La Luna 1969

moon

El 20 de julio de 1969, el Módulo Lunar Eagle perteneciente a la Misión Apolo 11, descendió sobre la Luna en el lugar conocido como Mar de la Tranquilidad. Correspondió al astronauta Neil Armstrong ser el primer ser humano en caminar sobre la superficie del satélite.
Antes de ese día, el hombre llegó a la Luna solo a través de la fantasía, ya sea en obras literarias o cinematográficas.

alrededor de la luna2

 

Después, en el Ecuador, a los 5° de latitud Norte y 25° de longitud Oeste, aparecía el mar de la Tranquilidad, Mare Tranquilitatis, con una superficie de ciento veintiuna mil quinientas nueve leguas cuadradas.
(Julio Verne, Alrededor de la Luna)

 

 

frau im mond 1921A esta altura hicimos un interesante descubrimiento. Hay una atmósfera que rodea a la Luna. Es extremadamente tenue, pero aún así fue registrado por nuestro barómetro a una altura de unos mil quinientos pies sobre el pico más alto que cruzamos. Sin duda en los valles y profundos barrancos, donde la vegetación prosperó, es más densa, pero eso no lo sé, ya que nunca aterrizamos sobre la superficie de la Luna. A medida que la nave iba a la deriva, notamos que estaba tomando un curso circular paralelo al borde del enorme cráter volcánico sobre el que descendíamos. Inmediatamente di órdenes de alterar nuestro rumbo ya que, como descendíamos constantemente, ahora deberíamos estar por debajo del borde del cráter y, al no poder ascender, estar perdidos irremediablemente en sus enormes fauces.
(Edgar Rice Burroughs, La doncella de la Luna)

first men in the moon 1964

First men in the Moon (1964)

Lo primero que percibieron nuestros ojos era la más desierta y desolada de las comarcas. Estabamos en un enorme anfiteatro, una vasta planicie circular, el fondo de un  gigantesco cráter. Sus paredes rocallosas nos encerraban por todos lados.
Del Oeste, la luz del sol, invisible para nosotros, caía sobre ellos, llegaba hasta el mismo fin de los abruptos montes, y mostraba un desordenado escarpamiento de rocas ásperas y grises, aquí y allá interrumpidas por abismos y por bancos de nieve..
(H. G. Wells, Los primeros hombres en la Luna)

Resultado de imagen para el hombre que vendio la luna

 

—¡Tienes que creerlo! 
Ante la declaración de su socio, George Strong soltó un bufido.
—Delos, ¿por qué no desistes? Llevas varios años con la misma canción. Quizá algún día se vaya a la Luna aunque ya lo dudo. En cualquier caso, ninguno de los dos viviremos para verlo. La pérdida del satélite artificial impide que nuestra generación pueda realizar ese sueño.
D. D. Harriman gruñó.
—Claro que no lo veremos, si nos quedamos sentados estúpidamente y sin hacer nada para que ocurra. Pero podemos hacer que ocurra.
(Robert Heinlein, El hombre que vendió la Luna)

 

destination moon 1950

Destination Moon (1950)

Los bocetos del proyecto se enviaron a las academias e institutos científicos, y luego se dirigieron a las autoridades especializadas para la elaboración de los detalles. La idea evocaba entusiasmo; no solo los expertos, sino todo el mundo civilizado, que quería enviar a sus representantes a la Luna, aprendió más sobre este mundo. A petición de las academias y estaciones astronómicas, los gobiernos ayudaron financieramente y, como no faltaban aportes privados, los iniciadores pronto tuvieron capital disponible para equipar varias expediciones, de las cuales, como es bien sabido, solo se enviaron dos.
(Jerzy von Zulawski, En el globo de plata)

Imagen relacionadaLa nave aterrizará en la región de Mare Imbrium, mientras sean todavía las primeras horas de la mañana. El regreso está previsto para finales de la tarde, de manera que tendrán unos diez días terrestres allí.
—¿Por qué Mare Imbrium en particular?
—Porque es llano, muy bien estudiado y tiene uno de los más bellos paisajes de la Luna. Además, las naves del espacio han aterrizado siempre allí desde los tiempos de Julio Verne. Supongo que ya sabe usted que este nombre quiere decir «Mar de Lluvias…»
(Arthur C. Clarke, Preludio al espacio)

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4 comentarios en “La Luna 1969

    • Melies, el padre de los efectos especiales… y recuerdo esa película, con las recargadas vestimentas de los viajeros en contraste con las ligeras de las ayudantes…

  1. Excelente entrada, de todas obras la única que no conozco es la de Robert Heinlein, El hombre que vendió la Luna, vamos a investigarla. Pinta bien ese extracto.
    Estoy muy enganchado con la astronomía, tanto que ha pasado a formar gran parte de mi tiempo libre (que es siempre poco). Así que cada tanto observo con el telescopio, y aunque últimamente los planetas están llevandose la mayor parte de la atención. La Luna siempre es una parada obligatoria

    http://frodorock.blogspot.com/2018/08/flechazo-la-luna.html

    También ando escuchado muchos podcast acerca del quincuagésimo aniversario
    La foto que Collins le saca a “el resto de la humanidad” es excelente.

    Abrazo!

    • Muchos creen, y afirman equivocadamente, que los escritores de ciencia ficción han sido capaces de predecir el futuro. Nada más falso. Si es verdad que algunos escritores han acertado en algo, son muchos más los que erraron. En el caso de Heinlein, el hombre no llegó a la Luna como él lo imaginó, pero eso no importa, aunque en lo técnico haya quedado obsoleto, el libro sigue vigente por lo imperecedero de su mensaje, basta con leerlo para darse cuenta. yo lo recomiendo.

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