Pirámides

Una pirámide (del griego πυραμίς pyramís) es una estructura cuyas superficies exteriores son triangulares, convergiendo en un solo punto superior. La base de la pirámide puede ser triangular, cuadrilateral o poligonal. Aunque varias civilizaciones, en distintos lugares del mundo han construido pirámides, las más famosas son las que se encuentran en Egipto.

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Gianfranco Weiss

Muerto Quéope después de un reinado de cincuenta años, según referían, dejó por sucesor de la corona a su hermano Quefren, semejante a él en su conducta y gobierno. Una de las cosas en que pretendió imitar al difunto, fue en querer levantar una pirámide, como en efecto la levantó, pero no tal que llegase en su magnitud a la de su hermano, de lo que yo mismo me cercioré habiéndolas medido entrambas.
(Heródoto, Historia, Libro Segundo)

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John Varley

No hablaré aquí de sus dimensiones, puesto que la comisión de Egipto ha resuelto completamente el problema: basta saber que son las mayores masas colosales que existen.
Las pirámides de Djisé son tres, de las cuales dos son más grandes que la tercera; pero entre aquellas dos creí advertir menos diferencia en la altura de la que han indicado los viajeros.
(. . .)
Está igualmente resuelto el problema sobre el destino de las pirámides: fueron elevadas para servir de última mansión a los soberanos, que llevando más allá de la tumba la distinción enorme de su rango sobre un pueblo esclavo, hacían elevar al cielo sus despojos mortales.
(Domingo Badia y Leblich, Viajes de Alí Bey el Abbassi)

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Augustus Osborne Lamplough

Así pues, los egipcios aprendieron a manejar grandes rocas utilizando rastras, rodillos, grandes cantidades de aceite para reducir la fricción, y haciendo un uso verdaderamente liberal de músculo humano. Los gigantescos monumentos de piedra que se construyeron a lo largo de los dos siglos siguientes han despertado la admiración de todas las épocas, y son algo así como la «marca de fábrica» del Imperio Antiguo, y, en realidad, de Egipto en general.
Dos mil años después, cuando los curiosos griegos llegaron a Egipto, se quedaron boquiabiertos, espantados, ante estructuras que ya eran antiguas para su tiempo, a las que denominaron pyramides (singular pyramís), término de origen incierto. Nosotros hemos heredado la palabra y hemos adoptado el plural, «pirámide», como singular.
(Isaac Asimov, Historia de los egipcios)

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Henry Bacon

Todos se quedaron silenciosos, mientras que la barca se deslizaba, ondeando fuertemente sobre las aguas del inmenso río.
Sus ojos se hallaban fijos hacia el norte, como si de un momento a otro esperasen ver sobre el luminoso horizonte las grandiosas pirámides que circundaban a la orgullosa Menfis, los templos inmensos, los gigantescos obeliscos y los profundos diques que en aquella lejana época, e incluso todavía hoy, después de más de cinco mil años, constituían la maravilla del mundo. Las dos márgenes comenzaban a estar habitadas. Acá y allá, sobre pequeñas alturas, que la crecida del río no podía alcanzar, se descubrían templos, fortalezas almenadas con paredes oblicuas, murallas enormes,
dentro de las cuales, como encerradas entre cornisas maravillosamente esculpidas
(Emilio Salgari, El sacerdote de Ptah)

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Said Marie

Bebimos el vino, nuestro espíritu se aligeró y mi corazón experimentó un alivio como si hubiese reventado un absceso, porque no estaba yo solo. Y Thotmés prosiguió:
—Sinuhé, amigo mío, hemos nacido en una extraña época. Todo se mueve y cambia, como el barro en el torno del alfarero. Las modas cambian, las palabras y las costumbres también, y las gentes no creen ya en los dioses aunque los teman todavía. Sinuhé, amigo mío, hemos nacido probablemente en la decadencia de un mundo, porque el mundo es ya viejo, puesto que han transcurrido ya mil o dos mil años desde la construcción de las pirámides. Cuando pienso en ello, quisiera bajar la cabeza y llorar como un niño.
(Mika Waltari, Sinuhé el egipcio)

piramide1–¡Mirad! -dijo Ramsés.
-¡ Madre de Dios! -exclamó Dos Santos.
Hasán emitió un gruñido.
Peluca Roja se volvió hacia mí rápidamente, y en seguida miró en otra dirección. Me fue imposible leer su expresión debido a las sombras que ocultaban sus ojos. Ellen siguió abanicándose.
-¿Qué están haciendo? -preguntó Myshtingo. Era la primera vez que le veía genuinamente sorprendido.
-¿No lo ve? Están desmantelando la Gran Pirámide de Keops -contesté.
Tras una pausa, Diane preguntó a su vez:
-Pero, ¿por qué?
-Bueno… -empecé diciendo-. Por aquí andan escasos de materiales de construcción, ya que en el Viejo Cairo todo es radiactivo… Así que los consiguen haciendo pedazos ese antiguo y sólido cuerpo geométrico.
-¡ Se atreven a profanar un monumento a las viejas glorias de la raza humana! -exclamó.
-Nada hay más barato que las viejas glorias -repuse-. Lo que nos interesa es el presente, y ahora necesitan materiales de construcción.
(Roger Zelasny, Y llámame Conrad)

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