedosenko, Primavera desde la ventana del Café

 

 

 

 

 

 

 

 

La primavera besaba
suavemente la arboleda,
y el verde nuevo brotaba
como una verde humareda.
(Antonio Machado)

 

 

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Carol Morrison, Sauce en primavera

 

 

 

El alegre aire que apenas vibra
es un juguete dorado
para las avispas,
y la arena debajo
del tembloroso sauce 
está empapada en agua de primavera.
(Svetlana Kekova)

 

 

 

 

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Tatsuya Ishiodori, Ciruelo bajo la luna

 

 

 

 

El escenario de la primavera
está casi preparado:
La luna
y las flores del ciruelo.
(Basho)

 

 

 

 

 

 

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Vladimir Volegov, Llegó la primavera

Amor que vida pones en mi muerte
como una milagrosa primavera
ido ya te creí, porque la espera,
amor, desesperaba de tenerte.
(Manuel Magallanes Moure)

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Sydney Percy Kendrick, Primavera

 

 

 

 

 

Nada más cimbrador que tu cadera,
rebelde a la presión del atavio.. .
Hay en tu sangre perdurable estio
y en tus labios eterna primavera.
(Carlos Pezoa Veliz)

 

 

 

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Winslow Homer, El regreso de la primavera

 

 

 

 

¡Ay! No puedo decirte,
aunque quisiera,
el secreto de la primavera.
(Federico García Lorca)

 

 

 

 

 

vladimir zhdanov

Vladimir Zhdanov, Primavera

Y entonces los árboles echan lujo de brotes
y opulencia de hojas verdiclaras,
como es de moda entre los árboles jovenes
por el tiempo de la primavera.
(Carlos Pezoa Veliz)

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Arthur Rackham

Arthur Rackham (19 de septiembre de 1867 – 6 de septiembre de 1939) fue un ilustrador de libros inglés.
Comenzó su carrera en el Westminster Budget como reportero e ilustrador en 1892. El primer libro que ilustró fue To the Other Side de Thomas Rhodes, pero su primer encargo serio fue para The Dolly Dialogues de Anthony Hope.
Al cambiar el siglo, Rackham ya tenía se había ganado su reputación con sus ilustraciones de libros como The Ingoldsby Legends, Los viajes de Gulliver y Cuentos de los Hermanos Grimm.
La lista de sus trabajos es muy larga, incluyendo libros como El anillo del Nibelungo (Wagner), Sigfrido (Wagner), Fábulas (Esopo), Cuento de Navidad (Dickens), Cenicienta (Perrault), La Tempestad (Shakespeare) y El viento entre los sauces (Grahame).
Su técnica se basaba principalmente en el dibujo con pluma y tinta, desarrollando después el uso de la acuarela. También trabajó, en la época posterior a la Primera Guerra Mundial, con la silueta.

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–Tendrías que avergonzarte de ti misma por preguntar cosas tan evidentes –añadió el Grifo.
Y el Grifo y la Falsa Tortuga permanecieron sentados en silencio, mirando a la pobre Alicia, que hubiera querido que se la tragara la tierra. Por fin el Grifo le dijo a la Falsa Tortuga:
–Sigue con tu historia, querida. ¡No vamos a pasarnos el día en esto!
Y la Falsa Tortuga siguió con estas palabras:
–Sí, íbamos a la escuela del mar, aunque tú no lo creas…
–¡Yo nunca dije que no lo creyera! –la interrumpió Alicia.
–Sí lo hiciste –dijo la Falsa Tortuga. –¡Guarda silencio! –añadió el Grifo, antes de que Alicia pudiera volver a hablar.
(Lewis Carroll, Alicia en el país de las maravillas)

rackham gulliver

 

 

Su Majestad la reina y quienes la servían quedaron por demás encantadas de mi comportamiento. Yo me arrodillé y solicité el honor de besar su imperial pie; pero aquella benévola princesa me alargó su dedo pequeño -luego que me hubieron subido a la mesa-, que yo ceñí con ambos brazos y cuya punta llevé a mis labios con el mayor respeto.
(Jonathan Swift, Los viajes de Gulliver)

 

 

 

rackham oro del rin

Los dioses quedan sobrecogidos; Wotan lamenta el sentido trágico que parece tener su destino y con melancolía resuelve entregar el anillo.
-¡Con los dioses, Freia, diosa de la juventud y de la alegría! Tomad el anillo y devolvednos a la doncella. Y tú, Freia, haz que retorne la frescura y la lozanía en el rostro de los dioses y en los frutos de nuestro jardín.
Los dioses resplandecen de gozo y el brillo de su sonrisa reaparece; colman de caricias a la diosa. El día se pone radiante, despejado de brumas y nieblas, En lo alto, el alcázar de los dioses se recorta nítido en el cielo puro. El divino reino de las divinidades germánicas brilla con renovada lumbre y las hojas del viejo fresno que sostiene al mundo reverdecen.
(Richard Wagner, El anillo del Nibelungo)

rackham the-quack-frog

 

La rana que decía ser médico y la zorra.
Gritaba un día una rana desde su pantano a los demás animales:
¡Soy médico y conozco muy bien todos los males!
La oyó una zorra y le reclamó:
–¿Cómo te atreves a anunciar que puedes ayudar a los demás, cuando tú misma cojeas y no te sabes curar?
(Esopo, Fábulas)

 

FERNANDO [viendo a MIRANDA]rackham tempestad
Sin duda, la diosa
por quien suena esta música. – Ten a bien
decirme si habitas esta isla
e instruirme sobre el modo como debo
proceder estando aquí. Mi primera súplica,
aunque última, es: ¡Oh, maravilla!,
¿eres o no una muchacha?
MIRANDA
Maravilla, ninguna,
pero sí una muchacha.
FERNANDO
¡Mi idioma! ¡Dios santo!
Sería el primero de todos sus hablantes
si estuviera allí donde se habla.
MIRANDA
¿Cómo? ¿El primero?
¿Qué serías si te oyera el rey de Nápoles?
(William Shakespeare, La Tempestad)

rackham cenicienta

—¡Bueno, te estás bien!, dijo su madrina, yo te haré ir.
La llevó a su cuarto y le dijo:
—Ve al jardín y tráeme un zapallo.
Cenicienta fue en el acto a coger el mejor que encontró y lo llevó a su madrina, sin poder adivinar cómo este zapallo podría hacerla ir al baile. Su madrina lo vació y dejándole solamente la cáscara, lo tocó con su varita mágica e instantáneamente el zapallo se convirtió en un bello carruaje todo dorado.
En seguida miró dentro de la ratonera donde encontró seis ratas vivas. Le dijo a Cenicienta que levantara un poco la puerta de la trampa, y a cada rata que salía le daba un golpe con la varita, y la rata quedaba automáticamente transformada en un brioso caballo; lo que hizo un tiro de seis caballos de un hermoso color gris ratón. 
(Charles Perrault, Cenicienta)